Mientras Massa y Milei disputan los escombros de JxC, los gobernadores opositores hacen su juego de cara al balotaje

POLÍTICA 07 de noviembre de 2023 Por Robertino Sánchez Flecha*
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“Las decisiones no se explican, se toman”, le dice uno de los 10 gobernadores electos de Juntos por el Cambio (JxC) a un asesor con el que analizaba el panorama electoral. La frase revela lucidez política y busca analizar el derrumbe inevitable de la coalición opositora que en el alba del 2023 aparecía como el espacio con más chances de poner al próximo Presidente. JxC pasó de esa competitividad a quedar tercero en la elección del 22 de octubre y estar condenado a mirar el balotaje del próximo 19 de noviembre por televisión.

No obstante, los nuevos mandatarios que consiguió el frente este año pretenden afianzarse como polo opositor tanto a un gobierno de Sergio Massa como de Javier Milei y analizan la performance electoral para evitar errores del pasado. Los gobernadores coinciden en que el exceso de discusión interna y la falta de una conducción clara hizo que las posibilidades de JxC se desvanezcan ante el fenómeno libertario.

Como contó Infobae, el 25 de octubre, horas después de que se conociera el pacto entre Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Milei que fracturó a JxC, los gobernadores de la coalición se juntaron para mostrar una foto de unidad y difundieron un comunicado que fijó una postura “neutra” de cara al balotaje, se diferenció de la alianza con La Libertad Avanza, aunque al mismo tiempo fue lapidario con el diagnóstico de la situación socio económica y fustigó al Gobierno nacional, cuya cara visible hoy es la del propio Massa.

Pero después de esa foto, los gobernadores opositores se escondieron. O, bien, se recluyeron en sus provincias y evitaron embarrarse con la campaña electoral para la segunda vuelta. El silencio político de estas últimas dos semanas evidenció que entre los 10 mandatarios existen diferencias y que, si bien en principio apuestan a ser oposición del próximo oficialismo, cada uno atiende su juego de cara al 19 de noviembre.

Neutralidad o juego subterráneo

¿Es una especie de mutismo estratégico? Es que con sigilo, todos están especialmente atentos a la campaña electoral, reciben múltiples llamadas de operadores políticos del massismo y del mileismo y articulan políticamente en sus provincias de acuerdo a lo que estimen más prudente para sí. En ese juego, se exhiben matices. Algunos votarán a Milei -aunque jamás lo revelarán en público-, mientras que otros guardan preferencia por el ministro de Economía.

Es un escenario que permite que tanto Massa como Milei tiendan redes hacia los escombros de JxC, que se fracturó tras las elecciones del 22 de octubre, para sumar avales y buscar votos. Los gobernadores intentan sostener la unidad, aunque cada cual tiene sus intereses y amistades políticas.

La Liga de gobernadores está integrada por el gobernador Gustavo Valdés (Corrientes) y los gobernadores electos Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Nacho Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) - Gerardo Morales, mandatario saliente-, Alfredo Cornejo (Mendoza, Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Jorge Macri (CABA), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), y Claudio Poggi (San Luis).

Mientras que Macri, Torres y Orrego se identifican con el PRO, Frigerio tiene un pasado peronista-desarrollista y Poggi cuenta con ascendencia en el peronismo puntano. El resto de los dirigentes son afiliados y referentes de la Unión Cívica Radical (UCR). Dentro de los gobernadores radicales, Valdés y Zdero son amigos y aliados, Pullaro se convirtió en el máximo referente territorial de Evolución Radical, espacio liderado por Martín Lousteau, y Cornejo comanda una línea propia dentro del radicalismo, partido que supo presidir hasta el 2021. Sadir es un adlátere de Gerardo Morales, actual presidente de la UCR nacional, cuyo futuro político estará ligado a su mentor -salvo que intente la emancipación cuando asuma el poder-.

Por estas horas, Morales y Lousteau son aliados y fueron los principales críticos del pacto entre Macri y Milei. Ambos tienen cercanía con el titular del Palacio de Hacienda. El jujeño de forma directa y el economista a través de Emiliano Yacobitti, diputado nacional y armador político de Evolución. En cambio, Pullaro manifestó semanas atrás en una entrevista televisiva que en un balotaje entre el libertario y Massa, votaría por La Libertad Avanza. Zdero y Valdés no exteriorizaron su voto, aunque el correntino deslizó que se inclinará por el “cambio”.

Son diferencias que dejan expuestas las tensiones que habitan al interior del radicalismo, donde de fondo está la disputa por la conducción del partido, cuyas elecciones serán a finales de este año. Mientras algunos dirigentes radicales ya facilitan la logística para la fiscalización de la boleta libertaria, Morales sostuvo que hará “todo lo que tenga que hacer para que no gane Milei”.

Por el lado de los jefes territoriales del PRO y otras expresiones partidarias, también existen matices. Jorge Macri conoce a Massa desde hace años -incluso fueron socios políticos-. Pero el ex Presidente, su primo, es hoy la némesis electoral del ministro de Economía y decidió jugar fuerte por la candidatura de Milei. A su vez, el ex intendente de Vicente López se guarda a silencio para mantener el equilibrio político de la Ciudad de Buenos Aires: está armando su Gabinete al tiempo que busca consenso -por falta de quórum propio- para imponer a las autoridades de la Legislatura. Cualquier decisión individual y precipitada puede fracturarle el bloque de JxC en el parlamento porteño y trabarle la gobernabilidad.

Aunque deslizó que en los próximos días dirá a quién va a votar, en su equipo político revelaron que Jorge Macri mirará el debate presidencial del próximo domingo, analizará las encuestas cercanas al balotaje, y evaluará si manifestará su voto o no.

Frigerio, por su parte, tiene vínculos en todo el espectro político. Conoce a Massa y es íntimo de Emilio Monzó y Nicolás Massot, dos peronistas de JxC que por estas horas transitan en las orillas del líder del Frente Renovador. Al mismo tiempo, el gobernador electo de Entre Ríos tiene una relación con Milei desde hace décadas, ambos se conocen del ejercicio de la profesión de economistas desde antes de llegar a la política. De todos modos, el ex ministro del Interior decidió no manifestarse antes del balotaje.

Una posición similar adoptó Torres, de Chubut. El senador patagónico y el dirigente entrerriano son mentores de La Liga de Gobernadores. Ambos han manifestado críticas a la conducción de JxC por la derrota electoral y consideran que el espacio debe renovar sus liderazgos. Articularon entre los dos para convocar al resto de sus colegas y generar el comunicado que difundieron el 25 de octubre. Orrego y Poggi, por su parte, también conservaron equidistancia respecto al balotaje. Los une la procedencia peronista y que ambos apoyaron a Horacio Rodríguez Larreta en la PASO presidencial contra Bullrich.

El futuro incierto de la Liga de Gobernadores de JxC

Pese a la intención de mostrarse como alternativa de poder y líderes de un polo opositor, también hay visiones encontradas entre sí respecto al rol de la Liga de gobernadores. Un grupo apuesta a fortalecer el espacio como una forma de institucionalizar y darle volumen político a la conducción de lo que fue JxC. Coinciden en que esa marca está “gastada” y que deberán buscar un nuevo nombre.

Pero otros le quitan peso. “Le bajo el precio a la Liga de gobernadores. Eso ya fracasó 100 veces”, consideró ante Infobae el principal armador político de uno de los mandatarios provinciales. El referente provincial, en sintonía con tres de sus colegas, evalúa que será más importante fortalecer a los partidos que integran JxC antes que a un espacio de gobernadores.

Algo en lo que sí coinciden los gobernadores es en que deben ser garantes de la unidad del bloque parlamentario de JxC. La coalición quedó con 94 diputados nacionales (perdió 23 bancas) y 27 senadores nacionales (perdió 6 escaños). Aunque también hay disensos sobre eso. Mientras que un grupo entiende que deberán “garantizarle la gobernabilidad a Milei sin dejar de ser opositores”, otros rechazan de plano la posibilidad de cualquier acercamiento con el líder libertario, en caso de que llegue a la Casa Rosada.

Sin embargo, la situación de los gobernadores dependerá del resultado del 19 de noviembre. Los líderes territoriales coinciden en que un triunfo de Milei consolidará la ruptura de JxC -y eventualmente la división de los gobernadores-. En cambio, evalúan que una victoria de Massa puede fortalecerlos como frente opositor.

Otro punto en el que hay consenso entre los gobernadores de JxC es acerca de que Milei, en caso de ganar, será un Presidente “débil” que deberá recostarse en las provincias para tener respaldo territorial y soporte parlamentario. Ese les daría mayor incidencia a los mandatarios subnacionales. En cambio, quedarían opacados ante una eventual presidencia de Massa, producto de su liderazgo y astucia política.

Sin embargo, hay un grupo de mandatarios que ven en Milei a un posible “Presidente de transición”, que llegará para hacer “todos los ajustes necesarios” para estabilizar la economía y que eso “va a licuar” su capital político. “Si eso pasa, nos allana el terreno a la oposición para 2027″, analizó un referente provincial de JxC que tiene diálogo permanente con los gobernadores electos de la oposición.

En cualquier escenario, lo cierto es que desde el 20 de diciembre comenzará la reconfiguración del sistema de partidos políticos y emergerá un nuevo Presidente que asumirá sin tener mayoría parlamentaria -ni Massa ni Milei- y requerirá de consenso y alianzas políticas para poder tomar decisiones y sostener la legitimidad de ejercicio. Las 10 provincias que gobernarán dirigentes oriundos de JxC tendrán un rol clave en ese proceso. Se sabrá con el transitar de los meses si se sostienen unidos en la oposición o si surgen desavenencias y realineamientos políticos.

 

 

* Para www.infobae.com

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