Llaryora pasó por Marcos Juárez e imagina la foto triunfal que lo lance a 2023

POLÍTICA 06 de septiembre de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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Martín Llaryora tacha de la agenda su disponibilidad para la noche del domingo 11 de septiembre. Sus planes son llegar a Marcos Juárez y levantarle la mano a Verónica Crescente. Imagina un escenario victorioso, con Juan Schiaretti escoltando a quien, esperan, se convierta en la nueva intendenta de Marcos Juárez. De la misma forma en que el gobernador cordobés ansía un resultado que le sirva para proyectar su imagen a nivel nacional, el intendente de la capital mediterránea augura una foto que lo lance definitivamente a la campaña por la gobernación. 

El jueves por la noche, cuando el país se conmocionaba mientras veía las imágenes de un hombre apuntando a la cabeza de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Llaryora ya estaba en Marcos Juárez. El gesto rápido y atinado fue suspender las actividades públicas que tenía pautadas para el viernes. Sin embargo, la decisión no significó quietud. El intendente se reunió con Crescente y con los equipos de campaña, con quienes conversaron en torno a la última semana de proselitismo. También mantuvo encuentros con otros actores, que se replicaron durante el fin de semana en otros puntos del interior provincial. Siempre con el argumento de trabajar en proyectos e intercambios intermunicipales, su apuesta de construcción transversal también lo encontró con el radical Carlos Briner, intendente de Bell Ville.

En el equipo de Llaryora saben lo que una foto triunfante de Hacemos por Córdoba significará para la carrera electoral que solo parece haber aletargado su marcha por los hechos que conmocionaron al país a finales de esta semana. Si bien la actividad se silenció ocasionalmente el viernes, el sábado volvió a tener altos niveles de preponderancia en la agenda local, provincial y nacional con la visita de Patricia Bullrich a la ciudad que de algún modo abrirá el domingo próximo el calendario electoral que se desarrollará en 2023.

La jefa nacional del PRO, en la mira de todo el arco político nacional por haber sido una de las pocas referentes que no repudió abiertamente el intento de asesinato de la que fue víctima la vicepresidenta, llegó a Marcos Juárez para brindar su apoyo a Sara Majorel. Habló de la importancia simbólica de sostener el gobierno municipal en lo que su coalición considera “el kilómetro cero del cambio”, en referencia a la primera victoria electoral de una alianza conformada por la UCR, la Coalición Cívica y el partido amarillo, allá por 2014. “Queremos ganar Córdoba porque creemos que Juntos por el Cambio tiene una propuesta de país mejor. En ese marco, podemos, queremos y debemos ganar Córdoba. No tengo la menor duda de que nosotros no podemos jugar a dos puntas, tenemos que jugar una sola punta y es a los candidatos de JxC”, dijo en una entrevista brindada al programa Voz y Voto.

A ese aparato, que ya puso en el territorio en disputa a Gerardo Morales, Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, la propia Bullrich, y espera por la llegada de Horacio Rodríguez Larreta, se enfrenta el peronismo cordobés. Luego de ocho años de gestión de Pedro Dellarossa, un triunfo le permitirá al peronismo pararse de mejor manera ante el inminente inicio de la campaña 2023 y conseguirá para el oficialismo provincial el respiro necesario en medio de una crisis de gestión que la semana pasada se llevó puesto al ministro de Salud, Diego Cardozo.

 

Más allá de la apuesta por Crescente, Llaryora ya camina la provincia y avanza sobre la provincialización de su figura. El sábado por la mañana, recorrió algunas localidades del departamento Unión, en pleno corazón productivo cordobés, y se reunió con el empresariado y la dirigencia local, en una fase que su equipo denomina “jornadas de escucha”.

La propuesta de Llaryora es bien recibida por la mayoría de quienes asisten a esos encuentros, que ven el intendente cordobés a un continuador de las ideas de Schiaretti. “La candidatura hay que construirla, pero Martín tiene pasta”, señala uno de los dirigentes del interior consultados. “Todavía no empezamos a trabajar la campaña en sí, porque hay un pedido para no acelerar los tiempos, pero está claro que cuando nos den la orden, largamos”, advierte.

En la recta final de la campaña en Marcos Juárez, Llaryora se sumará a los spots que empujan la candidatura de Crescente. Casi una antesala de lo que se espera para el domingo, cuando los ojos de la provincia y el país se posen sobre el sur cordobés. El escenario será de utilidad para ver la forma en que Schiaretti retoma su camino para construir su “vía superadora de la grieta”, en un momento en que la polarización tocó su punto más extremo; pero el intendente capitalino lo imagina puertas adentro y ve una gran oportunidad para correrse de la agenda nacional que levantan sus contrincantes y salir a hablar de la provincia.

 

“Cuando uno lo escucha a Llaryora ve una continuidad de Schiaretti, pero también se nota que el tipo tiene una impronta propia que es innegable. Sobre todo en lo que respecta a la economía circular y el medio ambiente. Ahí hay una bandera que es de él”, destacan en el interior provincial. En el equipo del intendente, los números se analizan con una sonrisa. Mientras los niveles de aprobación de Schiaretti se sostienen en su picos históricos, la figura de Llaryora crece en algunas regiones en las que JxC ganó cómodamente las legislativas de 2021, como el sur y el este provincial.

 

Sin querer festejar antes de tiempo, anticipan una elección pareja y saben que primero tienen que construir una candidatura, para luego proyectar una victoria. En la primera etapa se encuentra el intendente capitalino, que espera acelerar el paso subiéndose a la foto que espera todo el arco oficialista cordobés. Una que lo encuentra celebrando el próximo domingo en el kilómetro cero cuyo sentido, repentinamente, se puso en disputa.

 Fuente: Letra P. Nota: César PUCHETA

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