Reemplazar los lácteos por opciones vegetales podría reducir la ingesta de micronutrientes

SALUD Y NUTRICIÓN06 de noviembre de 2026Julia VOSCOJulia VOSCO

6GDY7SD2P5FMTBEQYEAFOEWBRU

Un estudio realizado a partir de datos del Reino Unido advirtió que reemplazar la leche, el yogur y el queso por alternativas vegetales puede reducir el consumo de nutrientes esenciales, como yodo, calcio, riboflavina y vitamina B12, cuando los productos sustitutos no cuentan con una fortificación adecuada.

La investigación, publicada en la revista The Lancet Planetary Health, analizó los posibles efectos de estos cambios alimentarios en más de 3.500 personas. Para ello, los especialistas evaluaron 146 bebidas vegetales, 76 yogures y 67 quesos de origen vegetal disponibles en el mercado británico.

El trabajo no buscó diagnosticar deficiencias nutricionales en personas individuales, sino estimar cómo podría modificarse la ingesta de determinados nutrientes según el grado de sustitución de los lácteos.

Este análisis se suma a una investigación anterior que había comparado las diferencias nutricionales entre la leche de vaca y las bebidas vegetales desde otra perspectiva. Mientras que el nuevo estudio evaluó cómo cambiaría el aporte de nutrientes al reemplazar los lácteos, el trabajo previo examinó investigaciones sobre composición, absorción y aprovechamiento nutricional.

La investigación anterior, realizada por especialistas de la Edith Cowan University y difundida en junio, concluyó que las bebidas vegetales presentan una composición nutricional variable según sus ingredientes y pueden necesitar fortificación para alcanzar un aporte similar al de la leche. También señaló la importancia de planificar estas sustituciones, especialmente en niños y otros grupos con mayores requerimientos nutricionales.

Uno de los nutrientes que despertó mayor preocupación fue el yodo, fundamental para producir hormonas tiroideas, regular el metabolismo y favorecer el crecimiento y el desarrollo cerebral. En el Reino Unido, los productos lácteos representan una fuente importante de este micronutriente.

De acuerdo con las estimaciones del estudio, reemplazar entre el 20% y el 35% de los lácteos podría aumentar la proporción de adolescentes con una ingesta insuficiente de yodo del 54% al 65%. En las mujeres de entre 19 y 49 años, el porcentaje pasaría del 32% al 42%.

La reducción de calcio pese a la fortificación de algunos productos

El calcio es indispensable para la formación y el mantenimiento de los huesos y los dientes, además de participar en el funcionamiento muscular y del sistema nervioso.

Aunque el 61% de las alternativas vegetales analizadas contenía calcio añadido, la fortificación no estaba presente en todos los productos relevados.

Según los resultados del modelo, reemplazar los lácteos por alternativas vegetales con los niveles actuales de fortificación disminuyó la ingesta promedio de calcio. Esto pone de relieve la importancia de consultar la información nutricional de los envases, ya que dos bebidas vegetales de distintas marcas pueden presentar diferencias importantes en su composición.

Riboflavina: uno de los nutrientes menos presentes en las alternativas vegetales

La riboflavina, también conocida como vitamina B2, interviene en la producción de energía a partir de los alimentos y en el funcionamiento de las células.

Sin embargo, su presencia en los productos sustitutos fue limitada: solamente el 19% de las bebidas, yogures y quesos vegetales analizados estaba fortificado con este nutriente.

Los investigadores estimaron que la sustitución parcial de los lácteos también podría reducir el consumo de riboflavina, especialmente entre las personas que ya presentaban ingestas inferiores a las recomendadas.

Otro nutriente que requiere atención es la vitamina B12, necesaria para la formación de glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

A diferencia de los alimentos de origen animal, los productos vegetales generalmente no contienen cantidades significativas de esta vitamina de manera natural. Por eso, su aporte depende en gran medida de que sea incorporada durante el proceso de elaboración.

El relevamiento encontró vitamina B12 añadida en el 46% de los productos estudiados. En consecuencia, sustituir los lácteos por alternativas vegetales sin fortificar podría disminuir la ingesta de este nutriente, sobre todo cuando la alimentación no incluye otras fuentes de B12 o la suplementación indicada por un profesional.

La fortificación obligatoria como estrategia para evitar deficiencias

Uno de los principales hallazgos del trabajo fue que la fortificación obligatoria de las alternativas vegetales con yodo, calcio, riboflavina y vitamina B12 permitió evitar la reducción promedio de la ingesta de estos nutrientes.

Sin embargo, los investigadores advirtieron que la insuficiencia de yodo continuó siendo elevada entre las adolescentes, incluso bajo este escenario.

La estrategia que obtuvo los mejores resultados en la simulación combinó productos vegetales fortificados con pan enriquecido con yodo.

De esta manera, el estudio destaca que la transición hacia una alimentación con menor presencia de lácteos requiere prestar atención a la calidad nutricional de los sustitutos. Revisar las etiquetas, elegir productos fortificados y mantener una alimentación variada son medidas importantes para evitar que el reemplazo de los lácteos reduzca el aporte de nutrientes esenciales.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto