La carne vacuna pierde consumo interno mientras crecen las exportaciones

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Las exportaciones de carne vacuna aumentaron 6,5% durante los primeros ocho meses de 2026.
  • Estados Unidos ganó participación como destino de las ventas externas a partir de la cuota otorgada a fines de 2025.
  • El consumo interno cayó a 46 kilos anuales por habitante, el nivel más bajo de la serie iniciada en 2005.
  • La carne vacuna aumentó 51,2% en un año, superando la suba registrada por el pollo y por la inflación general.
  • La menor disponibilidad de hacienda para faena redujo el volumen destinado al mercado interno y presionó sobre los precios.
  • China, Estados Unidos e Israel concentraron los principales ingresos por exportaciones de carne vacuna durante julio.

El mercado de la carne vacuna atraviesa un escenario marcado por dos tendencias contrapuestas. Mientras las exportaciones muestran un crecimiento sostenido, el consumo dentro de la Argentina continúa en descenso y alcanzó durante agosto uno de los niveles más bajos de la serie histórica. La combinación de menor disponibilidad, aumento de precios y cambios en el destino de la producción profundizó la diferencia entre el mercado interno y las ventas al exterior.

Durante los primeros ocho meses de 2026, el volumen de carne vacuna exportado aumentó 6,5% respecto del mismo período del año anterior. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la mayor participación del mercado estadounidense, favorecido por una cuota otorgada a fines de 2025 que abrió una oportunidad adicional para las ventas argentinas.

El comportamiento exportador también se reflejó en los ingresos generados por el sector. Durante julio, las ventas externas de carne vacuna alcanzaron los 446,6 millones de dólares, con un incremento del 34% interanual y una suba del 4,4% frente a junio.

China se mantuvo como el principal destino por facturación, con 157,6 millones de dólares, equivalentes al 35,3% del total. Estados Unidos ocupó el segundo lugar, con 92,8 millones de dólares y una participación del 20,8%, mientras que Israel representó otros 89,7 millones, el 20,1%.

Alemania y Países Bajos completaron los principales destinos. Entre los cinco mercados concentraron cerca del 90% de los ingresos generados por las exportaciones de carne vacuna durante julio.

La situación es diferente en el mercado interno. Entre enero y agosto, el consumo aparente alcanzó 1,377 millones de toneladas, lo que significó una reducción de 175,6 millones de toneladas frente al mismo período de 2025.

La caída también se observa cuando el consumo se mide por habitante. En agosto, el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 46 kilos anuales por persona. Ese registro implicó una disminución del 9,5% interanual y una reducción equivalente a 4,9 kilos por habitante.

El nivel alcanzado representa el mínimo de la serie iniciada en 2005. Un año antes, el consumo anual se ubicaba en 50,9 kilos por persona, mientras que entre 2005 y 2010 había superado los 60 kilos.

La menor demanda se produjo, además, en un contexto de fuerte aumento de los precios. Durante los doce meses transcurridos hasta agosto, la carne vacuna se encareció 51,2%, frente a una suba del 24,2% registrada por el pollo. La diferencia provocó que la carne vacuna aumentara 21,8% más que el pollo en términos relativos durante ese período.

Si se considera el conjunto de carnes y derivados, el incremento interanual llegó al 42,3%, por encima de la variación del 33,7% del índice general de precios. El comportamiento del rubro estuvo relacionado con la menor disponibilidad de hacienda destinada a faena.

Los aumentos fueron particularmente importantes en algunos cortes. La carne picada común subió 52,7%, el asado 52,1%, el cuadril 51,9%, la nalga 50% y la paleta 49%. Las hamburguesas congeladas registraron una suba todavía mayor, del 56,6%.

En paralelo, el volumen de carne disponible para abastecer al mercado argentino se redujo 11,3% durante los primeros ocho meses del año. Esa menor oferta contribuyó a elevar el precio relativo del producto y profundizó la contracción del consumo.

El resultado muestra una actividad dividida entre un mercado externo que amplía sus volúmenes y genera mayores ingresos y un mercado interno que enfrenta menor disponibilidad, precios más elevados y una reducción significativa del consumo por habitante.

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