La maldición no es que producimos alimentos, sino los políticos que tenemos

OPINIÓN Por Roberto Cachanosky
En definitiva, un nuevo relato está naciendo, es que en Argentina la gente no puede comer porque producimos comida. Algo inédito dentro de la literatura económica
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La afirmación de la diputada Fernanda Vallejos, del Frente Para Todos, diciendo que Argentina tiene la maldición de exportar alimentos porque están a precios internacionales y como los salarios de la gente están en pesos, un aumento de esos precios internacionales perjudica al trabajador.

Es realmente sorprendente que alguien que estudió economía formule semejantes afirmaciones. En primer lugar, supongamos que Argentina no tuviera la maldición de producir y exportar alimentos, obviamente, como la gente tiene que comer, tendría que importarse alimentos. ¿A qué precios imagina la diputada Vallejos que se importarían los malditos alimentos? ¿El mundo nos vendería en pesos o cotizarían en dólares al precio internacional? Parece que en la UBA son poco estrictos cuando toman exámenes porque no pueden dejar de saber algo tan elemental sus egresados de economía.

El segundo punto es el siguiente: ¿los alimentos son caros en dólares o es que las políticas populistas que sostiene la diputada y que vienen destruyendo el país desde hace décadas, han generado tal caída del ingreso real de los argentinos que los sueldos no alcanzan para comer porque el estado licúa con inflación los salarios? ¿Acaso no acaban de aprobar un cambio en el ajuste de las jubilaciones para licuar los salarios de los jubilados? El problema no es que exportemos alimentos, el problema es que el populismo destroza el ingreso real de la población sumergiéndola en la indigencia. En todo caso la maldición argentina no es exportar alimentos, sino tener políticos con tan poca formación intelectual.

 
Pero, además, la diputada hizo la afirmación sin revisar los números.

Si uno observa las exportaciones 2019, cuando no había pandemia, por complejo exportador verifica que el complejo sojero es el de mayor peso dentro de las exportaciones y lo que se consume internamente de soja es mínimo.

 
Carnes vacunas se exportan 6,2% del total, pero atención que no todo lo que se produce de carne se exporta. Asado, vacío y matambre es para consumo interno. No se exporta.

 
Cortes de milanesa, como cuadrada y bola de loma se consume internamente. La parte delantera de la vaca se consume internamente y se exporta. Y el bife de lomo se exporta. Aunque es cierto que ahora los chinos se llevan de todo, igual si Argentina tuviese un gobierno racional, tiene mucho margen para crecer en ganadería, al igual que Brasil.

Los alimentos son caros en dólares o es que las políticas populistas que sostiene la diputada y que vienen destruyendo el país desde hace décadas, han generado tal caída del ingreso real de los argentinos que los sueldos no alcanzan para comer porque el estado licúa con inflación los salarios
En lo que hace al trigo, en números redondos, se producen 20 millones de toneladas, de los cuales 6 millones de toneladas se consumen en el mercado interno y 14 millones se exportan.

 
Los principales productores de trigo en el mundo en 2018 fueron UE-27, con 138 millones de toneladas; China, 131 millones de toneladas; India, 100 millones; Rusia, 72 millones; Estados Unidos, 51 millones, y allá lejos venimos nosotros con 21 millones. ¿Acaso los países mencionados son pobres porque son grandes productores de trigo?

En definitiva, un nuevo relato está naciendo, es que en Argentina la gente no puede comer porque producimos comida. Algo inédito dentro de la literatura económica.

 
Y si los alimentos son commodities que se cotizan en dólares, el problema es que el populismo ha destrozado tanto el ingreso de la gente que, siendo productores de alimentos, el ingreso no le alcanza a la gente para comer porque el estado destruye puestos de trabajo y licúa el ingreso real.

Un nuevo relato está naciendo, es que en Argentina la gente no puede comer porque producimos comida. Algo inédito dentro de la literatura económica
¿Por qué este relato de la diputada? Para volver al juego de suma cero. Hay que quitarle la renta al que produce alimentos en Argentina para dársela a los que no tienen para comer por culpa del populismo. La idea, como de costumbre, es igualar para abajo y buscar un culpable de la pobreza que genera el populismo.

 
Cuando terminen de destruir a los productores de alimentos, quiero ver de dónde va a sacar los dólares Vallejo para importar alimentos para que la gente pueda comer.

Por Roberto Cachanosky para Infobae

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