Silencio estratégico: el cordobesismo evita confrontar con Milei y se despega de la denuncia contra Adorni

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La denuncia por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo en el Congreso, pero dejó en evidencia una ausencia llamativa: los diputados del cordobesismo decidieron no acompañar la presentación impulsada por sectores de la oposición.

El planteo fue promovido por legisladores como Esteban Paulón, Pablo Juliano y Maximiliano Ferraro, quienes ampliaron la acusación e impulsan además nuevas citaciones en el marco de la investigación. Sin embargo, el bloque alineado con el gobernador Martín Llaryora optó por mantenerse al margen.

La decisión no es casual. Desde hace meses, el oficialismo cordobés evita confrontar abiertamente con la administración de Javier Milei, en una estrategia que busca preservar canales de diálogo tanto en el plano político como económico. El temor a quedar expuestos ante la reacción del núcleo duro libertario, especialmente en redes sociales, también forma parte del cálculo.

En ese esquema, los legisladores vinculados a Llaryora y al exgobernador Juan Schiaretti se inclinan por una postura prudente: evitar firmar la denuncia y, al mismo tiempo, sostener que debe ser la Justicia la que avance en la investigación.

No obstante, eso no implica un respaldo pleno al funcionario nacional. Está previsto que Adorni deba presentarse ante el Congreso a fines de abril, instancia en la que los diputados cordobeses planean formular preguntas propias, marcando cierta distancia sin escalar el conflicto.

La denuncia incluye cuestionamientos sobre operaciones inmobiliarias vinculadas al entorno del jefe de Gabinete, y busca ampliar el foco hacia otros actores involucrados en esas transacciones. Además, se suma a otras polémicas que orbitan en torno al Gobierno nacional, como el llamado caso “$Libra”, que también genera presión política sobre la Casa Rosada.

Mientras tanto, el vínculo entre Córdoba y la Nación se canaliza principalmente a través de áreas clave del Ejecutivo, lo que refuerza la decisión de no romper puentes en un contexto de negociaciones permanentes.

En paralelo, el Congreso se prepara para otro debate sensible que podría incomodar al gobernador: la discusión por la ley de glaciares. Allí podrían convocarse mandatarios provinciales para exponer sus posturas, en una instancia que pondría en evidencia las diferencias internas dentro del espacio cordobés.

Por un lado, sectores más cercanos a Schiaretti anticipan un rechazo firme a la iniciativa, mientras que el llaryorismo deja abierta la posibilidad de acompañarla con modificaciones. Esa tensión refleja las distintas miradas dentro del espacio y anticipa un debate que, nuevamente, obligará a equilibrar intereses locales, posicionamientos nacionales y estrategias políticas de largo plazo.

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