Olga quiere ser intendenta

pers_Olga_Riutort210813607757

En el brindis que organizó la senadora Alejandra Vigo para el PJ de la Capital, el candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba (HxC), Martín Llaryora, levantó su copa en un clima de marcada ansiedad por la sucesión municipal. En esa noche de miércoles, se mostró seguro sobre las posibilidades de triunfo en la ciudad -“la gente no vota pasado”, dijo-, pero no desmalezó el camino para ningún integrante del pelotón de anotados.

Atentos miraban el viceintendente Daniel Passerini; el titular de la Agencia Córdoba Deportes, Héctor Campana; el secretario de Transporte, Marcelo Rodio, entre otros aspirantes al gobierno de la ciudad, con excepción del secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, ausente con aviso. Cada uno de ellos sabe que este verano podrá jugar a la campaña en nombre del oficialismo, aunque el momento de las ejecuciones aspiracionales no está lejos.

 

Casi en simultáneo, otras copas con espumante se levantaban en otro salón de la ciudad. El Frente Peronista Cordobés, el espacio que se referencia en el albertista Carlos Caserio, completaba otro anuncio importante que dio en la semana. A la voluntad de competir en las elecciones provinciales con lista propia se coló la posibilidad de disputar el sillón principal del Palacio 6 de Julio.

 

En la tertulia, la referente de PAMI Córdoba, Olga Riutort, anunció su candidatura municipal, sorprendiendo a parte de la mesa, porque la propia dirigente había dado por sepultada su carrera capitalina, después de la fallida sociedad con el ahora precandidato a gobernador de Juntos por el Cambio, Luis Juez, y el cuarto puesto en la tabla de la ronda ejecutiva de 2015; y la penosa performance en 2019 con el sello de Libres del Sur.  

 

La mujer fuerte de la primera administración provincial de José Manuel de la Sota  y peronista díscola desde su salida de Unión por Córdoba, ya definió sus primeros objetivos de armado. Este núcleo del Frente de Todos (FdT) propondrá tres aspirantes a concejales por cada una de las 14 seccionales en las que se divide la ciudad y ponderará la interna como mecanismo diferenciador del peronismo de Schiaretti.

 

En el FdT cordobés valoran esta herramienta para la elección de candidaturas no solo como un mecanismo necesario para la contención de las diferencias, sino como elemento para atraer la atención masiva sobre la oferta. Cabe recordar que son varias las cavidades que conviven en la coalición que responde al oficialismo nacional y no son los mismos los condicionamientos que puede tener el ala albertista con el camporismo que se referencia en la diputada cristinista Gabriela Estévez, por ejemplo, o el compás dialoguista que desarrolla el villamariense Martín Gill con el llaryorismo. Sin embargo, alientan a todo aquel con vocación a anotarse y competir.

 

La lista municipal de Todos dependerá de varios factores externos, aclaran influyentes fuentes. La fecha, sin duda, es uno de ellos.

 

La última sesión de la Legislatura terminó sin la modificación de la ley electoral para habilitar el adelantamiento de la compulsa provincial, por lo cual todo parece indicar que los comicios serían en junio. “Igual, no descartamos que metan la modificación el mismo 1º de febrero, en la apertura de sesiones”, disparó un desconfiado albertista conocedor del paño.

 

De todas maneras, el lanzamiento de Riutort es un factor a atender en un escenario de candidatos oficialistas que tienen condiciones, pero no despegan como la apuesta segura, más allá de la convicción que expresó Llaryora en el brindis de fin de año sobre el valor agregado de la gestión. Riutort contribuiría a dispersar el voto peronista, por supuesto, y haría más interesante la disputa en los segmentos más populares de la ciudad.

 

En el edificio situado a la vera de la Cañada, tomaron nota. No pasó inadvertido entre campañistas del peronismo oficial porque esta propuesta podría oficiar de ambulancia para los heridos de HxC en la picadora por la sucesión de Llaryora; o bien, como un claro mecanismo para condicionar la danza electoral inminente.

 

“Olga es mejor candidata que muchos de los que hoy piden pista en Hacemos por Córdoba”, sacan pecho quienes promueven a la exdiputada para bajar el precio de los precandidatos del oficialismo, dos de ellos surgidos bajo el madrinazgo de la exprimera dama provincial, como su yerno Siciliano y Rodio.

 

Riutort mantiene inalterables sus críticas de cúpula al peronismo provincial, pero es cautelosa en sus declaraciones con Llaryora no solo porque tiene participación en la estructura de poder municipal o porque su hija, Victoria Flores, lleva adelante a través del organismo de higiene urbana, Córdoba Obras y Servicios, los proyectos más ambiciosos del intendente en materia de gestión ambiental y economía circula. La exsecretaría General de la Gobernación sabe que el delfín de Schiaretti también quiere que queden en el pasado las luchas internas de la vieja guardia. Con una urgencia adicional: si JxC logra ordenarse, va a necesitar de todos los cabos sueltos.

 

Como sea, el FdT decidió mostrarle los dientes a HxC con nombres conocidos como Caserio, en la lista de precandidatos que se completa con el intendente de Embalse, Federico Alesandri, y su par de Leones, Fabián Francioni. Riutort le agrega la pata municipal a la mesa. La decisión está tomada y las candidaturas serán medidas en febrero.

 

Comienza el juego.

Con información de Letra P, sobre una nota de Yanina PASSERO

Te puede interesar