Macri selló la tregua con Luis Juez como último eslabón para un JxC arrasador el 14N

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Finalmente, hubo tregua. Mauricio Macri visitó Córdoba este viernes y hubo foto, risas, abrazos y olvidos junto a Luis Juez, Rodrigo De Loredo y las principales figuras de Juntos por el Cambio (JxC) con las que había tomado distancia durante las primarias, eligiendo apoyar a la listas de Mario Negri y su delfín, Gustavo Santos. “Está todo bien, ya pasó”, dicen en el PRO en medio de una jornada cargada de tensiones, reencuentros y reacomodamientos.

 

El día después de la fallida presentación en los tribunales de Dolores, Macri llegó a Río Tercero. Allí lo esperaba el intendente Marcos Ferrer, uno de los jefes de campaña del espacio de cara a las elecciones del 14 de noviembre.

 


Si bien los números de las primarias en la ciudad cabecera del departamento Tercero Arriba replicaron los datos provinciales que le dieron la victoria a JxC, el territorio aparece como clave en la disputa por la novena banca cordobesa, en la que la coalición espera sentar a la concejala riotercerense Gabriela Brouwer de Koning, sexta en la lista de aspirantes a la Cámara baja.

Mientras un grupo de manifestantes repudiaban su visita en la plaza central de la ciudad remarcando los despidos que la gestión Cambiemos llevó adelante en la fábrica militar, el exmandatario, Juez, De Loredo, Santos, Bouwer de Koning y Laura Rodríguez Machado protagonizaron una conferencia de prensa. Allí, Macri vaticinó una “profundización de la crisis” a partir del 14 de noviembre. Desde allí, el expresidente advierte que los problemas del Gobierno se incrementarán debido a un perfil de gestión “sin rumbo, sin plan y con inflación”.

Esa idea fue profundizada en su exposición en la Bolsa de Comercio, la actividad central de su regreso a Córdoba y lugar desde el cual los gestos que presagiaban su nuevo acercamiento a Juez comenzaron semanas atrás. Después de un prolongado distanciamiento, el candidato a senador sumó referentes empresarios a su fila de asesores y fue recibido con entusiasmo por las autoridades que este viernes abrieron sus brazos para la postergada llegada de Macri a la campaña cordobesa.

 

El cambio de perspectiva no tiene que ver solo con un candidato que se presenta más mesurado en sus declaraciones y mantiene un perfil mucho más direccionado en su sueño para convertirse en gobernador de Córdoba en 2023, sino porque parece haber recuperado esa capacidad para captar el humor social y dejarse interpelar por él, convirtiéndose en una máquina electoral eficiente.

 


El anfitrión principal en la Bolsa de Comercio fue su presidente, Manuel Tagle, que ve en Macri uno de los hombres que puede servir de enclave político para la proyección de un plan político y económico que contemple al empresariado como actor central en el modelo de desarrollo. El cordobés lo dejó expuesto en su presentación de este viernes, cuando hizo referencia al trabajo conjunto de cámaras empresariales en cuatro provincias que busca “defender la República”.

La llegada de Macri también coincidió con una jornada que amaneció tensa entre los referentes de la oposición en Córdoba, que por su naturaleza coalicional, debe sortear cuitas del pasado que aparecen, casi sorpresivamente, en el presente.

 

En la noche del jueves, tras un fallo de la Corte, quedó detenido el exintendente capitalino Germán Kammerath. El exfuncionario menemista había sido condenado en 2015 a tres años y medio de cárcel por negociaciones incompatibles con la función pública. La Justicia lo encontró culpable de la contratación irregular de una empresa perteneciente a un familiar para que llevara a cabo el seguimiento satelital de la flota de vehículos municipales. En Córdoba, los hechos se conocen enmarcados en la causa "Radioaviso", cuyo principal impulsor fue justamente Juez, el candidato a senador que dijo sentir “satisfacción” tras el fallo del máximo tribunal.

Luego de su paso por la intendencia, a la que había llegado tras el acuerdo de José Manuel De la Sota con la Ucedé que dio origen a Unión por Córdoba, Kammerath bajó el perfil. Con el paso de los años se convirtió, sin hacer demasiado ruido, en uno de los principales impulsores de la figura de Macri y el PRO en el distrito. De hecho, gran parte de los principales referentes amarillos cordobeses han tenido un vínculo directo con él. Rodríguez Machado fue Secretaria de Economía y Finanzas durante toda su gestión municipal. Nicolas Massot fue pareja de María Kammertah, hija del exintendente que también formó parte de la estructura nacional durante la gestión Cambiemos; y Oscar Agost Carreño, uno de los jefes de campaña y séptimo en la lista para Diputados en los comicios del 14N, es su sobrino.

 

El pasado, aunque un poco más reciente, también cruzó el presente electoral que tiene a Juan Schiaretti convertido en protagonista de la campaña en Córdoba. En su paso por la provincia, Macri se hizo lugar para pegarle a su “amigo”, “el Gringo”, que en la semana culpó al “fracaso económico” de Cambiemos por “la vuelta de Cristina Kirchner al poder”. “Las campañas hacen que gente inteligente diga cosas en las que no cree. En privado, el gobernador me dice otra cosa”, dijo Macri y volvió a traer al gobernador hacia su lado. Un movimiento que se repite y que incomoda tanto al peronismo de Córdoba como a los propios socios mediterráneos de JxC.

 

 En el cierre de su agenda cordobesa, Macri se reunió con quienes fiscalizarán las elecciones para JxC. Con una presencia amarilla mayoritaria, Macri dirigió un mensaje a la militancia que, eufórica de cara al 14 de noviembre, se largó a cantar por un segundo tiempo. "Volveremos a ser gobierno, en el veinte veintitrés", gritaban a coro. Rodríguez Machado saltaba entusiasmada. Juez sonrió, pero no se sumó al coro. 

 Fuente: Letra P

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