La industria sigue sin despegar: acumula una caída del 2% en 2026 y julio mostró señales mixtas

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • La industria acumula una caída del 2% durante 2026 y sigue sin consolidar una recuperación sostenida.
  • Julio mostró una mejora interanual, aunque explicada principalmente por una base de comparación baja.
  • La construcción y la producción automotriz continúan entre los sectores con mayor deterioro.
  • Algunos rubros como el acero, el aluminio y parte de los alimentos mostraron señales de mayor resistencia.
  • El primer semestre cerró con una baja del 2,2% y la actividad permanece un 11% debajo de los niveles de 2022.
  • Los bienes durables siguen siendo el principal factor que arrastra hacia abajo el desempeño industrial.

La industria argentina continúa atravesando un escenario de escasa dinámica y sin señales claras de recuperación sostenida. Aunque julio dejó una mejora en la comparación interanual, el balance de los primeros siete meses del año mantiene un saldo negativo y confirma que la actividad fabril sigue condicionada por la debilidad de la demanda y el desempeño desigual de sus principales sectores.

Las estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) indican que la producción industrial acumula una caída del 2% en lo que va de 2026 frente al mismo período del año anterior. Para julio, los indicadores adelantados proyectan un crecimiento cercano al 1,4% respecto del mismo mes de 2025, pero prácticamente sin cambios frente a junio en términos desestacionalizados, lo que refuerza la idea de un estancamiento que se prolonga desde mediados del año pasado.

Desde la entidad advierten que el repunte interanual de julio responde principalmente a una base de comparación más baja y no constituye una evidencia de una reactivación firme. La evolución mensual continúa mostrando dificultades para consolidar un cambio de tendencia.

Entre los sectores con peor desempeño vuelve a aparecer la construcción. Los despachos de cemento retrocedieron 4,6% frente a junio y acumulan una baja del 3% respecto de 2025. El Índice Construya, que refleja las ventas de insumos para obras privadas, también mostró una caída mensual del 0,8%. Ambos indicadores permanecen más de un 20% por debajo de los niveles registrados en 2022, mientras que las ventas vinculadas a pequeñas obras exhiben un deterioro cercano al 30% frente a ese año.

La industria automotriz también continúa bajo presión. La producción de vehículos cayó 6,8% en la comparación mensual y acumula un retroceso del 18% frente al año pasado. A esto se suma la disminución del consumo de energía eléctrica entre los grandes usuarios industriales, que bajó 3,5% respecto de junio y permanece un 6% por debajo de los niveles de 2022.

No obstante, algunos rubros mostraron un comportamiento más favorable. La producción de acero avanzó 3,4% durante julio, aunque todavía se ubica por debajo de los registros de hace cuatro años. La actividad metalmecánica logró mantenerse prácticamente sin variaciones, mientras que el aluminio primario conservó un desempeño positivo tanto frente a 2025 como respecto de 2022.

En alimentos y bebidas también aparecieron resultados dispares. La producción láctea y la elaboración de bebidas registraron leves incrementos mensuales, mientras que la faena vacuna volvió a mostrar una retracción que la deja por debajo del nivel alcanzado un año atrás.

El frente externo tampoco terminó de ofrecer un impulso contundente. Las exportaciones hacia Brasil retrocedieron 12% durante julio, aunque el acumulado anual todavía conserva un crecimiento moderado. Al mismo tiempo, la liquidación de divisas provenientes del complejo agroindustrial registró una baja tanto mensual como interanual, reflejando un contexto menos favorable para ese sector.

Los datos oficiales de junio habían aportado una fotografía algo más alentadora que las estimaciones privadas. El Indec confirmó un crecimiento del 2% interanual y una suba del 0,9% respecto de mayo. Sin embargo, ese mejor resultado puntual no modificó el panorama general: el primer semestre concluyó con una caída acumulada del 2,2% frente al mismo período de 2025 y con un nivel de actividad todavía un 11% inferior al observado en 2022.

El desempeño sectorial también mostró importantes contrastes. Las industrias metálicas básicas encabezaron las subas, acompañadas por los productos químicos, la madera y el papel, además del sector de alimentos y bebidas. También registraron mejoras los productos metálicos, la refinación de petróleo y la fabricación de muebles.

En sentido contrario, los mayores retrocesos correspondieron a los equipos eléctricos, la maquinaria industrial, los textiles, la indumentaria, el cuero y el calzado, además de los insumos destinados a la construcción y el sector automotor.

El análisis del CEU-UIA sobre el primer semestre revela que los bienes durables y semidurables fueron el principal factor que explicó la caída industrial, afectados por la menor demanda de vehículos, electrodomésticos y equipos para el hogar. En contraste, la producción destinada al consumo masivo fue el único componente con incidencia positiva sobre el nivel general, impulsada por productos farmacéuticos, artículos de higiene y algunos segmentos de alimentos y bebidas.

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