Coronavirus en Argentina: dos extranjeros aislados en la cárcel de Ezeiza generaron pánico entre los presos

CORONAVIRUS Por Heretz Nivel
Aunque lo necesiten, los reclusos no quieren acercarse al hospital de la unidad. Los aislamientos existieron, pero ya se comprobó que no se trató de infecciones con COVID-19.
CARCEL DE EZEIZA

"Estamos mal porque hay dos italianos, que deben ser del modulo 5 de extranjeros, que  tienen coronavirus y están internados en el hospital de la cárcel. Por eso nadie quiere ir a atenderse. El coronavirus ya llegó al penal", le dijo angustiado a Clarín un preso alojado en el Complejo Penitenciario de Ezeiza.

"Ese es el rumor que se corre acá. Si tenés que ir a sacarte una muela no vas al HPC (Hospital Penitenciario Central) por miedo a contagiarte. Preferís no ir y además en el pabellón los compañeros te lo prohíben. Porque imaginate: vos vas, te contagias y lo llevas al pabellón. No sabés qué puede pasar", agregó el preso cuya identidad no será revelada y según el cual un compañero con un fuerte golpe en la espalda prefirió que le mandaran un analgésico inyectable antes de salir del pabellón.

Paranoia, miedo, decenas de pedidos de excarcelaciones a los jueces de Ejecución Penal, reclamos de los abogados para lograr las prisiones domiciliarias de sus clientes, extradiciones ya concedidas que debieron abortarse por la pandemia y el cierre de fronteras. El COVID-19 generó todo tipo de reacciones en la Justicia Penal y aún más en las cárceles, donde hasta la propia población aceptó (y en algunos casos hasta pidió) que se restringieran las visitas de sus familiares.

El dato de los dos italianos enfermos del HPC fue chequeado para esta nota. No era cierto. Es más, al menos hasta el momento no hay casos confirmados de coronavirus en las unidades del Servicio Penitenciario Federal (SPF). 

Los dos italianos del modulo 5 no existían. Sin embargo, algo por el estilo (aunque infinitamente más leve) sí había ocurrido con dos presos extranjeros: un italiano extraditado de su país por una causa de trata de mujeres para explotación sexual, y un chileno que llegó con un cargamento de éxtasis al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un vuelo procedente de España que había hecho escala en Santiago de Chile.

En un ambiente cerrado como el de una cárcel, un dato, una fake news, se amplifica hasta límites insospechados. La paranoia y la desconfianza son materia de todos los días y el coronavirus tiró más nafta a un ambiente de por sí bastante combustible.

He aquí la historia de los dos presos aislados, que pasaron la cuarentena en el HPC, dieron negativo al reactivo de coronavirus, pero encendieron las alarmas de la población carcelaria de Ezeiza.

Drogas y trata

El pasado 4 de marzo, un joven chileno fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con seis kilos de pastillas de éxtasis. El caso quedó a cargo del Juzgado en lo Penal Económico número 11 y el chileno marchó preso acusado de contrabando de estupefacientes. Pero la cosa no sería tan sencilla.

Aunque había subido al avión en Santiago de Chile, el vuelo originalmente venía de España, un país donde el coronavirus ya estaba comenzando a hacer estragos. Así que, por protocolo, el chileno no solo quedó detenido, sino que también aislado en el HPC. Allí ya lo esperaba un italiano, también protocolizado.

Tal como estaba previsto, en los últimos días de febrero llegó al país extraditado desde Italia Giuseppe Arcidiacono. Aquí debía responder por integrar junto a su hijo y una mujer reclutadora una organización dedicada a engañar chicas por Facebook y llevarlas a Italia, donde eran forzadas a prostituirse.

El caso que lo involucra tuvo mucha repercusión y explotó en mayo de 2018. Por entonces, su hijo Lorenzo —conocido en el ambiente del fútbol por intervenir en ventas de futbolistas a Italia— y una mujer que se hacia pasar como agente de relaciones publicas en Palermo cayeron detenidos por mandar a jovenes a argentina a Italia con promesas de éxito y buenos trabajos.

Una vez en Europa, Giuseppe iba a buscarlas al aeropuerto y les informaba que debían pagar los pasajes, les retenía el pasaporte y las forzaba a prostituirse para pagar sus "deudas".

Por esta acusación Arcidiacono padre llegó a la Argentina la ultima semana de febrero y enseguida empezaron los problemas cuando lo alojaron en la Unidad 29 de los Tribunales de Comodoro Py. El revuelo por tenerlo allí y el miedo al coronavirus hizo que lo trasladaran con protocolo de cuarentena al Hospital Penitenciario Central de Ezeiza, donde comenzo a correr el rumor que tenía coronavirus.

Finalmente , luego del aislamiento y el resultado negativo del test, el italiano logró que la Justicia federal le concediera la prisión domiciliaria debido a su edad y sus problemas del corazón. El se fue de la cárcel el viernes, pero el miedo de los presos quedo dando vuelta por los pabellones.

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Virginia Messi

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