Carolina Losada es la que mejor mide en Santa Fe y CFK le tiene pánico

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Sin lugar a dudas está lanzada para ser la próxima gobernadora de la Provincia de Santa Fe y es la que mejor mide. En estos tiempos en donde la gente busca gente nueva y por sobre todas las cosas que no esté "manchada" por la política tradicional, Losada reúne todo para ocupar en 2023 el sillón mayor de la Casa Gris de Santa Fe. El Viernes, con motivo de la Convención Nacional de la UCR se podría decir, los entendidos de la política así lo percibieron, que Losada sin decirlo se lanzó en forma concreta a la candidatura.

En el Senado de la Nación Cristina Kirchner le tiene literalmente pánico y hay quienes dicen que en cada intervención de Losada la ex presidenta ve venir el dardo envenenado que le va a dar en el corazón.

"Esta chica no tiene límites y por su condición de periodista no tiene inhibiciones, hay que tratar en lo posible dejarla hablar y cuando lo hace me tienen que rodear, es capaz de cualquier cosa", dicen que le dijo a uno de sus principales colaboradores.

Lo cierto es que Losada hoy es la opositora que más mide en Santa Fe y su candidatura la depositaría casi seguro en el máximo cargo provincial, aunque algunos que la acompañan aún sueñan con un cargo nacional y no descartan nada.

Los más cercanos a Losada dicen: "Carolina no deja de crecer, inclusive más que Milei, y sus formas son otras, son las que gustan a los Argentinos. Tiene todos los atributos posibles y nada se puede descartar. ¿vicepresidenta de Macri?, puede ser, pero por qué no aspirar aún a más...

Carolina Losada, la senadora que se le planta a Cristina y estuvo a punto de irse del país

Antes de lanzarse a la política, Carolina Losada tenía una carrera ya consolidada en los medios. Rosarina, al terminar el colegio comenzó a estudiar Economía y Administración de Empresas en la Universidad Nacional de Rosario. Pero al poco tiempo dejó los estudios que no podía compatibilizar con su trabajo como modelo profesional.


 
A los 20 años, en Mendoza -donde se había mudado con su familia- consiguió su primer trabajo en televisión. Fue en el programa Estrictamente Social de canal 7, que le abrió las puertas a nuevos proyectos. ESPN primero, el noticiero de América TV y después, un sinfín de programas en los que ejerció el periodismo.

Sin embargo, tras las elecciones presidenciales de 2019, Losada estuvo a punto de dejar todo esto atrás y mudarse a otro país. "Creía que el país con el populismo solo iba a empeorar y estaba dispuesta a irme. Incluso tuve propuestas serias de trabajo. Pero mi hermana me convenció de que tenía que quedarme a pelear", cuenta.

¿Por qué decidiste dejar tu carrera como periodista y lanzarte a la política?

Bueno, durante casi 18 años trabajé como periodista en América, en radio La Red, en A24, en Radio Rivadavia. Y estaba con proyectos para más trabajos todavía en el rubro periodístico. Era lo mío hacía tanto tiempo y en lo que había construido una carrera y había construido también mi vida alrededor de eso.

 
Pero cuando Alberto Fernández ganó las elecciones pensé en irme del país. Y era algo que estaba pensando con seriedad. Yo estaba convencida de que Alberto Fernández iba a ser el que todos conocíamos y que Cristina iba a ser la que, en definitiva, dirigiría el país. Tal como finalmente sucedió. Lo dije desde el principio, no es que lo estoy diciendo ahora con el diario del lunes.

La idea de irme era muy en serio. Empecé a hablar con gente de afuera y tenía algunas posibilidades de trabajo fuera del país. Más o menos en marzo o abril del año pasado vino mi hermana a hablarme -ella milita en la UCR desde que tiene 18 años- y me dice que quiere que me integre a su grupo político y que sea candidata.

Lo primero que le dije es que estaba totalmente loca, que yo estaba muy contenta con mi carrera, que me encantaba lo que estaba haciendo y que estaba creciendo muchísimo en lo mío. Que no quería tirar por la borda todo lo que venía construyendo. Cuesta un montón construir una carrera.

Pero al tiempo me pregunté si no era una especie de zona de confort para mí. El ambiente que yo ya conocía y en el que me iba muy bien, ganaba bien, como que todo estaba confortable. Pero bueno, también el fantasma de irme afuera del país existía por el hecho de que sabía que Argentina con el populismo no iba.

 
En un momento mi hermana vino a mi casa y me planteó que teniendo la posibilidad de hacer algo para que las cosas cambiaran no estaba bueno que la desaprovechara. Y eso me dejó pensando.

Y así fue que rápidamente me decidí. Me di cuenta de que tenía la oportunidad de poner mi granito de arena para que algo cambie en el país, para que más gente honesta se meta, trabajar en política y para que más gente entre a la política porque realmente quiere hacer las cosas bien.

 
Y así fue que nos presentamos en las PASO, que fueron decisivas para que yo esté donde estoy ahora. En realidad, la política tradicional no estaba contenta con mi candidatura. No les gusta que llegue gente de otros lugares. Y eso lo sentimos porque mi lista fue la única de las cuatro que no tuvo el apoyo de ningún referente nacional de Juntos por el Cambio.

Tuvimos que trabajar mucho por lo que logramos finalmente. Yo sentía que tenía que dar absolutamente todo de mí. Y que solamente me iba a quedar con la conciencia tranquila si dejaba todo en la cancha. Fue un trabajo de un equipo de personas que hicieron lo imposible para que hoy yo esté en el lugar donde estoy.

¿Creés que en esa falta de apoyo que mencionaste pesó más ser outsider o ser mujer?


No sé si el género tuvo influencia en eso. En cambio ser outsider tuvo su peso. Pero no solo eso. Venir del periodismo me jugaba en contra. No te olvides que nuestros valores principales como periodistas son la búsqueda de la verdad y la honestidad. A mí la gente me conocía de 18 años de carrera en los medios de comunicación. Me conocía realmente hablando de diferentes temas porque yo pasé por diferentes programas. Conduje el noticiero, estuve con Moria Casán, en un programa de opinión política como Intratables, con Baby Etchecopar.

La gente me conocía y, entonces, sabía cómo soy, lo que pienso y, también, que tengo una coherencia en el tiempo, más allá de que una puede evolucionar en cuanto a su manera de pensar. Cuando una dice la verdad siempre hay un hilo de coherencia y creo que la gente valora eso porque hoy está buscando personas que no vengan del lado de lo rancio.

Estoy convencida de que en las últimas elecciones hubo un voto de esperanza. Y la gente valoró que yo fuera una persona que viene desde afuera de la política y se involucró. Tenemos que tratar todos y cada uno de nosotros de sacar el país adelante, de involucrarnos. Si no querés involucrarte en política, si querés involucrarte de otro lado, bueno, pero hacelo desde el lado que puedas. Podés ser fiscal, por ejemplo. Me parece que se puede sacar a la Argentina adelante entre todos.

¿Con qué te encontraste cuando ingresaste al Senado?

Con un montón de gente en el bloque radical y en el interbloque de Juntos por el Cambio que tiene ganas de hacer las cosas realmente bien y con mucha camaradería, con mucha empatía. No me encontré, dentro de nuestro interbloque, con prejuicios respecto de mis orígenes. Al contrario, yo creo que el hecho de que los santafesinos me acompañaran contundentemente hizo que muchas personas me respetaran porque la decisión del pueblo de Santa Fe era digna de respetar. Yo era una persona que venía acompañada por el voto de miles de santafesinos que confiaron en mí.

Pero también me encontré con una presidenta del Senado que en la primera sesión ya tuvo que hacer trampa porque le habíamos empezado a poner el freno al ganar las elecciones. No te olvides que en la primera sesión tuvo que fraguar el reglamento para habilitar una sesión que era nula.

Más allá de diferencias políticas hoy los tres cargos más importantes del Senado están en manos femeninas. ¿Tiene algún significado esto?

Me parece que es muy importante que los tres primeros cargos del Senado de la Nación, de la Cámara alta estén ocupados por mujeres. Y eso va más allá de lo que piense cada una. Somos tres mujeres y eso está buenísimo.

Me siento muy orgullosa también de pertenecer a una generación que está cambiando el rol de la mujer. Siempre fuimos iguales al hombre, la diferencia es cómo nos veía la sociedad.

 
Me considero feminista en cuanto a lo que implica realmente el feminismo, que es la igualdad, la búsqueda de la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres. Pero también siempre le sumo algo más: creo que tenemos que ayudarnos entre mujeres. Me parece que eso nos ayuda a todas en conjunto. Es algo que hago desde siempre y me parece muy importante.

Mi papá siempre me dice que yo era feminista desde muy chiquita. Se ve que es algo que traigo adentro.

Y ahora como vicepresidenta del Senado estás en un lugar de mucha exposición. ¿Creés que eso te genera una responsabilidad extra?

A mí lo que más responsabilidad me genera es el hecho de ser senadora y representar a mi provincia. Eso me genera una responsabilidad enorme. Pero también represento a muchos argentinos que piensan igual que yo y me lo dicen por la calle. Me pasó en Mendoza, en Buenos Aires y en otros lugares del país que la gente me ve y me dice: "¡Vamos! ¡Fuerza, Caro, tenemos fe en vos!" Y eso ya es un montón. Ya es una razón enorme para tomarme todo con mucha responsabilidad. Nos han fallado muchísimo los políticos -no todos- a los argentinos y no tenemos margen ya para que nos sigan fallando. Estamos cansados, estamos por momentos desesperanzados. Pero igual estoy convencida de que hay una gran esperanza en el fondo de nuestro corazón y por eso la gente salió a votar. Por eso votó la esperanza de Juntos por el Cambio y por eso el kirchnerismo perdió las elecciones.

Me parece que el hecho de que Juntos por el Cambio haya ganado las elecciones muestra eso, la esperanza de la gente por realmente cambiar el país. Y estoy convencida de que vamos a poder hacerlo a partir de 2023.

¿Qué desafíos te planteaste para tu mandato?

Primero que nada, lo importante es que nosotros no tenemos mayoría. Entonces, sabemos que muchas veces no va a ser fácil que nuestros proyectos salgan adelante. Pero ya el hecho de frenar al cristinismo como lo estamos haciendo es importantísimo. Yo presenté muchísimos proyectos de ley que lamentablemente ni siquiera pudieron tratarse en comisiones. El kirchnerismo no habilita las comisiones. Solo hay dos conformadas y una sola sesionó hasta el momento, la de Relaciones Exteriores. Y eso es lamentable porque tienen ellos la sartén por el mango. Son quienes habilitan las sesiones y conforman las comisiones. Y es cierto que se está sesionando, pero son sesiones especiales para tratar solo los temas que le interesan al oficialismo. Mientras no haya trabajo en comisión, no vamos a poder meter nuestros proyectos. Realmente estoy convencida de que el Senado tiene que trabajar de otra forma.

El oficialismo no cree en la división de poderes y trata de frenar a todo aquel que levanta la cabeza para hacer algo diferente. Y como ahora no tienen mayoría automática en el Senado, sino que cada quórum les cuesta mucho trabajo conseguirlo, frenan todo. Prefieren que el Congreso o que el Senado esté paralizado, con todo lo que eso implica. Porque está frenado incluso para los proyectos que ellos necesitan que se traten.

De todas maneras, yo creo que el kirchnerismo tiene una agenda paralela a la de la sociedad argentina. Tienen la agenda de Cristina Fernández de Kirchner, que es una agenda de impunidad. Pero las preocupaciones de la gente van por otro lado.

La falta de trabajo, la inflación galopante, la inseguridad, esos son los problemas que tienen los ciudadanos. La agenda de la oposición va por ese lugar, va por la inseguridad, va por la economía, va por todo aquello que realmente tiene que ver con los problemas de los argentinos y la defensa de las instituciones. También nosotros estamos muy convencidos de que hay que defender las instituciones para transformarnos en un país serio, creíble y previsible. Así vamos a lograr que los argentinos se sigan yendo porque dejaron de creer en el país.

¿Pensás que podrías ser candidata a gobernadora de Santa Fe?

No lo estoy pensando. Me parece que hoy en día sería como irresponsable de mi parte y no me gusta cuando se empiezan a hablar de candidaturas. Lo más importante hoy es pensar un proyecto para la provincia de Santa Fe, pensar un proyecto para la nación. Le tenemos que contar a la gente lo que hay que hacer en el país sin pelos en la lengua. Somos los que pagamos las consecuencias de las malas decisiones de los gobernantes.

Me parece que es importante eso, presentar un proyecto de país y de provincia, y no hablar de candidaturas por ahora. Hoy nosotros somos la oposición. Los que tienen la tarea y la responsabilidad de gobernar en el país y de llevar a los argentinos a un lugar mejor es el Frente de Todos o Unidad Ciudadana, como quieras llamarlo.

La realidad es que el kirchnerismo es el que tiene el mando en este momento en el país. Son los que están gobernando el país, son los que nos tienen en el abismo. El problema que tenemos es que no sabemos hasta dónde vamos a caer y el problema es saber hasta dónde caemos. Nosotros vamos a tener que poner sobre nuestros hombros la tarea dificilísima de reconstruir la Argentina a partir de 2023.

Hoy tenemos un partido de gobierno que se presenta como oficialismo y oposición a la vez...

Así se presentan. Mirá, Cristina tiene una cuestión dual dentro de su forma de presentarse. Por un lado a ella le gusta mostrar que el Presidente es su marioneta y cada vez que puede lo hace quedar de esa manera. Por otro lado, también quiere despegarse del peor Gobierno de la historia argentina, del 83 en adelante. El otro día decía que había habido tres gobiernos kirchneristas: el de Néstor y los dos de ella. Quiere despegarse de este Gobierno diciendo que estamos transcurriendo y padeciendo todos los argentinos. Pero es el cuarto Gobierno kirchnerista, que es el peor Gobierno de la historia argentina desde el 83 en adelante.

Las decisiones de este Gobierno, quien las toma es Cristina Fernández de Kirchner. Entonces, que no nos engañen, que no nos mientan, que no nos digan que es una cosa por otra. Cristina es la cara de la derrota del Gobierno que tenemos hoy, la cara de la derrota de la Argentina, porque la verdad es que la Argentina hoy está en uno de los peores momentos. Alberto no es ninguna víctima, pero Cristina es la que manda.

Con información de El Cronista, sobre una nota del periodista RICARDO QUESADA

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