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Murió tras inhalar nafta en Córdoba

POLICIALES 21/10/2023 G24N G24N
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Un joven que vivía prácticamente en situación de calle murió tras inhalar nafta, según se sospecha a nivel policial y judicial. 

El dramático episodio ocurrió el lunes último en un descampado ubicado en avenida La Semillería y la colectora de la ruta nacional 19, en la periferia norte de la ciudad de Córdoba (casi en el ingreso que va hacia el Mercado de Abasto). Allí, Franco Ezequiel Miranda (27) vivía en condiciones más que precarias desde hacía tiempo.

De acuerdo a las fuentes consultadas, se trataba de un joven que en diferentes oportunidades fue asistido por los servicios sociales, pero que siempre volvía a esa suerte de tapera en la que vivía. "Estaba perdido por las drogas desde hacía mucho", amplió una de las fuentes.

Según consta en un primer informe que elaboró la Policía de Córdoba, el lunes a las 11, un vecino llamó al 911 avisando que en ese descampado había un joven descompensado. Cuando el primer móvil arribó al lugar señalado, se topó con Miranda en el suelo, en evidente mal estado de salud. En ese momento, les dijo a los uniformados que había inhalado nafta. 

Ante esto, desde la fuerza azul se llamó a un servicio de emergencias. Sin embargo, los minutos fueron pasando, Miranda estaba cada vez peor y ninguna ambulancia llegaba.

En el acta oficial de la Policía se dejó constancia de que hubo reiterados llamados a los servicios de emergencia. La demora en atenderlo aún es inexplicable. Recién a las 13.45 llegó una ambulancia. El médico constató que el joven aún tenía el pulso débil, pero ya no reaccionaba. Minutos después, se constató su deceso.

Ante esto, se inició un expediente judicial caratulado como muerte de etiología dudosa. A simple vista, Miranda no presentaba signos de violencia. 

La nafta como droga revela varios dramas juntos. Pone en evidencia esta conjunción entre marginalidad y adicciones, en la que inhalar un poco de nafta, que es más económica y fácil de conseguir en comparación con otras drogas, supone un viaje imaginario a otra parte. Lo mismo que consumir alcohol puro.

Nafta y alcohol etílico no figuran en los radares de ninguna investigación policial. No existe su venta clandestina ni al menudeo, ni contrabandos que hagan necesaria su persecución penal. Pero terminan por formar parte del mismo combo de degradación.

En el conurbano bonaerense, Salta y Catamarca, para citar dos ejemplos recientes, las autoridades de Salud ya han advertido en los últimos meses cómo ha aumentado el consumo de estas sustancias, legales, entre los jóvenes. 

La inhalación de nafta genera daños pulmonares y neurológicos en un corto período de tiempo. Los jóvenes lo saben, pero priorizan el efecto veloz (y duradero) que genera su consumo. Una sesión de inhalación prolongada de los químicos altamente concentrados que se encuentran en los disolventes o aerosoles, pueden acelerar o provocar irregularidades en el ritmo cardíaco y derivar en un paro cardíaco.

Fuente: Cadena 3

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