Es penoso advertir que las obras públicas prevalecen sobre la atención de la salud

LA COLUMNA DE GONIO FERRARI 25 de abril de 2021 Por Gonio FERRARI*
“Gringo”, no me falle ni le falle a todos los cordobeses que lo eligieron… Demore los caminos, la circunvalación y otros proyectos… Apúrese a comprar vacunas ahora que puede hacerlo… ¡No sacrifique nuestra autonomía…!
llaryora-y-schiaretti-desague-smata

Por Gonio ERRARI

Oportunamente mencioné a la provincia y a la municipalidad como enfermos de angurria por la poca sensibilidad que muestran ambos niveles a la hora de amenazar para que el ciudadano cumpla con el pago de los impuestos.
   Pero no era tan solo ése el argumento, sino que bien vale recordarle a las autoridades que si cualquiera de los funcionarios va a una carnicería y pide dos kilos de costillas de ternera, los paga y luego le entregan dos ruedas de osobuco aunque incluyan el caracú, es obvio que se sentirá estafado, pataleará, irá a Lealtad Comercial, le dirán que se van a ocupar pero el carnicero, o el almacenero que le entregue una botella de agua cuando usted pagó un tinto de marca no recibirá ninguna sanción, salvo la del consumidor que nunca pisará su negocio porque su conciencia y memoria le indicaron que si tenía que votar por un carnicero y un almacenero, tendría que elegir a otros candidatos.
   Así de simple esta especie de parábola porque el cordobés paga impuestos provinciales y municipales y tiene inseguridad cuando debieran protegerlo, no pasa el ómnibus cuando tiene que ir a trabajar, la Justicia le demora dos años un trámite que demanda un mes, las calles son un asco de mugre, la luz se le corta en verano por culpa del calor y en invierno a causa del frio… ¿me entiende que no es caprichosa la comparación?
 
   Lo mismo ocurre cuando el ciudadano se toma el trabajo poco grato de evaluar el sentido del respeto por las prioridades que tienen sus gobernantes y es allí donde derrapan los más pintados, porque en la provincia se gastan enormidades de dinero en campañas publicitarias que es publicidad preelectoral que pagamos todos, en rutas que si bien son necesarias hay otros dramas más acuciantes que beneficiar a los automovilistas o usuarios que aparte deben pagar los peajes y el negocio es para esas empresas; la municipalidad ilumina la ciudad en partes de vez en cuanto para hacerse ver; tapa los baches con un moderno producto que en casos comprobados duraron tres o cuatro días hasta que llovió y no hay manera de movilizar la administración de Justicia, ni la prevención policial, ordenar el caos urbano ni de cumplir con todas las obligaciones de la comuna, pese a su planta de personal de más de 15.000 empleados.
 

 ¿Se entienden ahora lo que son las prioridades?
   

Tendremos caminos sin gente, vecinos sin casas, comerciantes sin negocios, taxistas sin pasajeros y otros males, si continúa este festival publicitario de obras y servicios que no son prioritarios mientras se descuida, por ejemplo, la provisión de insumos en todos los órdenes.
 

 No me vengan con que las prioridades no son tantas. A esa actitud egoísta la sostienen quienes no piensan en su prójimo. En muchos casos, hay funcionarios incursos en esa actitud.

“Gringo”, no me falle ni le falle a todos los cordobeses que lo eligieron… Demore los caminos, la circunvalación y otros proyectos… Apúrese a comprar vacunas ahora que puede hacerlo… ¡No sacrifique nuestra autonomía…!

*Entrando aquí, el lector podrá enriquecerse leyendo el pensamiento de un periodista de raza

Te puede interesar