LO QUE NOS DEPARA EL COSMOS

EDITORIAL 23 de noviembre de 2020 Por Isaías ABRUTZKY / Especial para Diario Córdoba
El solsticio de verano austral ocurrirá el 21 de diciembre. Ese día el sol nos aparecerá recorriendo el cielo en su máxima altura en casi todo el hemisferio Sur. Y habrá más. ¿Oportunidad para los obsesionados con Cristina?
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Isaías ABRUTZKY / Especial para Diario Córdoba 

En particular, quienes habitan en la línea que marca el trópico de Capricornio verán al astro rey de nuestro sistema planetario en el cenit, al medio día, solamente en esa única fecha del año. 

En la Argentina tendrán ese privilegio los habitantes de Huacalera, en Jujuy, donde se erigió un monolito para señalarlo, a un costado de la Ruta Nacional 9. Tambien está cerca de esa linea imaginaria Colonia Santa Rosa, provincia de Salta, que tiene unos 20 mil habitantes. Ellos podrán pisar el trópico con sólo desplazarse unos cuatro kilómetros hacia el Sur. No parece existir ningún otro centro poblado en el trayecto que “recorre” el trópico en nuestro territorio, que arranca en la frontera de Jujuy con Chile, pasa por Salta, se interna en Formosa y luego recorre Paraguay en una traza que recorre el Sur de Brasil y, antes de entrar al océano, por la ciudad de Ubatuba y la Bahia del mismo nombre, cruza exactamente el aeropuerto de Guarullos, en la ciudad de San Pablo.  

Como el eje de la Tierra no está fijo sino que se desplaza ligera y periodicamente por dos efectos superpuestos, que se denominan precesión y nutación, la línea del Trópico también lo hace, levemente. El primero de estos efectos se debe a la rotación, y puede apreciarse al observar el giro de un trompo (con el eje apartado de la vertical), circunstancia en la que se evidencia claramente. 

El eje de la Tierra (y con él la ubicación de los polos) traza una figura circular que se completa cada 26 mil años, y tiene un diámetro de unos 50 kilometros. Pero no describe un círculo perfecto sino que a éste se le agrega una oscilación denominada nutación, que es debida a la influencia gravitatoria del sol y la luna. El bucle de la nutación (de un puñado de metros) tiene un período de 18,6 años.   

Los solsticios suceden una vez por añoen cada hemisferio, pero el del próximo 21 de diciembre estará acompañado por un evento astronómico singular, que es la alineación de Júpiter y Saturno con la Tierra. Ese día, ambos planetas se verán casi como uno solo, un nivel de conjunción que ocurrió por última vez el 4 de marzo de 1226, aunque cada 20 años los astros parecen cercanos, si bien no en tal grado. 

Júpiter gira alrededor del sol a una distancia de 780 millones de kilómetros, en tanto la órbita de Saturno se sitúa a unos 1418 millones de kilómetros del astro que constituye el centro de nuestro sistema planetario, de modo que la cuasi superposición es un efecto puramente visual. Pero lo que es cierto es que en esa posición ambos astros unirán sus fuerzas gravitatorias sobre nuestro planeta. ¿Tiene alguna influencia este hecho? En  función de su masa y la distancia a la tierra, la fuerza con que el planeta gaseoso“tira” de nosotros es 34 millones de veces menor que la furza de gravedad terrestre. La de Saturno, que es más lejano, es todavía menor. 

Hasta allí lo que nos dicen los datos que brinda la ciencia, cimentados en muchos siglos de cuidadosas observaciones y determinaciones experimentales rigurosas. Pero, como sabemos, la esfera del conocimiento no limita en forma nitida con el territorio de la ignorancia, sino que lo rodea una zona gris, que difumina los límites. 

Encontramos allí, pseudo ciencias como la Astrología y su hija la Cosmobiologia, basadas en ordenamientos estelares antiquísimos, sin ninguna vigencia, y presuntos datos empíricos acerca del carácter de las personas.  

Sin embargo, sabemos que muchas personas leen con avidez los horóscopos de diarios y revistas, y hasta adaptan su conducta en función de lo que allí aparece. Por eso no es de extrañar que quienes medran con estas cuestiones. Y en este siglo -y año- loco que vive el mundo, y en particular la Argentina, seguramente aparecerá una forma de responsabilizar a Cristina por el inédito acontecimiento astral, incluyendo -para darle más color- alguna confabulación en la que participen Bill Gates, Soros, Putin y cualquier otro que venga bien. No se extrañen. 

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