Digan lo que digan las urnas, después del 14 en el gobierno habrá cambios

OPINIÓN Por Nancy Pazos*
3VFK2JG57RHXPHGPWURZI5QTAY

Cada vez está más claro. La actual composición y funcionamiento del poder dentro de la coalición gobernante está en un virtual compás de espera (atada con alambre, dirían en el barrio) hasta el 14 de noviembre. A partir de ahí y más allá del resultado en las urnas, el Frente de Todos deberá saldar no sólo la puja de poder interno sino básicamente el rumbo a seguir en los dos años que le quedan de mandato.

Juan Manzur ya cumplió un mes en su nuevo rol. Y cada vez está más hermético. Sigue trabajando a destajo con su impronta de hiperactividad pero ya ha sentido la frustración de un staff que no siempre puede bailar a su ritmo. Pragmático hasta la médula, coincide más con Cristina en el crítico diagnóstico de la situación que con el voluntarismo cansino de su amigo el Presidente.

En ese triángulo de poder juega, por ahora, sin tropiezos. Ni Alberto Fernández ni Matías Kulfas. Fue Juancito quien levantó el teléfono para convocar a Roberto Feletti y ofrecerle el puesto de secretario de Comercio Interior. La bendición del binomio presidencial ya estaba dada.

Ahora bien, la movida tiene implicancias. Hombre de convicciones firmes y de carácter endemoniado, está claro que Feletti no reconoce en Kulfas a un jefe (por más que sea el ministro de su área) a tal punto que la resolución por la cual congeló el precio de más de 1400 productos de la canasta básica y no tanto la firmó en su despacho y la publicó sin pedirle autorización a nadie.

La tensión entre ambos, por diferencia de estilo pero también por ideología, ¿cuánto puede sostenerse en el tiempo? Hay ahí posturas antagónicas. Kulfas tiene un optimismo a prueba de balas. Anda por la vida convencido de que la reactivación de la industria es un hecho. Para pruebas basta con su último power point de buenas noticias ⬇️

✅ Los componentes del PBI se recuperaron en el segundo trimestre, y la inversión ya supera en un 13,7% al promedio de 2019

✅ En plena pandemia, la industria viene operando por encima de 2019. En julio, estuvo 7,2% por encima de promedio de 2019

✅ Desde junio 2020, la participación de los patentamientos automotores de origen nacional en las ventas totales de vehículos muestra una tendencia alcista. En septiembre de este año representó el 52,6%, el nivel más alto desde por lo menos desde 2010 (llegó al piso del 27% en la era Macri es decir que el 73% de los vehículos que se patentaban eran importados).

Feletti llega al gobierno con una lectura hipercrítica de la política económica. Se la expuso a CFK cuando ella lo llamó (previo al llamado oficial de Manzur) para saber si estaba dispuesto a aceptar el desafío. Y lo charló con Martín Guzmán en el almuerzo de más de dos horas que compartieron el jueves para verse las caras por primera vez.

Hombre que lidia en cargos ejecutivos en la función pública desde fin del siglo pasado (como Presidente del Banco Ciudad fue el primero en devolver a los ahorristas sus depósitos en dólares billete, por lo cual enfrentó un juicio penal junto a Diego Santilli, entonces director del banco, por haber incumplido la resolución del Banco Central que lo impedía), Feletti no se anda con vueltas para describir lo que ve.

“Hicimos ajuste y perdimos la batalla contra la inflación, reestructuramos la deuda con los privados y no bajó el riesgo país ni entró un solo dólar, y en plena pandemia hubo sub-ejecución de la obra pública en el gobierno nacional y en el provincial. Imposible ganar una elección así. Y si encima tu único norte económico es arreglar la deuda con el FMI es lógico que la gente busque otro horizonte político”

Contundente y lapidario. Feletti dixit.

Durante casi dos años Kulfas y Paula Español (la anterior secretaria de Comercio Interior) estuvieron dialogando con las empresas. El flamante secretario solo toleró un mano a mano a solas con Daniel Funes de Rioja, el Presidente de la Copal y de la UIA. Fue suficiente (eso y el comunicado posterior de COPAL) para que se convenciera de que no habría acuerdo y que el batacazo del congelamiento de precios había que hacerlo más temprano que tarde y sin esperar coincidencias.

Está claro que aunque la militancia lo tome casi con emoción al tener ahora un rol activo en las calles (controlar precios) el congelamiento es el reconocimiento de que el paciente está en terapia intensiva y que necesita respirador artificial.

Así como —en palabras de Feletti— el acuerdo con el Fondo no puede ser el norte del programa económico, menos lo puede ser el mantener los precios congelados a la fuerza.

Amén de eso sería bueno que en los próximos días el gobierno incluya en el listado de precios congelados medicamentos varios. Esta administración tiene demasiados laboratorios amigos. La mayoría con ganancias millonarias en estos dos años de pandemia. No les debería ser difícil acordar que al menos la gente pueda comprar analgésicos básicos para el dolor de cabeza sin sentir que deja en la farmacia la mitad de su sueldo.

Timbre para Manzur-Fernandez-Feletti. 😱😱

Decidir un congelamiento unilateral de precios -antagónico al discurso de derecha que está ganando la batalla cultural del momento- traería consecuencias. Primero fue el rechazo de los empresarios. Y después la amenaza del desabastecimiento. Que fue ganando el discurso empresarial y, más peligroso aún, el de la oposición. Hasta el propio Horacio Rodríguez Larreta, habitualmente moderado, terminó abonando la teoría en una retórica tan rebuscada que la flamante portavoz presidencial Gabriela Cerruti se preguntó en la primera conferencia de prensa oficial si el Jefe de Gobierno estaba advirtiendo o “deseando” que hubiera desabastecimiento en la Argentina.

Mas allá del juego de chicanas públicas hay algo que sí está claro. A tres semanas de las elecciones el clima económico financiero está cada vez más enrarecido. El mercado cambiario paralelo es el termómetro exacto para medir el hartazgo empresarial. Que el blue haya llegado a 195 pesos el jueves es muestra suficiente de que hay quienes quieren que el gobierno pierda contundentemente las elecciones y termine lo antes posible.

Ayer fue Máximo Kirchner en el microestadio del Club Lanús quien puso blanco sobre negro y tildó a la oposición de “destituyente”: “Es claro, y ustedes lo pueden ver todos los días y más aún luego del reciente resultado electoral, cómo ese acoso mediático y también del poder económico sobre el gobierno es cada vez más fuerte: Néstor allá en su tiempo, lo llamó oposición destituyente”.

Un leve giro de roles parece estar dándose en los Kirchner en público. Cristina aparece casi moderada al lado de la oratoria de su hijo. El pragmatismo no parece ser aún característica del heredero, quien es claramente el que ostenta el discurso con más contenido ideológico de toda la coalición gobernante. Aunque es, al mismo tiempo, el que se sienta con los principales empresarios en privado.

“Quiero que me escuchen bien —les advirtió ayer a sus militantes— el poder económico y el poder mediático, seguramente después del 14 va a intensificar esto que ustedes están viendo hasta el día de la fecha y van a abalanzarse frente al gobierno. Y es ahí donde nosotros tendremos que salir a bancar la parada si queremos mejorar la calidad de vida de nuestra gente”.

Más claro hay que echarle agua. Pero la batalla post 14 no es solo hacia afuera. Hacia adentro hay y habrá mil preguntas. Manzur seguirá siendo Jefe de Gabinete o se volverá a su provincia? ¿El equipo económico seguirá igual de atomizado o se buscará unificar criterios con una cabeza más fuerte?

¿Sergio Massa llevará el desafío de acordar con la oposición al Congreso o ya tiene lista su valija y su ayudante de lujo (Martin Redrado) para desembarcar en el Ejecutivo?

En el mientras tanto, la única buena noticia de la semana llegó a través del hombre más gris del gobierno: Gustavo Beliz. Después de su entrevista con Jake Sullivan, Consejero de Seguridad Nacional del Gobierno de Biden, el secretario de Asuntos Estratégicos consiguió una definición del gobierno americano sobre la deuda argentina que sonó para el gobierno más lindo que Charly en su 70 aniversario.

Sullivan emitió un comunicado en el que aboga porque Argentina llegue a una “negociación exitosa” con el FMI.

En medio del desierto de buenas nuevas para el gobierno, el comunicado de Sullivan fue un oasis. Y una advertencia para los que están ansiosos por el proceso político. Queda claro que Biden no está dispuesto a avalar ningún quiebre institucional en la región.

Teniendo en cuenta los antecedentes históricos, tal definición no es poca cosa. Los ansiosos tendrán que esperar. El 2023 no está tan lejos…

Bonus track 1

La posibilidad de dar vuelta la elección en todo el territorio nacional ya está descartada en el gobierno. Pero no hay resignación. Buenos Aires sigue siendo la madre de las batallas. Y si bien el consultor catalán sigue dando consejos marquetineros, hoy por hoy la apuesta más certera son los 35 mil coches alquilados para el día de la elección. Desde el interior, las noticias no son diferentes. Aunque el viernes llegaron vientos aliviadores de La Pampa y San Luis. El resto, incluyendo la Patagonia después del tiro a los pies que volvió a infligirse Alberto Fernández con la innecesaria carta a la gobernadora Arabela Carreras, son encuestas no tan optimistas.

 

 

* Para www.infobae.com

Te puede interesar