Fernando Marull: "El dólar a $300 es alto, pero $130 es muy barato"

ECONOMÍA 22 de julio de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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Fernando Marull, director de la consultora económica y financiera FMyA, opinó sobre las últimas medidas del Gobierno y el Banco Central en medio de la tensión cambiaria con el dólar, la deuda en pesos y el contexto general de la economía.

En diálogo con Bloomberg Línea, el ex jefe de gabinete de la Subsecretaria de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda afirmó que “lo más preocupante” es la falta de reservas internacionales en las arcas del BCRA, situación que dificulta el funcionamiento de la economía real y pesa sobre el comercio internacional.

Para Marull, el cambio de Silvina Batakis en reemplazo de Martín Guzmán en el Ministerio de Economía no trae cambios significativos en la política de gestión. Además, vaticinó que la Argentina no logrará cumplir con las tres metas vinculantes del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

A continuación la entrevista que Fernando Marull otorgó al periodista Francisco Aldaya, de Bloomberg Línea:

Periodista: Un clásico gráfico tuyo muestra el salario real en relación al resultado electoral de los oficialismos. ¿Cómo creés que va a llegar ese chart a agosto del 2023?

Fernando Marull: Es salario formal en dólares, al paralelo. Eso con la suba del dólar a 300… viene cayendo fuerte, obviamente. Y te da un termómetro de la clase media. Hoy respecto a las elecciones pasadas, está peor. Y posiblemente de acá las elecciones. Si el contexto local no mejora, va a terminar bastante peor. Si no controlan la brecha cambiaría... Qué te decía ese gráfico: salarios en dólares para abajo o con caídas, los los oficialismo no ganan. Saca muy pocos votos. Te diría que hoy este, este indicador te diría que no. El gobierno no debería sacar más de que sacó en las legislativas. Obviamente es un indicador el bolsillo de la clase media, no es la única variable. Después está la inseguridad, y la oferta electoral que vaya a haber.

P.: El recorte de subsidios energéticos sería mayor el año que viene, como porcentaje del PBI...

F.M.: Sí, pero los ajustes de tarifas no van a ser un tema. No lo fueron con este gobierno, con un acuerdo con el Fondo. Fijáte que 2022 iba a ser un año de ajustes de tarifas, y una parte del segmento va a tener una suba del 17%, y la clase media del 40% con una inflación del 90%. Prácticamente no va a haber un ajuste real. El único que sí va a tener ajuste real es el que va a renunciar a los subsidios, que tendrán subas de 200-300%. Pero es solamente para el 10% más rico. Pero a juzgar de cómo vienen subiendo los alimentos y cómo vienen retrasándose los salarios, mucha más gente empieza a pedir continuar con el subsidio. El límite es el grupo familiar que gane $350.000, y hoy una familia argentina no gana eso.

P.: ¿Qué balance hacés, ya concretados los cambios de gabinete y conocidas las primeras medidas de Batakis, del rumbo económico que está tomando el Gobierno?

F.M.: Creo que el cambio de Guzmán por Batakis es continuidad. Es un “siga, siga” de la política de Alberto Fernández, que es procrastinar y que los problemas se vayan. Ir zafando. Eso fue Guzmán, al menos en el último año y medio, porque el primer año medio como que había arrancado un poquito mejor. Pero después fue muy malo. El 2021 y 2022 de Guzmán fueron muy malos. Batakis es eso, procrastinar e ir zafando. Ajustar un poquito el cepo cambiario, la deuda en pesos, los salarios. El tema es que no tenés hoy en julio la espalda que por ahí tenía Guzmán el año pasado. La estrategia política es aguantar hasta las elecciones. Y si eventualmente no llegara a aguantar, vendrá algún otro cambio en el equipo económico para intentar dar la última estirada. Posiblemente vengan los oportunistas del grupo de Massa, y obviamente ahora se lavaron las manos, pero por ahí ven que en diciembre ya no aguanta más Batakis, y ahí sí agarran.

P.: ¿Qué lectura hacés del rol que está teniendo Cristina en cuanto a definir la política económica? ¿Es el factor más relevante, hoy?

F.M.: Ya hace un par de meses que lo viene siendo. Desde que ella empezó a salir del silencio, y empezó a escribir las cartas. Salió del de su de su posición pasiva y ya está muy activa. Hace y deshace, cambia gabinetes, cambia ministros. Le limpió todo el equipo económico a Alberto Fernández. Porque se juega llegar al gobierno a las elecciones sin que explote. Es lo mismo que está queriendo hacer Fernández, Batakis, y la misma Cristina. Sin que explote, sin que esto termine una devaluación. Definamos, por ahí para el público extranjero que Argentina ya tiene un piso de inflación del 90% en 2022, y nosotros, todavía, los economistas, seguimos hablando de todavía no explotó. Alguien de América Latina diría que sí, pero para un argentino, no. ¿Cómo lo definimos nosotros? Bueno, una de devaluación del dólar oficial del 30-40% que te sume 40% más de inflación. Eso es explotar. Es que la emisión de pesos que hubo en los últimos dos años genere ta impacto que la aceleración inflacionaria empiece a tomar ritmos de hiperinflación. Niveles de arriba de tres dígitos de inflación, eso es explotar.

P.: Y aun así, se habla de que en la segunda mitad del año habría una emisión descontrolada. ¿Eso implicaría desviarse definitivamente de lo que se acordó con el FMI para este año?

F.M.: Los que hacemos bien los números, y miramos día a día el acuerdo con el Fondo, vemos que las tres metas con el Fondo ya están incumplidas las tres. La fiscal, la monetaria está recontra incumplida, y la de reservas netas también. Mira lo que pasó en junio. Hubo un acuerdo con el FMI, y las suavizaron las metas. En realidad es como que permitieron que cumplan formalmente. Mira lo que pasó con la la segunda meta, la monetaria. Hasta fin de junio podías gastar más o menos $450.000 millones acumulado. Pero hubo una crisis de deuda de de pesos durante junio, que el el banco centra emitió $1,2 billones. O sea, emitió solamente en junio dos metas monetarias del año. Ah, pero está cumplida la meta monetaria. ¿Me explico? Está cumplida la meta monetaria porque el Fondo solo contabiliza emisión para financiar el déficit fiscal, pero no para financiar el pago de deuda. Entonces, claro, conclusión, el espíritu de la meta de emisión monetaria está rota, porque vos emitiste ya dos. Nos estamos mintiendo al solitario. Y el tercer punto, la meta de reservas netas de junio era US$6.400 millones, después la rebajaron a después la rebajaron a US$5.800 millones, después a US$5.000 millones, y después hubo un feriado cambiario a fin de junio que permitió comprar US$1.500 millones. Todas mentiras. Y ahora fíjate en julio como el BCRA ya vendió US$1.000 millones de dólar, y estamos en aproximadamente US$2.000 millones de dólares, cuando la meta de septiembre es de US$6.800 millones de dólares. ¿Me explico? Estamos bastante lejos de las metas.

P.: ¿Cómo ubicás esta crisis en lo que ha sido la historia argentina? En relación a 1989, al 2001...

F.M.: Yo creo que no, pero tiene toda la pinta de que se va perfilando para terminar mal. Creo que no porque los desequilibrios macroeconómicos son altos pero no son tan malos como los que había en la década del 70, o en la década del 80, donde Argentina tenía que convivir con niveles de inflación muy altos y déficits fiscales de 10 puntos del PBI. Ahora quieras o no, más o menos estás por la mitad. Estás en 4,5% del Tesoro. Vamos al caso del Rodrigazo en junio del 75. La economía venía muy parecido a cómo viene ahora, pero qué pasó? Se dieron tres condiciones que gatillaron el Rodrigazo, que fue una hiperinflación. Vacío de poder, devaluación y salariazo. Es como que si hoy Alberto Fernández quede solo en el gobierno, con la oposición siendo Juntos por el Cambio, Cristina, los sindicatos, donde se le escapa el dólar oficial y tiene que devaluar un 100% para achicar la brecha, y a su vez, Moyano le pide una paritaria del 100% mensual. Eso explota. Si pasa eso, 2023 puede terminar peor a un Rodrigazo, pero no creo que pase.

P.: Si miro el dólar blue o el Contado con Liqui, los precios en Argentina están regalados. Pero, a la vez, esas cotizaciones acompañan el crecimiento de la base monetaria y el ritmo de la inflación. ¿Está caro o barato el dólar?

F.M.: El dólar oficial a 130 no es de equilibrio, claramente. Pero $300, posiblemente esté fuera de equilibrio. Obviamente hay que ver cómo termina la la historia de acá a un año. Pero si terminara como estamos hoy, históricamente es un tipo de cambio alto. Ahora el de 130 es demasiado barato. La verdad siempre está en los puntos medios. Lo que nos está diciendo es que el dólar de equilibrio está entre medio 130 y 300, posiblemente. En 180 o 190. En el futuro, va a haber algún tipo de unificación. Cuando haya cambio de gobierno, porque es parte de la solución: contarle a la sociedad que otra vez, este gobierno rompió todo y hay que arreglarlo.

P.: ¿Qué situación fue o será peor para heredar: 2015, 2019 o 2023?

F.M.: Hoy estás peor que en 2015. Bastante. En 2019, la clase media votó en contra de Macri, pero había hecho el ajuste, y gracias a eso permitió que este Gobierno no haga ningún ajuste. Este gobierno heredó algo que estaba en estaba relativamente OK. El ajuste de tarifa ya estaba hecho, había reservas en el BCRA. Estabas en crisis claramente, pero Alberto Fernández, contrariamente lo que dijo, heredó una economía mucho mejor que la que le va a dejar al próximo gobierno.

P.: ¿Qué podría pasar con el rollover de la deuda en pesos y el financiamiento neto durante el resto del 2022?

F.M.: Para poner en contexto. El 7 de junio empieza una corrida contra la deuda en pesos, que básicamente llevó el rollover a cero, y tuvo que salir al rescate el BCRA. Emitió un montón de pesos, casi dos puntos del PBI en un mes, para monetizar esa deuda. Y después fue tomando medidas. Le dio puts a los bancos para asegurarles un precio mínimo, fue subiendo la tasa de interés, la semana pasada inventó un corredor de tasas. Prácticamente te diría tienen contenida la crisis. Pongamos que son vencimientos de 500.000 millones por mes. De eso, la mitad es intra sector público. O sea, no hay riesgo de rollover ahí. Y los bancos tienen la mitad de los otros $250.000 millones, y el nivel de rollover va a ser alto, también, por las medidas que tomaron. Entonces, lo que tiene riesgo de rollover son en realidad solamente $125,000 millones por mes. Dicho eso, la crisis está relativamente contenida. No quiero decir que esté solucionada. El Tesoro va a tener que seguir atento a la a la deuda de pesos, pero el riesgo hoy está más relacionado a la falta de reservas. La falta de reservas es lo más preocupante.

P.: ¿Algún punto que no hayamos tocado?

F.M.: Le quedan pocas balas al Gobierno, pero es pura y exclusivamente culpable de esta situación el mismo Gobierno, que no hizo nada para para evitar esta situación. No hizo nada para evitar llegar a julio del 2022 un déficit fiscal y una emisión alta, sin reservas, y aún mintiéndole al FMI. alto emisión monetaria altísima, sin reservas, aún mintiendo al fondo. De acá a un año, el riesgo de otra crisis es bastante probable, pero esperemos que pueda evitarse y pueda y pueda dar un giro, un golpe de timón, el equipo económico.

 

 

Con información de www.infobae.com

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