El mercado automotor argentino se recupera impulsado por crédito, importaciones y mayor poder adquisitivo

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
593126
  • El mercado automotor argentino crecerá un 50% en ventas en 2025 respecto a 2024, mostrando signos de recuperación.
  • La liberación del cepo importador a fines de 2023 aumentó la oferta de vehículos, moderando precios y atrayendo compradores.
  • La reaparición del crédito automotor permite que la mitad de las operaciones se financien, impulsando la actividad de ventas.
  • La mejora del poder adquisitivo en dólares de parte de la población reduce la cantidad de salarios necesarios para comprar un 0km.
  • Algunos modelos en Argentina están más baratos en dólares que en Brasil, gracias a impuestos más bajos y mayor oferta de autos.
  • Aunque aún lejos de los niveles de años de auge, la combinación de oferta, financiamiento y poder adquisitivo genera expectativas positivas para 2025.

El mercado automotor argentino está mostrando signos de recuperación tras años de restricciones y caída en los volúmenes de venta. Según estimaciones del sector, durante 2025 se comercializarán aproximadamente un 50% más de vehículos que en 2024, marcando un repunte que se explica por múltiples factores vinculados a la oferta, el financiamiento y la mejora relativa del poder adquisitivo de una parte de la población.

Uno de los elementos clave detrás de esta recuperación es la liberación del cepo importador que estuvo vigente hasta finales de 2023. La escasez de vehículos limitaba la oferta y generaba presiones alcistas sobre los precios de los 0km. Con la apertura a importaciones, el mercado ha recibido un flujo mayor de unidades que permite a los compradores acceder con mayor facilidad a modelos nuevos. Esta mayor oferta, sumada a la competencia entre concesionarias, ha moderado el crecimiento de los precios de los autos frente a otros bienes de la economía, lo que se traduce en un “abaratamiento relativo” para los consumidores.

El financiamiento también ha desempeñado un papel decisivo en el impulso del mercado. La reaparición del crédito automotor ha permitido que cerca de la mitad de las operaciones de venta se concreten mediante esta vía. La disponibilidad de préstamos con tasas accesibles facilita que compradores que antes se encontraban limitados por el alto costo de los vehículos puedan acceder a un 0km, dinamizando la actividad en concesionarias y fabricantes.

Otro factor a considerar es la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, medido en dólares, para un segmento de la población. La mejora relativa de los ingresos ha reducido la cantidad de salarios necesarios para comprar un vehículo nuevo. Según un informe de la consultora Analytica, actualmente se requieren 19,1 salarios promedio del sector privado registrado para adquirir un auto, lo que representa siete salarios menos que el pico de marzo de 2024, cuando se necesitaban 26.

A pesar de este avance, la situación sigue estando lejos de los mejores años del sector. Entre 2012 y 2018, un trabajador podía acceder a un auto económico con un promedio de 11,9 salarios, por lo que la mejora actual es parcial. La consultora enfatiza que, si bien la recuperación salarial contribuyó a la mayor accesibilidad, la expansión de los patentamientos se explica en mayor medida por el crédito disponible y la apertura de importaciones.

La tendencia también se ve reflejada en precios relativos más competitivos. En comparación con mercados vecinos como Brasil, algunos modelos 0km en Argentina hoy se consiguen a un precio más bajo en dólares que en el país vecino, algo inédito en años recientes. La reducción de ciertos impuestos y el aumento de la oferta contribuyen a que los autos nuevos se ubiquen en niveles de transacción más accesibles respecto al ingreso salarial.

El impacto de estas medidas no solo se observa en las cifras de venta, sino también en la percepción del mercado. Con una mayor oferta de vehículos, financiamiento activo y poder adquisitivo en recuperación, los concesionarios y fabricantes encuentran un escenario más favorable para planificar la producción y las estrategias comerciales.

En conclusión, el mercado automotor argentino atraviesa un momento de repunte sostenido, impulsado por la combinación de apertura de importaciones, crédito accesible y mejoras relativas del poder adquisitivo. Si bien aún no se alcanzan los niveles de los años de auge, el sector evidencia una tendencia positiva que podría consolidarse si se mantienen las condiciones de financiamiento y estabilidad económica. La recuperación del mercado no solo beneficia a los consumidores, sino también a la industria y al comercio regional, generando expectativas alentadoras para el cierre de 2025.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto