Un estudio advierte que la pobreza real sería hasta 8,6 puntos más alta que la cifra oficial

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • Un estudio de la consultora Equilibra sostiene que la pobreza real sería hasta 8,6 puntos más alta que la cifra oficial.
  • La diferencia surge al actualizar la Canasta Básica Total (CBT) y corregir la subdeclaración de ingresos en la EPH.
  • Con estas correcciones, la pobreza entre octubre 2024 y marzo 2025 llegaría al 43,3%, frente al 34,7% del Indec.
  • La CBT recalculada para un hogar tipo asciende a $1,7 millones, un 55% más que la estimación oficial.
  • El informe advierte que la pobreza no bajó tanto como señalan las estadísticas, sino que se mantiene en niveles similares a 2023.
  • Los autores remarcan que indicadores más precisos son clave para diseñar políticas públicas efectivas en un contexto de crisis.

Un informe elaborado por la consultora Equilibra encendió la alarma sobre la medición de la pobreza en Argentina. Según el estudio, al corregir problemas metodológicos vinculados con la actualización de la Canasta Básica Total (CBT) y con la subdeclaración de ingresos en las encuestas oficiales, la tasa de pobreza podría ser hasta 8,6 puntos porcentuales superior a la reportada por el Indec para el semestre octubre 2024-marzo 2025.

El trabajo, realizado por los economistas Lorenzo Sigaut Gravina, Sebastián Lastiri, Gonzalo Carrera y Micaela Bassi, cuestiona los parámetros actuales de la medición oficial. En particular, señalan que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) todavía utiliza como base la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05, lo que genera un desfasaje de casi dos décadas respecto de los hábitos de consumo y de la evolución de los precios relativos.

“Esta falta de actualización produce una subestimación de la línea de pobreza, más aún en un contexto de alta volatilidad macroeconómica y de cambios acelerados en los patrones de consumo”, remarcaron los autores.

La advertencia llega en un momento en que el propio Indec se encuentra en pleno proceso de revisión de la canasta de bienes y servicios utilizada para medir la inflación. Si bien la actualización más reciente del Índice de Precios al Consumidor se hizo en 2016, aquella medición también se apoyó en la encuesta de hogares de 2004, por lo que el rezago en la información se mantiene.

Una pobreza más persistente

De acuerdo con el informe de Equilibra, al aplicar las correcciones, la tasa de pobreza en el semestre octubre 2024-marzo 2025 alcanza el 43,3% de la población urbana, frente al 34,7% informado oficialmente. Esto implica que casi 4 de cada 10 argentinos se encuentran por debajo de la línea de pobreza, un número más cercano al registrado hacia el final del gobierno de Alberto Fernández.

“La reducción de la pobreza en el último año y medio ha sido menor a la señalada por las estadísticas oficiales. En realidad, se mantiene en niveles semejantes a los del segundo semestre de 2023, cuando alcanzaba el 43,5%”, explicó la consultora.

Los autores remarcan que la aparente mejora de los últimos meses se debe, en parte, a un mayor registro de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), producto de la baja de la inflación y de un cuestionario más preciso. Sin embargo, esa mejora no refleja necesariamente un avance real en los ingresos de los hogares.

Una canasta más cara

El estudio recalcula la CBT utilizando los datos más recientes de la ENGHo 2017/18. Allí se observa una fuerte reducción en el peso de los alimentos dentro del gasto total: pasó del 38,4% en 2004/05 al 27,7% en 2017/18 para los hogares del segundo quintil de ingresos. Este cambio en la estructura de consumo modifica de manera significativa el cálculo de la canasta.

Como resultado, la CBT para un hogar tipo de cuatro personas en marzo de 2025 asciende a $1.705.068, frente a los $1.100.265 estimados con la metodología oficial. La diferencia representa un aumento del 55% en la línea de pobreza.

El impacto de la subdeclaración de ingresos

Otro aspecto clave del informe es la corrección de la subdeclaración de ingresos en la EPH, fenómeno ampliamente reconocido en la literatura económica. Equilibra aplicó dos tipos de ajustes: uno fijo, basado en coeficientes del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), y otro dinámico, que toma como referencia la evolución de los salarios registrados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

Los resultados muestran que la subdeclaración es más marcada en los extremos de la distribución de ingresos y se agudiza en períodos de alta inflación. Al combinar ambas correcciones con la CBT actualizada, se obtiene una medición de la pobreza más consistente con los datos administrativos.

Relevancia para la política pública

Más allá de los números, el estudio enfatiza la importancia de contar con indicadores confiables para diseñar y evaluar políticas sociales. “La falta de actualización de la canasta y la subcaptación de ingresos pueden distorsionar el diagnóstico y comprometer la efectividad de las intervenciones estatales”, advierten los economistas.

El informe también recuerda que, según las recomendaciones internacionales, las encuestas de gastos de los hogares deberían actualizarse cada diez años como máximo. En la Argentina, sin embargo, la última disponible es la de 2017/18 y la medición oficial aún descansa en datos de hace dos décadas.

En conclusión, si bien la tendencia general de la pobreza se mantiene en ambas series, la magnitud y el ritmo de la evolución difieren de manera sustancial. La estimación de Equilibra sugiere que la pobreza en Argentina sigue siendo más profunda y persistente de lo que reflejan las estadísticas oficiales, lo que plantea un desafío adicional para la gestión económica y social del gobierno.

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