Amor salvaje

OPINIÓN Por Carlos ZIMERMAN
Es evidente que Alberto Fernández ya ni siquiera se encarga de la pandemia y que las decisiones las toma Cristina y Kicillof, los que se impusieron para endurecer la cuarentena
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La cuarentena dura que comienza el próximo Miércoles dejó al desnudo quien manda en Argentina.

 
CFK y Axel Kicillof le torcieron el brazo a Alberto Fernández y a Rodríguez Larreta.

El Alcalde de Buenos Aires se tiene que comer el sapo por una provincia que no da más y que se consume en las incapacidades de un gobernador que al menos no es apto para enfrentar este momento.

Los enfrentamientos ideológicos comenzaron a esmerilar los cimientos de una cuarentena que se inició a destiempo y las consecuencias pueden ser nefastas.

La gente está cansada y no hay cuarentena sin consenso, eso los gobernantes pensantes lo saben.

Cristina y Axel están necesitados ideológicamente de una cuarentena extensa y el matrimonio que celebraron hace ya bastante tiempo está haciéndole muy mal a la Argentina en su conjunto.

Hoy en Argentina gobierna Cristina y Axel es su principal ejecutor, Alberto hasta hace pocos días era un buen administrador de esta cuarentena, a partir del Miércoles ya ni siquiera va a ostentar ese cargo.

Vamos por un camino peligroso, un camino en donde la irracionalidad tomó la delantera y la ideología se superpone a la salud, esa salud que dijeron defender en contraposición a la economía.

El país está destruido económicamente y el virus comenzó a hacer estragos en diferentes campos de la sociedad, vamos por el peor de los caminos, el camino de los trasnochados.

Si el amor que se dispensan Cristina y Axel sigue por el sendero de la irracionalidad y la venganza, seguramente será un amor destructivo, un amor irracional, un amor perjudicial, un amor salvaje en sus consecuencias.

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