El Presupuesto, condicionado por las elecciones y el FMI

ECONOMÍA 14 de septiembre de 2021 Por Liliana Franco*
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El resultado electoral condicionará, en parte, las decisiones económicas en una semana que se deberá presentar el proyecto de presupuesto para el año 2022. Pieza clave ya que, según señaló en reiteradas oportunidades el ministro de Economía, Martín Guzmán, el presupuesto constituye el eje de su política económica.

Si bien falta solo un par de días para ingresar al Parlamento la elaboración del proyecto del presupuesto no parece sencilla. Hace unos días el Palacio de Hacienda había terminado una versión que fue revisada y devuelta con el pedido de “profundos cambios”, según señalaron fuentes de la Casa Rosada a Ámbito.

Los lineamientos del presupuesto estarían siendo conversados con los técnicos del Fondo Monetario Internacional, - en virtud del interés de las autoridades de alcanzar un acuerdo-, sin embargo, el pedido de rectificaciones no provino del organismo, sino de sectores del propio Gobierno nacional.

En los pasillos de la Casa Rosada deslizan que el ala política del Frente de Todos, y particularmente los economistas que asesoran a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, habrían rechazado el (austero) esquema de gastos propuesto por Guzmán.

Estas diferencias son las que explicarían el profundo hermetismo que envuelve a la información referida a los datos básicos del proyecto.

Fuentes del Ministerio de Economía confirmaron a Ámbito que este miércoles se elevará al Parlamento el proyecto de presupuesto, pero se desconoce la forma en que se hará la presentación de la iniciativa.

Ajuste

El ministro Guzmán se encuentra en un brete, ya que mientras por un lado el Fondo le exigirá una política de reducción del déficit fiscal, las necesidades de una economía golpeada por la pandemia y los objetivos políticos operan en sentido contrario, según coinciden la mayoría de los economistas.

“Si bien en los últimos años el FMI se ha mostrado más comprensivo y menos exigente en términos de los requerimientos fiscales, la realidad es que de todas formas pedirá a la Argentina un claro sendero de reducción del déficit con metas precisas para llegar a lograr superávit y así poder hacer frente a los pagos de la deuda externa”, sostiene un economista que supo lidiar con los técnicos del Fondo.

“Más aún – agrega – seguramente se le pedirá al país que el mayor esfuerzo fiscal se haga el año próximo, porque en 2023 vuelve a haber elecciones y ya se sabe que tiempos electorales los ajustes son difíciles”.

Descontando ingresos extraordinarios (el aporte de 4.300 millones de dólares recibidos por la ampliación de los Derechos Especiales de Giro del FMI), el año terminaría con un déficit primario del orden de 3,3 a 3,5% del PBI, según distintas estimaciones privadas.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el Fondo no sólo tendrá en cuenta al déficit del Tesoro a la hora de pedir que la Argentina reequilibre sus cuentas, sino también el desequilibrio generado por el Banco Central, el denominado déficit cuasi- fiscal que se origina por el pago de la deuda remunerada de la entidad.

Los pasivos remunerados del BCRA (Leliq, pases) alcanzarán a 40.883 millones de dólares hacia fin de 2021, duplicándose en los dos últimos años, según cálculos de IERAL-Fundación Mediterránea.

Para tener una dimensión de la importancia del desequilibrio -cuasifiscal, la consultora Econométrica calcula que podrían llegar en el año a 1,3 billones de pesos, equivalentes a unos 3 puntos del PBI, es decir una cifra cercana al rojo que registrará el Tesoro.

Las medidas que previsiblemente pedirá el Fondo para tender a equilibrar las cuentas argentinas no serán de fácil digestión. Por caso, es sabida la oposición de los técnicos del organismo internacional al subsidio de las tarifas. En la actualidad, el precio que pagan los consumidores por la electricidad representa 36,8% del costo, según Fundación Mediterránea.

Los expertos calculan que las subas en las tarifas energéticas no deberían ser inferiores a 70% el año que viene, si es que se quiere ir reduciendo los subsidios.

Uno de los principales gastos del presupuesto son las jubilaciones. En tal sentido, la consultora pxq se interroga en su último informe si “¿Exigirá el FMI un cambio de la fórmula de movilidad jubilatoria?” Al respecto, recuerda que en 2016 el organismo señalaba estar en desacuerdo con la fórmula vigente en ese momento que es muy similar a la actual.

El dólar

Otro tema de debate entre el Gobierno y el Fondo seguramente será el nivel del tipo de cambio. Si bien los economistas coinciden en que no se registra un atraso significativo en el tipo de cambio oficial, lo cierto es que en los últimos meses las autoridades fueron ajustando el dólar oficial por debajo de la marcha de los precios.

Así, el tipo de cambio es hoy 9,7% menos competitivo que a comienzos del año, según un informe de Ecolatina. Esta consultora agrega que la presión compradora llevó a que el Banco Central tuviera que vender 364 millones de dólares.

Existe coincidencia entre los economistas que el Gobierno deberá acelerar el ritmo de ajuste del tipo de cambio en los próximos meses, con el consiguiente impacto negativo sobre los precios.

Dudas

Más allá de estas dificultades, en medios de la Casa Rosada se señala que se está cerca de la formulación de un nuevo acuerdo con el FMI. Se espera que en octubre el organismo decida una reducción de los sobrecargos que (en general) cobra sobre sus préstamos y se prevé que a posteriori podría avanzarse en un entendimiento que dé lugar a la firma un acuerdo de refinanciación hacia diciembre venidero.

Sin embargo, el tema de los sobrecargos sería en principio tratado en la Reunión del G20 y en caso de aprobarse la iniciativa luego vendrían los tiempos burocráticos de implementación del FMI que, a priori, seria de un par de meses.

Cabe recordar que, de acuerdo a las normas del organismo multilateral, cuando el nivel de deuda excede el 187,5% de la cuota del país se pagan 200 puntos básicos más que la tasa base del FMI. Y si el programa se extiende por más de tres años, el sobrecosto sube a 300 puntos básicos.

La cuota argentina del FMI suma unos 4.540 millones de dólares (3.187 millones de DEG). El préstamo vigente con el país alcanza a 45.453 millones de dólares a valor presente. Por lo tanto, 187,5% de la cuota equivale a 8.490 millones de dólares, de donde el país paga sobrecargos por U$S 36.963 millones. El 2% de sobretasa equivale a U$S 738 millones.

 

 

* Para www.ambito.com

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