Legisladores de Schiaretti a tono con su discurso nacional

schiaretti-legislatura-7jpg

 El extenso debate por el Presupuesto 2023 en la Cámara de Diputados se convirtió en una carrera de posiciones en donde las diferentes fuerzas políticas parecen haber decidido plantar bandera respecto al futuro inmediato del país que se pondrá en juego justamente cuando el plazo de ejecución de la ley que pasó al Senado esté transcurriendo sus últimos días. Partiendo de esa base, el posicionamiento asumido por la bancada cordobesista que integran Carlos Gutiérrez, Natalia De la Sota e Ignacio García Aresca y forma parte del Interbloque Federal se comportó a tono con el discurso nacional que Juan Schiaretti intenta imponer en el perfil presidencialista que salió a instalar nacionalmente en las últimas semanas.

Confirmando su sesgo antikirchnerista, la triada de Córdoba Federal no bajó al recinto para dar el cuórum que dio inicio a la sesión por estar en desacuerdo con la inclusión del debate con el que se quiso modificar la situación del Poder Judicial ante el impuesto a las Ganancias. “Si hay que generar cambios, deben ser por diálogo y consenso. ¿Quieren o no un presupuesto?”, había advertido la noche anterior Gutiérrez, que no se manifestó en contra de la iniciativa pero sí cuestionó que “el kirchnerismo” haya “metido la discusión a último momento”, según su entender, en medio de la pelea de la vicepresidenta Cristina Kirchner con la Justicia.

 

Las posturas generales del interbloque fueron expresadas en el inicio mismo del debate por Topo Rodríguez y Graciela Camaño, que anticiparon posturas sobre el articulado que finalmente se terminó rechazando en sintonía con Juntos por el Cambio (JxC).

 

Una vez iniciado el debate, Córdoba Federal bajó y aprobó la ley en general, aunque se diferenció en partes puntuales del articulado a tono con la postura histórica del cordobesismo en torno a algunos de los posicionamientos en pugna. El más paradigmático tal vez sea el artículo que delega facultades al Ejecutivo para aumentar retenciones hasta diciembre del año próximo. “Tampoco estamos a favor de modificar el texto de ese artículo para bajar del 33 al 30% el límite de los derechos de exportación. Quienes así lo proponen, priorizan especular con ser Gobierno en 2023 y no bajar las retenciones ya”, había señalado el propio Gutiérrez, vocero histórico del grupo de schiarettistas en la Cámara baja, diferenciándose también del esquema propuesto por una parte de JxC.

 

En las comisiones, el bloque cordobés había pedido sacar esa facultad del articulado. Fue el propio Sergio Massa que, en medio del debate, finalmente decidió dejarlo afuera. “Nosotros no estamos en contra de las regalías, pero la patria productiva siempre es la que paga los platos rotos”, aseguró Gutiérrez en el recinto y acusó a la política de “extractivista”.

 

Otra de las batallas que los schirettistas tomaron como prioritarias en la discusión fue la que determina el reparto de subsidios para el transporte. Hasta el propio intendente cordobés que quiere convertirse en el sucesor de Schiaretti, Martín Llaryora, participó de los debates al respecto en las comisiones que terminaron de redondear el texto. El incremento de los fondos que se logró luego de la presión de las autoridades provinciales fue celebrado, pero en el centro del país fue considerado insuficiente.

 

En ese sentido se expresó el santafesino Roberto Mirabella, hombre del gobernador Omar Perotti, uno de los aliados esquivos de Schiaretti, que votó en contra del artículo 81 por considerar que “hay una asimetría muy grande entre Buenos Aires y el interior del país. Hoy teníamos la oportunidad para solucionarlo, pero no fue aceptado”. “No puede ser más caro producir y trabajar en el interior que en Buenos Aires, porque seguimos siendo muy federales para cobrar impuestos pero muy unitarios para repartirlos”, fue la frase con la que justificó su negativa.

 

La “responsabilidad institucional” de no dejar al oficialismo sin Presupuesto y la negativa a sumarse a las iniciativas oficiales que el peronismo cordobés siempre rechazó fue la línea de conducta que el schiarettismo asumió durante la sesión que comenzó el martes por la tarde y seguramente será la que continúe la senadora Alejandra Vigo cuando el debate se traslade al Senado. Federalismo, institucionalidad y patria productiva, una marca registrada que el cordobesismo se propone no negociar en las discusiones nacionales en las que también metió la cola la batalla provincial, “la más importante” para el peronismo cordobés que quiere sostener el poder en 2023 luego de casi un cuarto de siglo en el gobierno.

 

Como es sabido, uno de los bloques que garantizó el cuórum para el inicio de la sesión fue el espacio Evolución Radical que preside el cordobés Rodrigo de Loredo, candidato opositor “a algo” en la Córdoba de 2023. “Hay dirigentes cordobeses que viven visitando los canales de televisión porteños para manifestar esta cantinela permanente de que el peronismo de Córdoba termina votando siempre con el kirchnerismo. Quien hoy ha dado un ejemplo exactamente al revés ha sido él”, lo cruzó Gutiérrez en un contrapunto con el diario La Voz del Interior en el que también le pegó por elevación a la dirigencia que “en la provincia tiene un discurso pero en Buenos Aires hace otra cosa”.

 

De Loredo, que ya había anunciado previamente la decisión de su bloque de habilitar el debate, consideró el gesto como una “chiquilinada”. “Eso de no dar cuórum y después votar a favor es algo inédito”, chicaneó.

 Fuente: Letra P, sobre una nota de César PUCHETA

Te puede interesar