Comenzó el éxodo: LLA se lleva intendentes radicales

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El mapa político cordobés empieza a mostrar los primeros movimientos con la mira puesta en 2027. En el departamento San Justo, seis intendentes y jefes comunales de origen radical decidieron saltar el charco y alinearse con La Libertad Avanza (LLA), en una señal que reconfigura el tablero territorial.

Los dirigentes que dieron el paso son Andrés Rinero de Devoto, Nora Passero de Porteña, Germán Busso de Colonia Anita, Fernando Salvagno de Colonia Iturraspe, Miguel Maradona de Colonia Prosperidad y Gerardo Cerutti de Colonia Marina.

Según pudo reconstruir Alfil, las primeras conversaciones se iniciaron en diciembre pasado, impulsadas por Daniel Garnero, referente zonal que trabaja con el diputado nacional Luis Picat. Luego, Guillermo Quiroga, dirigente libertario de orígenes en el PRO, tomó la posta y terminó de cerrar el acuerdo. Quiroga fue candidato a diputado nacional suplente en las elecciones de octubre de 2025 y, pese a su bajo nivel de conocimiento en la capital, se anota un primer resultado en el armado libertario del interior.

Mientras el oficialismo radical sigue evaluando alternativas y escenarios de cara a la próxima elección a gobernador, estos intendentes decidieron tomar partido y fijar posición política, gesto que pondera a los dirigentes en las filas libertarias.

Un dato no menor, confirmado por armadores del espacio en Córdoba, es que LLA garantizó que no presentará candidatos locales en aquellos distritos en  donde los intendentes acompañen al presidente Javier Milei. Una señal de pragmatismo que seduce a más de uno.

“Los intendentes tienen vuelo propio. Ganaron en sus distritos, tienen territorio y cuentan votos. No responden a dirigentes partidarios, sino a su electorado. Sus decisiones tienen que ver con escuchar a la gente”, explicó un dirigente al tanto del cambio de color político en San Justo.

El departamento no pasa inadvertido para El Panal. San Francisco, cabecera de la región y ciudad natal del gobernador Martín Llaryora, fue clave en las elecciones provinciales de 2023. Allí, Hacemos Unidos por Córdoba obtuvo el 54,8% de los votos, la mayor diferencia a favor del actual mandatario provincial.

El principal beneficiado de estos movimientos es el jefe del bloque de LLA en Diputados, Gabriel Bornoroni. Aunque aseguran que no tuvo injerencia en las negociaciones, y que el movimiento fue gestionado por Quiroga, el resultado le aporta músculo territorial en el armado en Córdoba. El efecto contagio ya está en marcha: el corrimiento de este grupo invita a tentar a otros intendentes radicales, y de partidos afines, a sumarse a lo que promete ser una marea violeta.

 

Provincias Unidas, en cambio, no apareció como alternativa para estos dirigentes. Desde el espacio aseguran que el malestar por lo que consideran un reparto discrecional de recursos por parte del Gobierno provincial terminó de alejarlos.

Paradójicamente, La Libertad Avanza tampoco ofrece recursos para repartir, y el radicalismo del que provienen tampoco tiene promesas concretas sobre la mesa. Lo que los impulsa es la expectativa de un espacio en crecimiento y la sintonía con el clima de época que dicen leer en el clima social de sus pueblos y ciudades. 

Fernando Salvagno, presidente comunal de Colonia Iturraspe y congresal radical, expresó al medio Up San Francisco:

“Vemos que el electorado está marcando un criterio de trabajo similar al que eligió a nivel nacional. Creemos que la única alternativa al gobierno provincial es una alianza amplia que reúna a todas las fuerzas no peronistas, incluida la UCR”.

El dirigente también dejó al descubierto su malestar con la interna radical y los movimientos partidarios del último año. Una queja que se repite entre varios intendentes correligionarios, que describen la interna boina blanca como una disputa de egos entre dirigentes capitalinos, desconectados de la realidad del interior.

Para La Libertad Avanza, el desafío cordobés del verano es claro: construir territorialidad. En una provincia donde el radicalismo gobierna cerca de 150 municipios y comunas, la estrategia pasa por captar a esas autoridades locales o, en su defecto, disputarles el espacio. La designación, en las últimas semanas, de Soledad Carrizo como embajadora de los intendentes, marca un norte y una decisión de ir invitando a más dirigentes con territorialidad, a sumarse.

A la pelea por las intendencias se suma, además, la de los concejos deliberantes. En Jesús María, el concejal radical Raúl Clerico ya formalizó su adhesión a LLA y conformó su propio bloque. 

Para la UCR, el movimiento en San Justo funciona como una advertencia temprana porque las definiciones empiezan a adelantarse. 

CON INFORMACION DE DIARIOALFIL.

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