El enojo de los diputados de Interbloque Federal con el Gobierno por no incluir el tratamiento de la ley de biocombustibles en las sesiones extraordinarias del Congreso

POLÍTICA Por Matías Russo Coroman*
En diciembre se acordó el tratamiento de la norma, sin embargo el proyecto no forma parte del temario enviado por Alberto Fernández. “Un indicador de calidad institucional es que el poder de las grandes empresas no condicionen el proceso de toma decisiones en las instituciones de la democracia”, advirtieron desde la tercera fuerza de la Cámara Baja
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La falta de acuerdo para definir el temario provocó la caída de la primera sesión del año en Diputados desatando la primera disputa Legislativa de 2021. Uno de los puntos de conflicto es la prórroga de la ley de biocombustibles, que ya cuenta con media sanción del Senado pero que Alberto Fernández no incluyó en extraordinarias. “El oficialismo está queriendo sacarse de encima su incompetencia para sesionar”, acusaron desde el Interbloque Federal. Presiones de empresas petroleras, la “falsa grieta” entre las provincias hidrocarburíferas y las agrícolas, y el debate en el seno del Frente de Todos ponen en jaque los beneficios y puestos de trabajo de 54 plantas de biocombustibles asentadas en 10 provincias y que generan inversiones directas por tres mil millones de dólares.

A fines de octubre de 2020, la Cámara Alta aprobó, con el respaldo del kirchnerismo y de la oposición, la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2024 del Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles que prevé beneficios impositivos para los productores de la denominada “industria verde”.

Los biocombustibles reducen entre un 70% y un 80% los gases de efecto invernadero (GEI), comparados con los combustibles fósiles, como el petróleo y sus derivados. No obstante, Argentina suscribió y ratificó el Acuerdo de París sobre Cambio Climático. De hecho, el propio Alberto Fernández manifestó meses atrás que nuestro país presentará “con miras al 2030, una meta que limitará sus emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel de casi 26% inferior a la contribución determinada nacional previamente comprometida”.

En diciembre Diputados acordó tratar la prórroga de dicha ley en las sesiones extraordinarias del mes de enero, sin embargo el tema no apareció en la agenda parlamentaria. En el mientras tanto, la Secretaría de Energía disminuyó para el primer trimestre del año las exigencias de “corte” de gasoil con biocombustible. En lugar del 10% establecido por ley, en enero se exige sólo 5%, en febrero el 6,7% y en marzo el 8,4%, para retomar el 10% recién en abril.

A pesar de vigencia de los porcentajes de corte establecidos en la ley, las provincias productoras de biocombustibles han difundido un informe en el que advierten que en el inicio de la gestión de Alberto Fernández las empresas petroleras incumplieron con esos porcentajes de corte: mezclaron entre 7,2% y 7,4% de biodiesel (en lugar del 10%) y entre 10,6% y 11,2% de bioetanol (en lugar del 12% que marca la norma).

Desde el Interbloque Federal emitieron un duro comunicado en el que exigen al oficialismo que se cumpla “con el compromiso” de tratar la ley de biocombustibles.

“La norma fue ponderada como una verdadera política de estado, que luego de 15 años de vigencia permitió impulsar la producción regional con valor agregado, el trabajo y el cuidado del ambiente”, justificó la tercera fuerza de la Cámara Baja integrada por 11 diputados. Allí afirmaron que la incorporación de insumos de origen vegetal “no altera el costo final de los combustibles y que, de ser necesario, un incremento en la producción de biocombustibles puede sustituir con eficiencia eventuales necesidades de importación de combustibles”.

Los legisladores denunciaron al oficialismo por “ausencia de explicaciones y el incumplimiento de los compromisos” que generan “incertidumbre, socavan la confianza, al extremo de poner en riesgo las fuentes de trabajo que se han creado en estos años y las inversiones realizadas”.

El Interbloque Federal está compuesto por Carlos Gutiérrez, Alejandra Vigo, Claudia Márquez y Paulo Cassinerio de Córdoba Federal; Alejandro “Topo” Rodríguez, Graciela Camaño y Jorge Sarghini, de Consenso Federal; los justicialistas Andrés Zottos y Eduardo “Bali” Bucca; Luis Contigiani del Frente Progresista Cívico y Social; y el socialista Enrique Estévez.

El comunicado que difundieron los legisladores concluye reclamando el tratamiento de la ley “sin ceder a la presión de nadie”. Lo que suena con decoro institucional para plasmar en el papel el planteo, sobre la mesa el Interbloque Federal sintetiza que “el proyecto no avanza por el interés de empresas petroleras”. Y apuntan al diputado oficialista Omar Félix, quien preside la Comisión de Energía y Combustibles. El mendocino, en relación a la ley de promoción que vence en mayo, sostuvo en declaraciones a LmNeuquén que se postergó el tratamiento en la Cámara Baja porque “hay que debatirlo un poco más”.

“Yo tengo mi mirada, vengo de una provincia productora y entendemos que hay una diferencia que debe tener en vista la ley, cuando el origen de los biocombustibles son recursos renovables y afectan a recursos que no son renovables. Me parece que es un tema que hay que considerarlo y discutir un poco más”, expresó Félix. Fuentes oficiales aseguran que en Economía y Energía se analizan modificaciones a la ley evidenciando presiones internas en el oficialismo.

“No hay sesiones porque el oficialismo no quiere, tienen tal problema interno que no se ponen de acuerdo en nada. Están queriendo sacarse de encima su incompetencia para sesionar”, manifestó en diálogo con Infobae uno de los legisladores firmantes.

Por su parte, en redes sociales, el “Topo” Rodríguez apuntó contra una versión que surgió del oficialismo que atribuye el estancamiento de la ley a una disputa entre provincias petroleras contra provincias agrícolas. “Los inventores de esa ‘nueva grieta’ insinúan que las provincias petroleras no querrían facilitar la aprobación de una norma que otorga impulso a combustibles de origen vegetal, porque sólo se beneficiarían las provincias agrícolas”.

“Falso”, respondió de manera contundente en declaraciones a este medio. Rodríguez afirmó que “la hipótesis es difícil de corroborar porque las provincias petroleras nucleadas en la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) apoyaron la prórroga de la Ley de biocombustibles en el Senado”. Se trata de Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

“Algo raro está pasando en Argentina. No es hora de inventar nuevas grietas para esconder lo que hay detrás. Un indicador de calidad institucional es que el poder de las grandes empresas no condicionen el proceso de toma decisiones en las instituciones de la democracia”, analizó el titular del bloque de diputados de Consenso Federal.

El Gobierno de Biden y la nueva oportunidad para la Argentina

La llegada de Joe Biden a la Casa Blanca podría resultar beneficioso para nuestro país si Argentina protege su producción de biocombustibles. Durante su mandato, Donald Trump impuso aranceles de más de 130% al ingreso de biodiesel argentino en el mercado norteamericano truncando el comercio.

A diferencia de su antecesor, Biden en su primer día en el Salón Oval firmó la vuelta al Acuerdo de París sobre Cambio Climático. Para este plan que supone una reducción sistemática de gases de efecto invernadero a nivel mundial, los biocombustibles son especialmente indicados.

En clave geopolítica, este cambio en la agenda norteamericana tendrá su impacto a nivel global. Con Biden, Argentina está ante la oportunidad de reconsiderar los aranceles impuestos por Trump. De reducirse, podría recuperarse la exportación al mercado estadounidense constituyéndose en un potencial interesante para el crecimiento de la producción local de biocombustibles.

 

 

* Para www.infobae.com

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