Eduardo Costantini: “En 2021 el crecimiento será lento y la clase media sufrirá mucho”

ECONOMÍA Por Heretz Nivel
El empresario dijo que el Gobierno recibió una economía castigada pero que tomó decisiones que "meten miedo" en los inversores
EDUARDO CONSTANTINI

Sentado frente a su computadora, el inversor, dueño de Consultatio, del Malba y desarrollador inmobiliario Eduardo Costantini escuchaba atentamente como el economista Lucas Navarro, economista de la Bolsa de Comercio de Córdoba, hacía un análisis del estado de situación de la economía y señalaba que si en “2021 la actividad se recupera como dice el FMI, la Argentina quedaría 10 puntos abajo de los números del 2017″.

Minutos más tarde, escuchó como el presidente de la entidad mediterránea, Manuel Tagle, hacía un posicionamiento político poniendo en duda las cualidades de la democracia actual y en donde señala en una defensa de la República que “el modelo actual - el de la Argentina- ya fracasó en Cuba y en Venezuela” y que si se siguen cerrando “las libertades económicas, se van a cerrar las libertades individuales y vamos a ir a un país más totalitario” que la Argentina de hoy, para terminar invitando a “luchar desde un punto de vista cívico”.

Con esa previa, Costantini se acomodó frente a su computadora y ocupó el rol para el que había sido invitado: el orador principal de una teleconferencia organizada por la Bolsa de Comercio de Córdoba, en donde el empresario hizo un recorrido por varios temas pero se centró en lo que es reconocido mundialmente su conocimiento económico y su capacidad para hacer negocios.

Luego de asegurar que “estamos ante un hecho insólito, como es el Covid-19, que va a replantear la globalización”, el dueño del Malba señaló que la economía global “fue puesta en un coma farmacológico frente a la caída de la oferta y la demanda”. Y sustentó esta afirmación con los datos que mostró el FMI hace apenas unos días donde señalaba que el 2020 la Argentina caerá 9,9%. “Yo creo que la caída podría ser mayor”, agregó.

“A la Argentina el Covid lo agarró muy mal posicionado. Esto es una tormenta perfecta. La crisis financiera de abril de 2018 fue un quiebre en la confianza porque mostró que la estrategia de Macri “no funcionaba. Cambió el gobierno con una economía muy golpeada, en default, y la expectativa negativa se exacerbó por algunas decisiones como el impuesto a la riqueza o ahora Vicentin. Va a ser difícil si no hacen como hizo Lula -el ex presidente de Brasil- que tomó medidas ortodoxas a pesar de venir de la izquierda”.

El empresario también describió esta “tormenta perfecta” al señalar que la economía que recibió Alberto Fernández era la de un país “en default, con recesión, con baja tasa de inversión, baja tasa de ahorro y alto desempleo”. Y que frente a eso, la agenda del gobierno era “arreglar la deuda y desplegar un plan”.

“Hoy, con 100 días de cuarentena, lo que vemos es que no se acordó y que el impacto en la economía es monumental. Esta crisis es la más grande que me tocó vivir”.

Con este escenario también se refirió a los dichos del FMI respecto de 2021 en donde el organismo plantea un repunte global y, consultado sobre su percepción respecto de la economía argentina el año que viene, el creador de Nordelta dijo que observa “una recuperación lenta, donde la clase media va a sufrir mucho”.

A la hora de hablar de la renegociación de la deuda, Costantini repitió que en números la diferencia “no es importante” y entiende que el problema es que la posición argentina “chocó de frente. Al principio fue una diferencia económica, hoy es ideológica. La ideología de Stiglitz y del ministro Martín Guzmán choca de frente con la de Wall Street”.

Estas diferencias a las que hizo referencia es que Guzmán busca cambiar el quórum necesario de aceptación de un canje con una estrategia de canjes sucesivos para licuar ese número: “Por esto ahora le están pidiendo cláusulas restrictivas muy fuertes, como por ejemplo que las instituciones son embargables”.

Mientras explicaba este punto, Costantini deslizó algo que seguramente generó gestos de preocupación en las más de 80 personas que participaron del encuentro virtual. “Podrían embargar el Banco Nación o, si la estatizan, podrían embargar Vicentin”.

A pesar de esto, el empresario señaló que “la diferencia económica es muy pequeña, deberíamos tener un final feliz” porque “a ninguna de las dos partes le convendría el default, pero esto se ha prolongado demasiado en el tiempo”.

“Argentina hoy está aislada, el presidente Fernández, ayer, en un foro internacional, pidió que se considere la situación de los países pobres en la reestructuración de la deuda”, recordó.

Por último, se refirió al clima de negocios y señaló que “hoy no es bueno” y que la Argentina “tiene que reinsertarse en el mundo” para “volver a recuperar la confianza”. Y que para que eso suceda, además de solucionar el tema de la deuda, tiene que ser “más previsible” y no generar “miedo”.

A este altura de su exposición, Costantini se refirió al proyecto de intervención y posible estatización de Vicentin, al anuncio de un impuesto a la riqueza y la liberación de personas con causas penales de corrupción “como Amado Boudou. Nuestro país tiene un alto grado de corrupción, y estas son todas cuestiones que meten miedo y contribuyen a una mayor recesión o a una más lenta recuperación de la economía”.

Con información de www.infobae.com sobre una nota de David Cayón

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