La pesca en crisis: derrumbe del 75% en junio, pérdidas millonarias y 5.000 trabajadores afectados

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
barco-pesca-estrella-patagonica-sajpg
  • La pesca se desplomó 74,6% en junio, convirtiéndose en el sector de mayor impacto negativo en la actividad económica.
  • La crisis ya generó pérdidas por u$s200 millones y afecta a unos 5.000 trabajadores.
  • El precio internacional del langostino salvaje cayó 60% (de u$s12 a u$s5 el kilo) por sobreoferta y competencia.
  • Más de 100 buques tangoneros estuvieron amarrados durante meses en Mar del Plata, Puerto Madryn y Puerto Deseado.
  • El conflicto gremial derivó en un acuerdo con un descuento salarial del 9% por viaje para los trabajadores.
  • Con un consumo interno de apenas 7 kg anuales per cápita, el más bajo de la región, la demanda local no compensa la caída de exportaciones.

El sector pesquero atraviesa una de sus peores crisis en años. Según los últimos datos del INDEC, la actividad registró en junio una caída interanual del 74,6%, lo que la convirtió en el rubro de mayor incidencia negativa sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Con precios internacionales en baja, un conflicto gremial prolongado y escasa demanda interna, las pérdidas ya rondan los u$s200 millones y la situación compromete el empleo de al menos 5.000 trabajadores.

Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, las mayores contracciones se habían concentrado en la construcción y la industria manufacturera, dos sectores clave para el empleo y el Producto Bruto Interno. Sin embargo, desde marzo es la pesca la que acumula los peores indicadores, en gran parte por la parálisis en la captura de crustáceos, principalmente langostinos.

El Índice de Producción Industrial (IPI) pesquero publicado por el INDEC advirtió que los resultados estuvieron “afectados por un conflicto gremial extendido” y señaló que, más allá de la estacionalidad del sector, los niveles de producción se ubican en sus mínimos desde 2016.

Buques amarrados y exportaciones en caída

Sebastián Pérez, industrial naval vinculado a los servicios pesqueros, describió la magnitud del parate: “Alrededor de 113 buques tangoneros congeladores estuvieron cuatro meses amarrados en Mar del Plata, Puerto Deseado y Puerto Madryn porque la actividad no era rentable”.

Uno de los factores determinantes es el derrumbe del precio internacional del langostino salvaje, la principal especie de exportación. En apenas un año, el valor cayó casi 60%, al pasar de u$s12 a u$s5 por kilo, golpeado por la sobreoferta mundial y la irrupción del langostino vannamei, más barato y de menor calidad.

En 2024, el complejo pesquero había exportado más de u$s2.000 millones, lo que lo ubica como el octavo sector más relevante del comercio exterior argentino. Pero, con la flota parada, ya se resignaron más de u$s200 millones en exportaciones. Algunas especies como el calamar Illex y la merluza negra ayudan a amortiguar la caída, aunque no logran compensar el desplome del langostino.

Un conflicto laboral que dejó secuelas

La crisis derivó también en un duro enfrentamiento entre sindicatos y empresarios. Las cámaras empresarias reclamaron una adecuación del convenio colectivo a la nueva realidad del sector, mientras que los gremios denunciaron intentos de reducción salarial de más del 20%.

Finalmente, en agosto, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) informó la firma de un acuerdo que incluye un descuento del 9% en el salario bruto por cada viaje, aplicable solo a la temporada actual. “Nuestros afiliados estuvieron meses sin trabajar, con familias pasando necesidades. El descuento es temporal, pero refleja la gravedad de la situación”, explicaron desde la organización gremial.

En Mar del Plata, la mayor plaza pesquera del país, se contabilizan cerca de 200 suspensiones y despidos. Los sindicatos hablan de más de 600 afectados, aunque los industriales estiman que el impacto total alcanza a 5.000 trabajadores en todo el sector. Según datos del SIPA, el empleo formal en la pesca pasó de 15.100 asalariados registrados en febrero a 14.400 en mayo.

Consumo interno insuficiente

La crisis se ve profundizada por el bajo consumo doméstico. En la Argentina, el consumo per cápita de pescados y mariscos es de apenas 7 kilos por persona al año, el más bajo de la región. Esto impide que la demanda interna funcione como compensación frente a la caída de las exportaciones.

“Una de las salidas podría ser una fuerte campaña para incentivar el consumo interno, que históricamente fue relegado frente a otras carnes”, sugirió Pérez.

Reclamos empresariales y perspectivas

Los empresarios pesqueros señalan que los costos de producción se dispararon en dólares y que la competitividad internacional se ve erosionada tanto por la carga laboral como por las retenciones a las exportaciones. En ese marco, reclaman una reforma laboral específica para el sector y la eliminación inmediata de los derechos de exportación.

Mientras tanto, el sector continúa perdiendo divisas y empleos, en un contexto económico en el que cada dólar cuenta. Con la flota parcialmente paralizada y precios internacionales en caída, la pesca se enfrenta a una encrucijada: adaptarse a un mercado más adverso o profundizar un ciclo de crisis que ya dejó sus primeras víctimas.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto