La inflación no cede a pesar de los acuerdos de precios y los controles

ECONOMÍA 02 de marzo de 2021 Por Claudio Zlotnik*
A pesar de los esfuerzos oficiales, la inflación mantiene una dinámica similar a la que mostraron desde noviembre-diciembre del año pasado
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A pesar de haber endurecido los controles de precios, incluso imponiendo multas y apercibimientos a empresas, la inflación de las últimas semanas se mantuvo en niveles elevados, en una dinámica similar a la que mostraron desde noviembre-diciembre del año pasado.

El reporte semanal que la consultora LCG le envía a sus clientes sobre la evolución de los precios de los alimentos demuestra que la inflación de la última semana de febrero resultó del 1,2%, con una aceleración respecto de las jornadas previas. La semana previa había alcanzado al 0,5%.

Según LCG, la inflación de los alimentos fue de 4,1% durante febrero, lo que evidentemente le pone presión al índice de precios general.

"Estos niveles de precios dejan un arrastre de 1,3% para el mes de marzo", destaca LCG.

Los productos lácteos fueron los que más se incrementaron: 2,5% la semana pasada, quitando a la carne del primer lugar que venía ocupando desde noviembre-diciembre últimos.

En segundo lugar se ubicó el rubro de "panificación, cereales y pastas", que tuvo un alza promedio del 1,7%.

Las carnes se mantuvieron en el podio, en el tercer lugar, con subas promedio del 1,5%. Mientras que las frutas se encarecieron 1,2%. Ya por detrás se ubican las bebidas, con apenas el 0,5% en la semana.

Los acuerdos y controles no alcanzan

Para aplacar la dinámica de la inflación en los alimentos, el Gobierno rubricó distintos acuerdos. Con los frigoríficos para el abastecimiento de 6.000 toneladas de carne en los supermercados, lo que debería servir como referencia para el resto del sector.

Sin embargo, por ahora esa medida -claramente- no alcanza para sosegar la dinámica inflacionaria.

La otra cuestión tiene que ver con los faltantes en las góndolas. Algunas empresas vienen cuotificando la entrega de productos, lo que se hace evidente en la escasez de variedad de artículos. Tanto en los grandes supermercados como en los comercios de barrio.

El precio de la carne se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los consumidores. Y para el Gobierno, que no logra atemperar los constantes incrementos; ni siquiera con las últimas medidas oficiales, que prometían al menos enfriar el escenario.

La semana pasada, el precio de la hacienda en Liniers se encareció 4% la semana pasada, que siguió a otro 4% de la semana anterior. 

Desde octubre, el precio del kilo vivo acumula un alza del 65%, que se trasladó en gran parte a las góndolas de los supermercados y a las carnicerías de barrio.

Frente a esta suba adicional, los frigoríficos ya avisaron a sus clientes (supermercados y carnicerías) que desde hoy volverán a ajustar el precio del kilo de la media res. En promedio pasará de $340 a $355.

Algunos frigoríficos ya advirtieron que ese valor pasará entre $365 a $370 en los próximos días.

A principios de mes, el Gobierno había anunciado un acuerdo de precios con frigoríficos para llevar diez cortes populares con rebajas de hasta 30%. Queda claro que ese convenio quedó limitado a unas pocas toneladas -apenas un 3% en relación al consumo total de carnes en el país- y que no impide que el valor en Liniers se frene.

Lo que también viene sucediendo es que los aumentos de la carne vacuna contagian a la carne aviar y a la carne porcina. El kilo de pollo, por ejemplo, ya se acerca a los $200.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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