La City advierte: "la licitación de deuda del Gobierno no alcanza para frenar la presión sobre el dólar”

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • El Gobierno refinanció casi $7,7 billones en deuda, logrando absorber pesos y evitar presión inmediata sobre el dólar.
  • La licitación implicó tasas nominales anuales de hasta 76%, equivalentes a 6,2% mensual, muy por encima de la inflación.
  • A pesar de la medida, el dólar mayorista mantiene un ritmo ascendente y se acerca al límite superior de la banda de flotación.
  • La incertidumbre política y el escenario electoral, incluyendo audios de posible corrupción y elecciones en septiembre y octubre, generan presión cambiaria.
  • El mercado proyecta un dólar mayorista en aumento: $1.415 para fines de septiembre y $1.549 para diciembre.
  • Analistas destacan que la licitación ayuda a corto plazo, pero el equilibrio no es sostenible a largo plazo sin intervención y altas tasas.

El Gobierno consiguió esta semana un resultado positivo en la licitación de títulos de deuda, logrando refinanciar los casi $7,7 billones que permanecían “sueltos” en el mercado. Esta maniobra permitió absorber pesos y evitar que presionen al alza sobre el precio del dólar en los próximos días, una condición clave para alcanzar lo que los analistas denominan una “pax cambiaria”.

Sin embargo, los expertos advierten que este resultado, aunque favorable, no garantiza estabilidad por sí solo. La City financiera destaca que la llamada “aspiradora” oficial de pesos resultó efectiva, pero con costos y en un contexto que dista de ser normal. En particular, los bancos enfrentan encajes cada vez más altos, lo que obliga a colocar sus fondos en las propuestas oficiales de deuda.

La licitación del miércoles evidenció la magnitud de los costos: el Gobierno debió ofrecer tasas nominales anuales (TNA) de hasta 76%, equivalentes a un 6,2% mensual, un nivel que prácticamente triplica la inflación registrada, cercana al 2% mensual. Pese a este esfuerzo, el dólar mayorista muestra un ritmo ascendente: aunque acumula una caída del 1,7% en agosto, desde el 14 del mes hasta la fecha subió 3,8%. En julio, el billete mayorista había subido 14%, ubicándose ahora alrededor de $1.350, cercano al límite superior de la banda de flotación establecida por el Banco Central entre $1.000 y $1.400.

El escenario cambiario se ve además influido por factores políticos y electorales. Los audios que sugieren posibles actos de corrupción de funcionarios clave del Gobierno y las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires el 7 de septiembre, seguidas por los comicios nacionales en octubre, generan incertidumbre que alimenta la presión sobre el dólar.

“En principio, el resultado de la licitación debería presionar las tasas de interés y quitar presión al tipo de cambio, pero los factores políticos hoy pesan más: aún con fuertes subas de encajes y tasas, el dólar subió 6% en los últimos 30 días”, señala Isaías Marini, economista de ONE618, a iProfesional.

El mercado de futuros refleja esta expectativa de continuidad en la suba del tipo de cambio. Para fines de septiembre, los contratos se negocian a $1.415, y para octubre a $1.474. Para noviembre, tras las elecciones legislativas, los valores proyectados alcanzan $1.511, y en diciembre se prevé $1.549, lo que implica una devaluación anual cercana al 50%, por encima de la inflación proyectada.

Fuentes de la City indicaron además que hubo intervención oficial en el mercado de futuros Rofex, donde se concertaron operaciones por u$s2.862 millones, apuntando a controlar los plazos más largos y evitar movimientos abruptos en el tipo de cambio.

Analistas coinciden en que la licitación permitirá una pausa cambiaria, pero advierten que este equilibrio es frágil. “Controlar al dólar con tasas entre 60% y 75% anual no es sostenible a largo plazo. Cuando se desarme este nivel de tasas, el dólar volverá a subir”, advierte Esteban Castro, CEO de Inv.est. Fernando Baer, de Quantum, agrega: “El objetivo es forzar estabilidad de corto plazo a cualquier costo”.

Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum, apunta que factores como la volatilidad de las tasas, el afán dolarizador y la situación de la curva de pesos mantienen el riesgo latente. Sin embargo, el consenso indica que el Gobierno pondrá todos sus esfuerzos en que el dólar no se dispare antes de los comicios.

Expertos financieros coinciden en que las altas tasas desincentivan la dolarización en el corto plazo. “Mientras las tasas sigan por encima del 5% mensual y la inflación esté alrededor del 2%, el dólar no se irá a ningún lado”, afirma Nahuel Bernues, fundador de Quaestus. Mauro Cognetta, de Global Focus, subraya que el Gobierno emplea sus últimas estrategias para mantener el tipo de cambio estable hasta las elecciones del 7 de septiembre, y que la volatilidad persistirá, pero dentro de un rango controlado.

En resumen, la licitación de deuda logró un alivio temporal para el mercado cambiario, pero la combinación de tasas elevadas, intervención oficial y un contexto político-electoral tenso mantiene el dólar en el centro de atención, con el mercado vigilante de cada movimiento del Gobierno en las próximas semanas.

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