Schiaretti-Massa: Ni amigos ni enemigos, desconfianza mutua

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Nunca fueron amigos, pero tampoco enemigos políticos. Diría que es una relación atravesada por la desconfianza, sobre todo de parte del ‘Gringo’”, reconoció un schiarettista puro sobre el vínculo del gobernador Juan Schiaretti con el flamante “superministro” de Economía, Sergio Massa.

A lo largo de los tres mandatos no consecutivos de Schiaretti, se podría decir que la relación con Massa no comenzó bien, luego hubo un acercamiento y, en estos dos años y medio de gestión del Frente de Todos, hubo un buen trato con los diputados schiarettistas en el Congreso.

Cuando Schiaretti asumió su primer mandato (2007-2011), Massa había dejado la presidencia de la Anses, luego de una relación tirante con el gobernador José Manuel de la Sota por los desembolsos nacionales para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones de Córdoba.

Massa estuvo seis años en la Anses y le dejó el sillón a Claudio Moroni, actual ministro de Trabajo de la Nación, pero gran parte de la estructura del organismo respondía al nuevo ministro de Economía.

Moroni llegó al cargo impulsado por su amigo, el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y lo reemplazó Amado Boudou, quien llegó a la Anses en el año 2002 como gerente del área de Presupuesto, propuesto por Massa.

En medio del conflicto con el campo, Schiaretti tuvo que negociar con la Anses los fondos para cubrir el rojo de la Caja. La estructura del organismo nacional respondía a quien asumió como intendente de Tigre.

Aquellos primeros meses de gestión schiarettista fueron muy tensos con la Casa Rosada, porque el gobernador apoyó el reclamo del sector agropecuario en contra de la resolución 125. Esto produjo un quiebre con el kirchnerismo.

Schiaretti y Massa tuvieron una relación directa, cuando el dirigente de Tigre asumió como jefe de Gabinete, en reemplazo de Alberto Fernández, dos días después de que el Senado rechazó, con el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos, el aumento de las retenciones al campo que proponía el kirchnerismo.

Como la Anses dependía de la Jefatura de Gabinete, Schiaretti tuvo que negociar con Massa y con Diego Bossio, el nuevo titular de la Anses, quien reemplazó a Boudou.

 
Por el enfrentamiento político que generó la postura de Schiaretti en favor del campo, la gestión de Cristina Kirchner pisó la manguera de recursos para Córdoba.

Durante el año en que Massa fue jefe de Gabinete, casi no hubo diálogo con el gobernador.

En aquellos años, la última palabra siempre la tenían la presidenta de la Nación y Néstor Kirchner, por entonces muy influyente en la gestión nacional, quienes nunca les perdonaron a Schiaretti y a De la Sota haberlos desairados en la pulseada con el campo.

 
REENCUENTRO
Schiaretti y Massa volvieron a reencontrarse en 2015, cuando el dirigente de Tigre conformó con De la Sota el espacio UNA para competir en las elecciones presidenciales.

En las Paso, Massa derrotó a De la Sota por amplio margen. Schiaretti ya era gobernador electo, pero casi no se pronunció en Córdoba a favor de la candidatura presidencial de Massa, lo que generó entonces molestia del ahora “superministro”.

Schiaretti y Massa volvieron a cruzarse a fines de 2018, en el espacio Peronismo Federal, que el mandatario cordobés fundó con Miguel Ángel Pichetto y con el salteño Juan Manuel Urtubey.

En febrero de 2019, el gobernador de Córdoba participó en Mar del Plata de un acto organizado por Massa, precandidato presidencial.

La decadencia del nuevo espacio peronista comenzó en mayo de ese año electoral, por dos motivos: Schiaretti fue reelegido gobernador, el 12 de mayo, con el 57% de los votos, pero decidió “no nacionalizar” ese triunfo. Y Massa comenzó a coquetear con el kirchnerismo, a través de Alberto Fernández, después del 18 de mayo, cuando Cristina Kirchner anunció la fórmula del Frente de Todos, con ella en un sorpresivo segundo escalón.

“Este se va con el kirchnerismo”, fue el comentario de Schiaretti a otro referente del Peronismo Federal, refiriéndose a Massa, luego de una reunión, cuando ya se conocía al binomio presidencial del Frente de Todos.

El gobernador no volvió a tener una relación directa con Massa. En los últimos dos años y medio, como titular de la Cámara de Diputados, el dirigente de Tigre tuvo un buen diálogo con Carlos Gutiérrez, titular del bloque schiarettista, aunque Schiaretti siempre se paró en la vereda de enfrente del Gobierno nacional.

En los últimos tiempos, el único vínculo de Massa con Córdoba fue con Adriana Nazario, expareja de José Manuel de la Sota. El tigrense maneja el Ministerio de Transporte y ubicó en cargos importantes a dos nazaristas: secretario de Transporte, Marcos Farina, y la subsecretaria, Laura Labat.

Casi en el mismo momento en que se conocía el encumbramiento de Massa, desde Río Tercero, el gobernador Schiaretti tiró una frase de circunstancia, que marca la nula relación que lo une hoy con el flamante “superministro”.

“La situación me preocupa porque afecta la vida de los argentinos y espero que el Gobierno nacional pueda tomar las medidas adecuadas para que se calme esta turbulencia”, sin nombrar al nuevo responsable de la economía del país.

Fuente: La Voz del Interior, sobre una nota de Julián Cañas

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