Presupuesto 2023: a una semana de su presentación, el Gobierno define los números finales del proyecto

ECONOMÍA 10 de septiembre de 2022 Por Mariano Boettner*
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En una semana el Ministerio de Economía enviará al Congreso para su discusión el proyecto de ley de Presupuesto 2023 que los funcionarios de Sergio Massa siguen trabajando en estos días, que guarda relación con algunas de las cuestiones que se debaten con el Fondo Monetario Internacional en la gira que encabeza el ministro y que indicará cuál será la hoja de ruta que buscará atravesar el Gobierno en el año electoral.

La ley de administración financiera prevé que el Poder Ejecutivo mande el Presupuesto 2023 con tiempo límite hasta el 15 de septiembre de cada año, lo que dará paso a un tratamiento legislativo en las comisiones de la Cámara de Diputados, su debate en el recinto y luego su paso por el Senado. En el equipo económico ratificaron en las últimas horas que la iniciativa de ingresos y gastos del Estado se publicará a término.

Algunos de los números centrales que determina el presupuesto están cruzados por el contenido de las conversaciones que Sergio Massa y sus funcionarios sostuvieron esta semana hasta este jueves con el staff técnico del FMI. Eso sucede porque variables incluidas en el acuerdo con ese organismo, como el nivel de déficit fiscal y las proyecciones de financiamiento del Tesoro deben quedar determinadas en el proyecto y son elementos decisivos en el sistema de metas de política económica.

En ese sentido, se descuenta que el Presupuesto 2023 establecerá para el año próximo un déficit primario equivalente a 1,9% del Producto Bruto, lo que implicaría un recorte desde el 2,5% del PBI con el que esa variable finalizaría este año, tal como se comprometerá Massa ante los funcionarios del Fondo. A valores actuales -la nominalidad de esa poda de 0,6 puntos porcentuales del Producto será otra distinta en 2023 por efecto de la inflación- se trataría de un ajuste de unos $450.000 millones. Un dato relevante: el ahorro fiscal calculado para todo 2023 por el nuevo esquema de subsidios con tope de consumo orillaría el 0,5% del PBI.

Los proyectos de presupuesto, además de determinar cuántos fondos tendrá cada área del Estado, incluyendo ministerios, organismos descentralizados o empresas públicas, requieren especificar qué fuentes de financiamiento tendrán para cada caso. Es en ese momento en que aparece en la mesa un segundo elemento relacionado a la discusión con el FMI: cuánto de ese fondeo provendrá de los recursos del Tesoro, cuánto del financiamiento del mercado de capitales en pesos, cuánto del Banco Central y qué porción será por la vía de préstamos de organismo de crédito internacionales. No es una cuestión menor, ya que formó parte de la agenda de Massa en los Estados Unidos.

El proyecto informará además cuáles serán las estimaciones oficiales de crecimiento de la economía, de inflación, del tipo de cambio, de comercio exterior, recaudación impositiva, gasto público, regímenes impositivos particulares y exenciones tributarias, entre otras variables. Algunas de ellas se mantienen todavía bajo reserva en el equipo económico.

Uno de los funcionarios que tiene a su cargo el diseño del Presupuesto 2023 es el secretario de Hacienda Raúl Rigo. En los últimos días formó parte de la comitiva de Sergio Massa en los Estados Unidos y estuvo en las reuniones técnicas con el staff del Fondo Monetario. Su equipo, encabezado por el subsecretario de Presupuesto Jorge Domper, continuó en los últimos días en el Palacio de Hacienda trabajando en el proyecto.

Hay algunos números preliminares que el equipo massista deberá modificar o ratificar y que estaban plasmados en el anticipo presupuestario elevado al Congreso a fines de junio. La hoja de ruta también plantea que el PBI crecería en 2023 en un 3%, lo que marcaría una desaceleración respecto del 4% que aguardaba el ex ministro Martín Guzmán para este año. Analizado por componentes del Producto, el consumo privado avanzaría 3,2%, la inversión 4,8%, las exportaciones 8,1% y la importaciones un 5,6 por ciento.

En otro plano, el Gobierno ya estimaba que este año superarían los USD 100.000 millones anuales, lo que implicaría una suba de 17,4%, mientras que las importaciones orillarían los USD 90.000 millones. Para 2023, en tanto, los planes originales del Palacio de Hacienda implicaban ventas al exterior por poco más de USD 105.000 millones y compras por casi USD 95.000 millones. Como se trata de un presupuesto plurianual, también incluye estimaciones para 2024 y 2025, años en los que espera un 2,8% y 2% de mejora del PBI, respectivamente.

Una cuenta sensible en todos los presupuestos es la que determina cuál será la magnitud del fondeo para la obra pública, uno de los factores que el Gobierno identifica como impulsores de la actividad económica. Fuentes oficiales aseguran que la iniciativa que se conocerá dentro de una semana incluirá una partida cercana a los $800.000 millones para proyectos de obra pública.

Es una cifra que será un tercio más alta en términos nominales que el presupuesto con el que terminará el ministerio que encabeza Gabriel Katopodis el 2022 y, comparan, un 650% por encima del fondeo con el que terminó el gobierno de Mauricio Macri. No significa, de todas formas, un número cerrado: esos $800.000 millones serán solo el presupuesto que provendrá del Tesoro, por lo que los acuerdos con entidades de crédito internacionales podrían aportar una tajada superior en moneda dura.

Este año, aseguran, el Gobierno nacional finalizará con unas 5.300 obras en marcha -un número que duplica al que tenía lugar un año atrás- y prevén que hacia fines de año el porcentaje de ejecución presupuestaria acelerará desde cerca de un 70% que ronda en la actualidad hasta casi un 100 por ciento.

 

 

* Para www.infobae.com

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