El Gobierno "vacunó" en unas horas a todos los mayores de 60 años

Tras una votación ajustada, convirtió en ley la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que afectará los ingresos de casi 18 millones de personas entre jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales
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El oficialismo de la Cámara de Diputados logró esta noche, tras una votación ajustada, convertir en ley la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, una iniciativa que afectará los ingresos de casi 18 millones de personas entre jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales y que resulta clave para el Gobierno para ajustar el gasto público.

Tras un intenso debate, que contó con la presencia de la titular de la Anses, Fernanda Raverta, la iniciativa se aprobó con 132 votos afirmativos y 119 negativos. El bloque del Frente de Todos, presidido por Máximo Kirchner, logró el apoyo de los diputados de los bloques Unidad para el Desarrollo Federal, que preside José Ramón, así como también de los cuatro legisladores que responden al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, entre otras bancadas aliadas.

Desde la oposición, el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri, anticipó el voto negativo de su bancada. El cordobés, en su discurso de cierre, acusó al oficialismo de pecar de "cinismo" y llevó a su banca, a manera de recordatorio, una de las piedras con que se atacó al Congreso en 2017, cuando se discutió, durante el gobierno de Mauricio Macri, la última ley de movilidad jubilatoria.

"Esta piedra la traje para recordar lo que pasó hace tres años. Estoy convencido de que la democracia nunca puede ir de la mano de la violencia. Estoy convencido de que negar la violencia y hacerse aplaudir como justo es cinismo puro", sostuvo el cordobés.

Máximo Kirchner, en el discurso de cierre del debate, devolvió el guante y llevó a su banca las supuestas balas de goma con que las fuerzas de seguridad reprimieron las manifestaciones en diciembre de 2017. "Estas son las balas de goma que ustedes usaron. Y las muestro solamente porque ustedes trajeron las piedras. Ustedes no son resistentes, ustedes son el poder de la Argentina. Resistir, resistieron los compañeros y compañeras, afuera de la plaza en 2017", retrucó el jefe del bloque kirchnerista.

La nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que entrará en vigencia a partir de enero del año próximo, excluye a la inflación como componente de actualización de los haberes, lo que mereció la crítica sostenida de Juntos por el Cambio y de Consenso Federal, como también de los diputados de izquierda. Los opositores advirtieron que, con esta norma, los haberes jubilatorios perderán poder adquisitivo frente al alza del costo de vida y reclamaron que, al menos, se incluya en el texto una cláusula que garantice que esto no ocurra. Fue en vano: el oficialismo rechazó el pedido.

El proyecto oficialista aprobado ayer, en cambio, propone actualizaciones trimestrales de los haberes mediante una fórmula cuyo 50% combina la variación de los salarios según el Indec (que incluye a los trabajadores informales) y el Ripte (que mide el Ministerio de Trabajo), de ambos valores toma el mejor. El otro 50% se definirá según la variación de la recaudación tributaria que va a la Anses, por beneficiario. El aumento resultante tendría un tope dado por la variación interanual de la recaudación total del sistema previsional, por beneficiario, aumentada en un 3%.

Según el oficialismo, con esta fórmula los jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales no perderán poder adquisitivo pues, estiman, el año próximo se prevé un crecimiento de la economía de al menos un 5% y, con él, un aumento en los salarios y de la recaudación.

El presidente de la Comisión de Previsión Social, el oficialista Marcelo Casaretto, afirmó que "esta es una muy buena ley para los jubilados y los argentinos", y dijo: "El tiempo nos dará la razón". Además, enfatizó: "El objetivo de este Gobierno es que crezcan la Argentina y los beneficios del crecimiento lleguen a los trabajadores y los jubilados. Por eso vinculamos con dos variables esenciales: salarios de trabajadores en actividad y con la mejora en la recaudación".

"La fórmula está atada a la variación de los salarios y de la recaudación: ambos indefectiblemente van a aumentar el año próximo. ¿O alguien cree que se van a pactar aumentos salariales en paritarias por debajo de la inflación?", sostuvo, por su parte, el diputado Carlos Heller.

El presidente de la Comisión de Presupuesto desestimó los pronósticos de las consultoras privadas y del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que advierten sobre un repunte de la inflación el año próximo y rechazó el reclamo de incluir en el texto una cláusula que garantice un piso en los haberes que los resguarde de un eventual aumento del costo de vida.

"El piso está en la garantía de las políticas públicas de este gobierno. El piso está en que los salarios y la recaudación impositiva van a aumentar y eso va a dar una fórmula virtuosa", dijo.

La oposición sostiene lo contrario: pronostica que si bien la economía tendrá un crecimiento rebote tras el desplome sufrido este año por la pandemia, la inflación podría orillar el 50%, según los pronósticos de consultoras privadas y del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

"El concepto de esta ley es el ajuste. El único motivo es para ahorrar recursos: durante 2020 se ahorraron 100.000 millones con la suspensión de la movilidad jubilatoria. Por eso no se los ve a los jubilados festejando, sino que vinieron [al recinto] los funcionarios de la Anses para festejar el ajuste sobre los jubilados", enfatizó el radical Alejandro Cacace, quien sentenció: "Los jubilados les van a hacer rendir cuenta por esta acción, por eso votamos negativo".

Desde Consenso Federal, Jorge Sarghini cuestionó al oficialismo y a Juntos por el Cambio por igual. "Se echan las culpas unos y otros. Si tanto dicen defender a los jubilados, ¿cómo pueden explicar que la jubilación mínima no alcanza la mitad de la canasta básica después de haber gobernador todo este tiempo? Les pido un poco de autocrítica", sostuvo.

El legislador reclamó que se incluyera en el texto una cláusula que garantizara que los jubilados no perderán poder adquisitivo frente a la inflación. "No creemos que las previsiones del oficialismo sean las que van a ser. Si tienen razón y la economía va a crecer el año próximo, la cláusula de garantía no se dispara. Como no se incluyó esta cláusula, nosotros vamos a votar en contra", dijo.

Por su parte, el diputado y jefe de la UCR, Alfredo Cornejo, sostuvo que "esta es una fórmula atada a la macroeconomía y a reducir el déficit fiscal". Y afirmó: "Pero el oficialismo no es capaz de decir la verdad, de admitir que tenemos un problema de déficit y que quiere congraciarse con el FMI. Si presentaran así las cosas, el debate sería más honesto y tal vez alcanzaríamos consensos porque la crisis previsional no se resuelve si no es con un acuerdo fuerte".

Nota de Laura Serra para La Nación

 


  

 

 

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