En Córdoba no están dadas las condiciones para una reapertura general

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a provincia de Córdoba sigue con riesgo epidemiológico alto en todos sus departamentos. Apenas se observan algunas estabilizaciones y bajas en las curvas de los indicadores del interior que igual siguen muy por encima de los límites establecidos por el decreto nacional.

Casi todos los departamentos de la provincia tienen una incidencia por encima de mil casos cada 100 mil habitantes. Este indicador debería estar por debajo de 250 para pensar en un riesgo medio, según el semáforo elaborado por el Gobierno nacional.

“Seguimos con una incidencia alta y con una ocupación de camas del 85 por ciento. Es muy importante sostener las dos semanas de restricciones y reforzar los controles para que se cumplan las medidas”, dijo Gabriela Barbás, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud de Córdoba.

La Nación combina la incidencia y la razón para crear el semáforo epidemiológico. La razón es el resultado de dividir la cantidad de casos acumulados en los últimos 14 días y el mismo valor de los 14 días anteriores. La incidencia es la cantidad de casos nuevos de las últimas dos semana cada 100 mil habitantes.

 
El semáforo es el siguiente:

Bajo. La razón debe ser inferior a 1,2 y la incidencia, menor a 50.
Medio. Razón entre 0,8 y 1,2 e incidencia menor a 250.
Alto. Razón mayor de 1,2 e incidencia superior a 150. O si la razón está entre 0,8 y 1,2 y la incidencia supera los 250 casos cada 100 mil habitantes.
Alarma. Si en los distritos de más de 300 mil habitantes la incidencia es superior a 500 casos y el porcentaje de ocupación de camas es mayor al 80 por ciento, se alcanza la categoría de alarma sanitaria.
Para las regiones en riesgo epidemiológico alto o alarma sanitaria, el decreto nacional renovado este viernes prevé medidas estrictas como las que se aplicaron entre el 22 y 30 de mayo.

Al respecto, Barbás dijo: “Vamos a continuar con las mismas restricciones que están vigentes hasta la semana que viene. Luego se evaluará la situación sanitaria para determinar cómo se continúa. Seguimos con riesgo alto en la mayoría de los departamentos y en alerta sanitaria en la Capital”.

 
En la actualidad, en Córdoba rigen restricciones algo diferentes a las dispuestas por la renovación del decreto nacional.

Por ejemplo, la normativa nacional habilita la atención en espacios cerrados de locales gastronómicos, también permite la apertura de shoppings y autoriza la clases presenciales en zonas de riesgo epidemiológico alto, pero no las permite en los conglomerados urbanos que están en alarma sanitaria.

En Córdoba esas actividades están suspendidas en todo el territorio sea alto o en alarma.

Capital
La incidencia sigue siendo altísima y está subiendo. El 1º de mayo era de 586 casos cada 100 mil habitantes. El 8 de junio llegó a 1.778, sin ninguna meseta o descenso en el medio.

 
El nivel de ocupación de camas es de más del 80 por ciento, por lo que la ciudad de Córdoba está en alarma epidemiológica. Y seguiría así por todo junio ya que hay una inercia natural: la gran cantidad de casos nuevos de los últimos días aumentará la demanda de camas en las próximas semanas.

La buena noticia es la baja en la razón, que pasó de 1,84 el 25 de mayo a 1,35 el martes pasado. Es un indicador sensible al comportamiento de la gente. Las medidas de confinamiento dispuestas por la Nación entre el 22 y 30 de mayo, puede haber impactado.

De todas formas, hay que recordar que mientras la razón siga por encima de uno, los casos continuarán aumentando.

Gran Córdoba. Los departamentos Colón y Santa María presentan una incidencia altísima y siempre en alza desde inicios de mayo. En Colón es 1.442 y 1.603 en Santa María. Este último también tiene el indicador de razón más alto: 1,63 contra 1,3 en la región de Sierras Chicas.

EN EL INTERIOR
Río Cuarto. Río Cuarto arrancó esta segunda ola con indicadores más bajos que el resto de los distritos poblados de la provincia. Pero el 8 de junio la incidencia ya estaba por encima de mil (1.094) y la razón supera la barrera de 1,2 con 1,43.

General San Martín. El departamento cuya cabecera en Villa María, presenta una razón por debajo del límite de 1,2 (es de 1,06). Pero la incidencia es de las más altas de Córdoba, 1.646, aunque a la baja desde inicios de junio.

En esta región se había instalado un módulo prehospitalario a mediados de mayo pero esta semana fue desmontado. La decisión hace pensar que para las autoridades provinciales ya pasó lo peor de esta segunda ola en esta región, o al menos que hay otros distritos con una escenario más crítico.

Cruz del Eje. Unos 20 días atrás, este departamento estaba experimentando un pico de casos. En la actualidad presenta una incidencia altísima: 1.922 casos cada 100 mil habitantes el 8 de junio.

ALGUNOS MEJORAN
Punilla muestra una mejoría en los indicadores. La razón es de 1,09 y la incidencia se ha estabilizado en alrededor de 1.200 desde el 22 de mayo.

San Justo, semanas atrás la región de la provincia más afectada por la pandemia, presenta una razón de 0,71 y la incidencia bajó a 926 en un descenso pronunciado desde hace dos semanas.

En tanto, Juárez Celman y Unión presentan una razón menor que 1,2 y la incidencia sigue bajando desde el confinamiento nacional. Otros departamentos con una razón por debajo de 1,2 y una baja consistente en la incidencia son Pocho, Minas, Totoral y San Alberto.

Fuente: La Voz del Interior, nota del periodista Lucas Viano

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