Aumento a jubilados: alcanza para un carlitos y una Coca

La realidad es que el aumento es del 5%, por lo que para jubilaciones mínimas en términos concretos la suma no supera los $800.
hoy

En un solo mes, octubre, la canasta básica de alimentos aumentó el 6,6% y la general el 5,7%, según los datos del Indec. Y por tres meses, el aumento de las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales -18 millones de beneficios--será del 5%. En tres meses, la inflación podría rondar el 10% y las canastas mucho más.
 
Esta comparación o contraste alcanza para medir el fuerte ajuste que implica el aumento del 5% anunciado el miércoles por el Gobierno. Ahora habrá que esperar hasta marzo para el próximo aumento de los haberes, y mientras tanto la inflación seguirá haciendo “de las suyas”.

 Hay que recordar que en 2018 y 2019, en tan solo 2 años, las jubilaciones y demás prestaciones sociales cayeron el 19,5% en relación a la inflación, –sin distinción por rango de haberes.

Este año, los aumentos por decreto fueron de entre 3,75% y 12,96% según los rangos de haberes, en marzo, del 6,12% en junio, 7,5% en septiembre y en diciembre 5%, sin contar los bonos extraordinarios ($ 13.000) que recibieron los que menos ganan y que no se integraron a los haberes.

 Así, este año las jubilaciones y prestaciones sociales acumularán un aumento de entre el 24,2% y 35,3%, según los rangos de haberes.

 ¿A cuánto ascenderá la inflación este año? Falta conocer las cifras de noviembre y diciembre, pero se estima que rondarán entre el 36 y 40%.

 Esto significa que los haberes más altos, que aumentan un 24,2%, perderían hasta unos 16 puntos frente a la inflación. Y los haberes más bajos, perderían entre casi uno y 5 puntos respecto de la suba de los precios.

Con este aumento, las jubilaciones y pensiones más bajas no solo no recortan sino acrecientan la pérdida de 2018 y 2019 que fue del 19,5%, que afectó a todos los beneficios, mientras las medianas y más altas retroceden aún más: sufren un recorte del 25% en sus haberes.

 Por otro lado, para diciembre la fórmula suspendida –que provocó el fuerte ajuste de 2018/19- hubiera arrojado un 4,48%, aún más bajo que el 5% oficial. Pero para todo el año hubiese sido un incremento del 42% para todos los beneficios. Los aumentos hubieran sido en marzo (11,56%), junio (10,89%), septiembre (9,88%) y diciembre (4,48%).

 Para 2021, regirá la nueva fórmula de movilidad que llevará los aumentos de trimestrales a semestrales, y que no tienen la garantía de que esos aumentos no puedan ser inferiores a la inflación.

 Los aumentos de las jubilaciones se calcularán por las variaciones de los salarios y la recaudación de hasta 9 meses antes. En marzo, según los aumentos de los salarios y la recaudación impositiva con destino a la Anses entre julio y diciembre del año anterior. Y en septiembre, de la evolución de esas variables entre enero y junio, pero comparando con la recaudación total de la Anses, incrementada en un 3%, “de ambas la menor”.

En el mejor de los casos, los aumentos de las jubilaciones “correrían” muy por detrás de la suba de los precios porque estarán calculados por las variaciones de variables atrasadas entre 3 y 9 meses anteriores. Con otro agravante: que en los meses entre uno y otro aumento semestral los haberes se mantienen en el mismo nivel, mientras la inflación seguirá “haciendo de las suyas”.

 De esta manera, y con la limitación de elegir la menor de las dos variables, los haberes previsionales podrían mejorar en los períodos de buena recaudación y salarios superiores a la inflación mientras caerán en los momentos de recesión, mayor inflación y pérdida salarial real, sin que exista ningún piso a esa caída.

 A pesar de todas las promesas oficiales de reparar la pérdida producida por el Gobierno anterior, no hay antes del próximo aumento de marzo 2021, ninguna compensación inicial por la pérdida de los haberes jubilatorios del 19,5% durante 2018 y 2019 que afectó a los 18 millones de beneficiarios, y por las pérdidas de 2020, según los rangos de haberes. Y con el enorme riesgo que en 2021, los beneficios jubilatorios y sociales tengan un nuevo retroceso.

Fuente: Aire de Santa Fe. Cuerpo de la nota de autoría de  ISMAEL BERMÚDEZ

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