El Gobierno consiguió estabilizar al dólar, pero la brecha de más de 70% aumenta las distorsiones en la economía

ECONOMÍA 02 de febrero de 2021 Por Juan Gasalla*
La calma cambiaria con el “cepo” duro tiene como efecto negativo la debilidad del frente comercial con el resto del mundo, la fuerte expectativa de devaluación y la dificultad para sumar reservas en el BCRA
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En el inicio de 2021 el dólar libre cayó, mientras que el comercial subió al ritmo de la inflación, pero por ahora la brecha cambiaria sigue en un umbral muy alto, por arriba de 70%, y será difícil que ésta baje para las elecciones legislativas de octubre.

En enero, el dólar oficial -cuya evolución es regulada por la intervención del Banco Central- ganó casi 4%, las paridades bursátiles -contado con liquidación y MEP- avanzaron 7%, mientras que el libre recortó 12 pesos, o 7,8 por ciento.

De esta forma, el contado con liqui, en la zona de $150, alcanzó su valor más alto en dos meses, mientras que el dólar libre, a $153, se ubica en niveles de un mes atrás. No obstante, las brechas con la cotización mayorista siguen muy elevadas, en 70 y 75 por ciento, respectivamente.

Este nivel de brecha es el indicador a monitorear en los próximos meses de este año electoral, pues continúa generando distorsiones en la economía por las expectativas de devaluación que implica -históricamente las diferencias entre las paridades alternativas se resuelven hacia el nivel más alto del mercado- y por los efectos nocivos sobre el desempeño del comercio exterior.

La encuesta de expectativas de inflación del CIF de la Universidad Di Tella reflejó en enero un 45% esperado para todo 2021, cinco puntos por encima del relevamiento de diciembre. “De mantenerse este nivel más alto en futuras mediciones, se estaría frente a un nuevo escalón en los últimos doce meses. De enero a marzo de 2020 las expectativas estaban en el orden del 30%, luego subieron y se estabilizaron en el orden del 40%”, destacó el informe.

El resultado de la balanza comercial de diciembre fue también una señal de alarma. Aunque las exportaciones se desplomaron producto de las tres semanas de paro de los aceiteros y portuarios en el último mes del año, el regreso del déficit comercial después de 27 meses, más el magro resultado de noviembre, indican que la represión cambiaria por el cepo, las altas retenciones y la brecha desincentivan las ventas externas y promueven las importaciones.

Un informe de Ecolatina explicó que “más allá del acumulado anual, en 2020 se observaron dos grandes momentos: uno que va de enero a agosto, con mejora del saldo comercial por un desplome importador, y otro que va de septiembre a diciembre, con un deterioro del resultado, producto, esencialmente, de las expectativas de devaluación que genera la brecha. Concretamente, mientras que en los primeros ocho meses del año el superávit comercial mejoró un 40% interanual, entre septiembre y diciembre se desplomó un 85% interanual”.

“En enero se completaron tres meses de tranquilidad en los dólares financieros y libres. La brecha continúa reduciéndose lentamente con el dólar oficial. Diciembre y enero son meses que estacionalmente sube la demanda de dinero, razón por la cual los pesos no van al dólar; la duda en los agentes es si esto continuará en febrero y permanecerán estas variables controladas, teniendo en cuenta que el déficit fiscal no se reduce y la emisión monetaria tendera a continuar en 2021”, comentó el economista Joaquín Marque, director UG Valores.

“Los mercados ya descuentan que el Gobierno llegará sin sobresaltos a la próxima cosecha y que tomará cualquier medida a su alcance para no devaluar bruscamente el dólar oficial. Difícilmente podamos llegar a las próximas elecciones con una brecha inferior al 50%, que posibilite un mayor aumento en la capacidad del BCRA de incorporar reservas a sus arcas”, describió Marque.

En base a la evolución de los contratos de dólar futuro en el Rofex, el economista Facundo Rodríguez ve posible un sendero de apreciación anual del dólar en un rango del 45 al 56%. “El Banco Central está siempre operando en los contratos de futuros y de alguna manera va estableciendo e interviniendo un tipo de cambio. Las colocaciones de duda -y ante mayor necesidad de colocar deuda, mayor tasa- también van estableciendo un tipo de cambio”, refirió.

Las posturas de dólar futuro a diciembre se pactaron en la última semana en torno a los $133. Con esta directriz de un dólar mayorista en ese nivel para el cierre de 2021, el dólar “solidario” se ubicaría cerca de $233 (por el recargo de 65% por impuestos más el spread por intermediación bancaria), un precio que también fijaría referencia para las paridades bursátiles y el dólar libre.

 

 

* Para www.infobae.com

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