
Deuda en moneda local: seis de cada diez pesos de los vencimientos de bonos se pagarán después de las PASO
ECONOMÍA Mariano Boettner*:quality(85)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/MQK62NSK4NHK3KUB4N2I5GWMK4.jpg)

Con las operaciones de canje de deuda pública en pesos y licitaciones de títulos a mediano plazo, el Ministerio de Economía consiguió que más de la mitad de las obligaciones de pago por títulos en moneda local tengan lugar luego de las elecciones primarias, una barrera temporal que hasta hace pocos meses le costaba perforar y colocar bonos a plazos más allá de ese primer turno electoral.
De acuerdo a datos oficiales, el monto de vencimientos fue alargándose en los últimos meses a fuerza de operaciones de conversión de títulos -hubo tres canjes de bonos en pesos desde que asumió Sergio Massa en el Palacio de Hacienda- y de la licitación habitual de bonos con fechas de vencimiento más allá de las elecciones presidenciales.
En el último informe de Jefatura de Gabinete que Agustín Rossi presentó ante el Senado la semana pasada, una pregunta de la oposición apuntó, precisamente, a establecer cómo se distribuían los vencimientos en pesos en lo que resta de este año y en 2024. El panorama que informó Jefatura de Gabinete muestra que hay en julio una instancia de altos vencimientos (unos 3,4 billones), aunque 3 de cada 4 pesos corresponden a tenedores del sector público. Esa prevalescencia de tenedores del propio Estado se repite hasta fines de 2023 y durante la mayor parte de las “torres” de obligaciones de pago de 2024.
“Con datos al 14 de abril de 2023, el Tesoro debe afrontar vencimientos de la deuda negociable en pesos para el periodo abril – diciembre de 2023 por $10,9 billones (correspondiendo $6,1 billones al sector público y $4,8 billones al sector privado) mientras que, para 2024, deberá afrontar vencimientos por $8,4 billones (correspondiendo $5,3 billones al sector público y $3,1 billones al sector privado)”, informó Jefatura de Gabinete.
Entre septiembre y fines de 2024 los vencimientos sumarían 10,88 billones de pesos. Antes de las PASO serían unos 6,77 billones. La nominalidad puede ser inexacta por dos razones: porque a ese dato informado no toma en consideración el resultado de las últimas dos licitaciones -que tuvieron en juego títulos más allá de las elecciones presidenciales- y que están considerados a valor técnico con un dato de inflación anterior y un tipo de cambio de hace poco más de un mes. De todas formas, un ejercicio alternativo es observar qué porción de los vencimientos de 2023 y 2024 cae antes y después de las PASO, se registra que más de la mitad, cerca de un 60%, ya tienen lugar una vez sucedidas las primarias presidenciales.
El ministro de Economía Sergio Massa, hace algunos días durante el Summit 2023 de Amcham había asegurado que un 85% de los vencimientos de deuda en pesos del segundo semestre están en manos del propio sector público y anticipó que estaba en análisis una operación para descomprimir esas obligaciones de pago.
A propósito, hace algunas semanas había trascendido que Economía evaluaba lanzar un nuevo canje de bonos que estará direccionado específicamente para los tenedores de títulos dentro del propio sector público, y que buscaría extender los vencimientos en pesos a un plazo largo, a partir de 2026, según explicaron fuentes oficiales.
Se trataría de una operación de conversión de activos solo para la masa de bonos en poder de tenedores públicos, entre organismos y bancos estatales. Incluiría a aquellos activos que no fueron parte del canje que tuvo lugar hace dos semanas, es decir aquellos que tienen en sus manos títulos con fechas de pago entre julio y septiembre.
Una idea que estudia el equipo económico es extender el vencimiento de esa deuda en un plazo más largo que la operación concretada la semana pasada, que llegó hasta 2025. El lapso al que apuntaría ahora la Secretaría de Finanzas sería a partir de 2026 y hasta 2027.
La colocación de deuda en pesos de este miércoles fue en total de $751.000 millones, de los cuales cerca de $590.000 millones corresponden a obligaciones de pago que operaban en los próximos días, entre esta semana y la próxima. “Cabe destacar el acompañamiento mayoritario del sector privado y la extensión del perfil de vencimientos. En este sentido, se destaca que el 56% de los instrumentos tienen vencimientos entre septiembre del 2024 y agosto del 2025″, mencionaron desde el Ministerio de Economía.
Al desagregar los resultados, se vio que el bono más demandado en la licitación fue el Bonte 2025, direccionado para que los bancos puedan utilizarlos como encaje, que representó $304.000 millones del total adjudicado. Más atrás le siguió un bono indexado que da una tasa de 1,45% extra, por $148.000 millones. Y el podio lo completó un título dollar linked por $113.500 millones.
* Para www.infobae.com






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