“Me tengo que morder la lengua pero el panorama es realmente muy malo”

ECONOMÍA Por Heretz Nivel
Marco Lavagna trazó un escenario local e internacional muy difícil
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A veces me tengo que morder la lengua para no hacer proyecciones, el panorama es realmente muy malo", arrancó Marco Lavagna, director del Indec, en un encuentro por zoom organizado por la Fundación Mediterránea. Lavagna había sido precedido por Jorge Vasconcelos quien advirtió que Argentina cuenta como Chile un gigantesco fondo anti cíclico que, según su estimación, son los US$ 200.000 millones que poseen los argentinos en el exterior. De acuerdo con Vasconcelos si hay trabas, no vuelven. Desde esa perspectiva, instó a Lavagna a un Indec muy transparente pensando en aquellos que inviertan en pesos en títulos ajustados por la inflación o por el PBI para lo cual la medición del Indec es clave para dar confianza. La historia del Indec de Guillermo Moreno parece haber fundamentado esa inquietud, algo que Lavagna se ocupó, durante las dos horas de conversación, de remarcar que el Indec que ya había transformado Jorge Todesca en el gobierno de Macri, sigue en la “línea de la transparencia buscando un salto de calidad”.

Cuando se hicieron las 16, Lavagna fundamentó su pesimismo al informar la caída en marzo de 46% en la construcción y otro casi 17% en la actividad industrial en comparación con un año atrás. Abril no mejora.

Minutos antes, Vasconcelos se había referido a los peligros de la emisión monetaria y su traslado a precios. Pero Lavagna lo relativizó al señalar que no se comprueba en los índices de precios, algo que atribuyó a que parte de la emisión fue para letras y títulos en poder de los bancos. “La única herramienta disponible es la emisión. Por ahora no tiene impacto en la inflación lo que no significa que de continuar no lo tenga. En este momento el Estado tiene que poner la carne en el asador sabiendo el impacto que tiene esta crisis. Semejante caída en la economía, amerita que el Estado esté presente”, dijo el titular del Indec.

En un auditorio virtual en el que estaban Pía Astori, Sebastián Bagó, Sergio Roggio, Roberto Amengual y Rosana Negrini, entre otros empresarios, las preguntas fueron al hueso.

-¿El Indec mide los precios máximos como están en la lista o tal como figuran en góndola y qué hace cuando esos productos no están? ¿Toma en cuenta el reemplazo que es suele ser más caro?, quisieron saber.

-No miramos la lista de precios máximos, el área de relevamiento mira el verdadero precio de góndola. Sobre los faltantes, tenemos metodología acerca de cómo se toman los precios de productos similares. Esta vez nos pasó que hay más negocios cerrados y más faltantes, pero no cambiamos la metodología.

-¿Cómo hicieron para medir los precios con la cuarentena?

-En marzo los teníamos casi todos relevados. Y en abril fue combinado con un Indec que ya estaba tomando muchos precios como los servicios de manera virtual.

-¿Como puede haber inflación, con casi todo quieto y precios máximos?

-No entiendo los aumentos que hay pero se vienen dando en los últimos tres años con caída de actividad, y deberían haberse desacelerado pero no fue así. La inflación se complejizó hay inflación de costo en la que juegan factores financieros y otros vinculados a la supervivencia. Hemos pasado de una inflación originada por cuellos de botellas y problemas de oferta a una de costos más monetaria. Aquí la teoría económica no se aplica. Y además hay muchas distorsiones de los canales de comercialización.

En cuanto al panorama económico, Lavagna se ocupó de insistir siempre en que la crisis es global, con un motor como China que sufre la peor caída en su historia de la actividad económica. Y admitió que el costo fiscal limita la duración del aislamiento “Esta pandemia es un golpe al corazón del funcionamiento de la sociedad, donde lo económico es central. La situación es muy difícil con el problema adicional de que no hay historia en esto, no hay un camino trazado”. En su razonamiento, hay una combinación de crisis de oferta y de demanda con escenario de caída de PBI significativa que “le pasa a todos los países en medio de una destrucción de valor fenomenal. La OIT (Organización Internacional del Trabajo) afirma que la cuarentena mundial está afectando al 68% de la fuerza de trabajos, son 2.000 millones de empleos que caen a gran velocidad en un contexto donde el comercio mundial se puede contraer 32%. Todo en poco tiempo”, indicó.

Para el titular del Indec hay una discusión casi alfabética en cuanto a cómo será la recuperación, si es rápida, lenta, con oscilaciones o quedaremos en el pozo. De lo que Lavagna no tiene duda es acerca del rol del Estado en una Argentina que tiene al 70% de la actividad afectada.

“La pregunta es si esto es un salto acelerado al siglo XXI o vamos a un darwinismo social”, culminó sin dar una respuesta.

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Silvia Naishtat

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