Massa busca impulsar un tope del 60% a la suba de salarios: qué condiciones ponen los gremios

ECONOMÍA Por Alejandro Di Biasi*
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A mediados de diciembre, Sergio Massa empezó a aceitar sus contactos con la dirigencia gremial con el propósito de encaminar el tema que lo desvela: la inflación. Fue allí que buscó un compromiso del sindicalismo que, con sus diferencias a cuestas, ve al ministro de Economía como el único presidenciable del Frente de Todos.

El número mágico es un techo del 60 por ciento, pero los sindicalistas ya pusieron sus condiciones para comenzar a conversar: 

* Uno, el compromiso de los empresarios en frenar la carrera inflacionaria.

* Dos, las cláusulas de revisión que deberán ser respetadas a rajatabla por las patronales.

La dinámica de las paritarias no se puede alinear en el año calendario. Y las realidades de cada sector tienen sus reclamos y necesidades. Por ejemplo, la Asociación Bancaria si va a comenzar a discutir los salarios para todo 2023. El año pasado cerró con un 94,1 por ciento contra una inflación del 94,8 por ciento. Un virtual empate con ingresos básicos de 240.000 pesos, aproximadamente.

En principio, La Bancaria acordará un porcentaje para el primer trimestre del año y en marzo se fijará la pauta anual. Según versiones, el secretario General del gremio y diputado nacional por el Frente de Todos, Sergio Palazzo, estaría de acuerdo con un aumento del 60 por ciento, pero con dos cláusulas de revisión, dependiendo de cuando se homologue el aumento anual.

Los cotitulares de la Confederación General del Trabajo (CGT), Héctor Daer y Carlos Acuña, admitieron la necesidad de tener cierta previsibilidad en la evolución de los precios y los salarios; pero dejaron en claro que debe continuar la recuperación salarial.

"Tenemos trabajadores registrados con salarios bajos", señalaron y agregaron: "Hay creación de puestos de trabajo y bajó considerablemente el desempleo, pero creció la precarización laboral".

Gerardo Martínez, titular de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y uno de los actores principales de la "mesa chica" cegetista, indicó que "la CGT no fija salarios, por lo tanto el consejo directivo no se puede meter en la negociación de cada actividad", aunque dejó en claro que es imprescindible un acuerdo para ponerle un límite a los aumentos.

Colectiveros cierran 31% de aumento por seis meses

Quien parece que picó en punta con la idea del Palacio de Hacienda fue el secretario General de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, quien tiene casi todo acordado para cerrar un aumento del 31 por ciento semestral que se pagaría 10 por ciento retroactivo en enero, 10 en marzo y 7 por ciento restante en mayo, mes en el que se aplicará la revisación. Al tratarse de tramos acumulativos, se conforma un incremento del 31 por ciento. La postura del líder de la UTA parece una señal hacia la gestión de Massa después de las críticas que efectuó a la gestión del presidente Alberto Fernández y de las medidas aplicadas en 2022.

Distinta es la situación del mercantil Armando Cavalieri, al que todavía le resta cerrar la paritaria del 2022-2023. Con un 59,6 por ciento de aumento espera sumar un 45 por ciento en el primer trimestre del año para luego abrir la negociación 2023-2024. El titular de la Federación de Empleados de Comercio también sería permeable a una pauta del 60 por ciento siempre y cuando se contemplen revisiones semestrales.

Con el comienzo del año, los estatales nacionales también abrirán sus discusiones, aunque en este caso los gremios tienen posturas totalmente distintas. Mientras la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) que encabeza Hugo "Cachorro" Godoy ya reclamó una urgente convocatoria y el pago de un bono de 30.000 pesos, la siempre oficialista Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) de Andrés Rodríguez parece decidida a acompañar la pauta diagramada por el Gobierno.

Pablo Moyano rechaza el techo salarial

Como era de prever, al otro cotitular de la CGT, Pablo Moyano, no le caen nada bien los techos salariales. Coincidió con Martínez en que "cada gremio decide cuánto debe reclamar de aumento" y rechazó que desde ministerio de Economía se fijen pautas, aunque no salió explícitamente a criticar a Massa. Moyano tiene a favor el tiempo, ya que recién pasada la mitad del 2023, Camioneros comenzará a analizar la marcha inflacionaria y  su efecto en los ingresos.

Quien salió a hablar públicamente desde el espacio del moyanismo fue el secretario Adjunto del sindicato de Mecánicos (SMATA) Mario "Paco" Manrique, quien sostuvo que "para que haya un techo salarial, el Gobierno me tiene que garantizar que los precios no se van a mover" y manifestó: "Nosotros seguimos pensando que las paritarias tienen que ser libres".

El referente del Frente Sindical para el Modelo Nacional apuntó: "Las negociaciones salariales no se pueden encorsetar en un techo o en un piso" y remarcó que "desde la dirigencia gremial somos afines a los acuerdos; quienes los rompen siempre son los empresarios que en los últimos años no tuvieron justificativos para aplicar semejante corrida de precios, al tiempo que la Mesa de Enlace presionó para tener un dólar diferenciado".

En cuanto a la participación de la conducción de la CGT en un acuerdo de precios y salarios, indicó que "hace meses que no hay reunión de consejo directivo y estos temas debemos debatirlos" y añadió: "Si no logramos sentarnos a una mesa, claramente no estamos haciendo las cosas bien como entidad".

Reclamo por obras sociales; Olmos, 60% más 2 o 3 puntos

En las negociaciones no escapa la discusión de un tema de suma relevancia: la deuda que mantiene el Ejecutivo con las obras sociales. En la central obrera están cansados de las promesas aunque en el último meses se giraron fondos, pero que no logran compensar la crisis financiera producto de la pandemia y de los mayores costos sanitarios y, por sobre todo, de tratamientos especiales.

En tanto, la ministra de Trabajo, Raquel "Kelly" Olmos, graficó que "la mejora salarial debería converger hacia el nivel pautado de inflación (en el presupuesto) más algún punto de recuperación"; es decir, un 60 por ciento más 2 o 3 puntos en el año. Y dejó en claro que "no se trata de un techo; el 60 por ciento con revisión es una política que propiciamos y que tiende a una recuperación del poder adquisitivo como impulsamos en todos estos años". 

La titular de la cartera laboral admitió que está trabajando con Massa "en la necesidad de ir convergiendo hacia una desaceleración de la nominalidad y la inflación" y reiteró que en la política salarial para el 2023, "sería converger hacia el nivel planteado de inflación más algún punto de recuperación". Olmos reveló que la iniciativa cuenta con el apoyo "en general" de la CGT, "porque hay una conciencia más de los sectores gremiales que de algunos sectores empresarios".

 

 

* Para www.iprofesional.com

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