Aumentó la mortalidad en Córdoba durante la cuarentena

Se pasó a casi 89 decesos diarios. Respecto del mismo período de 2019, hay 8% más. Las muertes por Covid-19 fueron 27 y compensaron la caída de las causas violentas.
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Durante la cuarentena subió el número de muertes en Córdoba: de un promedio diario de 87,1 defunciones antes del confinamiento, se pasó a 88,7 en pleno aislamiento, según datos del Registro Civil provincial. Y si se compara con el período que va de los últimos 11 días de marzo al 15 de mayo de 2019, el exceso de mortalidad es de 335 casos, lo que representa un 7,97 por ciento más. Pero, en salud, ni una ni otra comparación permiten sacar conclusiones.

Entre el 1° de enero y el 20 de marzo –cuando se inició el aislamiento social, preventivo y obligatorio–, murieron 6.884 personas. Y desde el comienzo de la cuarentena hasta el 17 de mayo, en 59 días, 5.229 más.

Es un leve repunte en el promedio diario. Y no lo explican los decesos por Covid-19, que en este período fueron 27. Los decesos por coronavirus sólo compensaron la caída de las víctimas en siniestros viales. Desde el 20 de marzo hasta la semana pasada, hubo 25 muertos en choques en toda la provincia. Un promedio bajo para 56 días. El promedio histórico es un muerto cada poco más de 17 horas y el año pasado fue de uno cada 20 horas. En este período, fue de un muerto cada 54 horas.
 
También las víctimas de homicidios fueron menos. Hubo 12 asesinatos en cuarentena, seis por mes. El promedio anual en Córdoba está en torno a las 130 víctimas, casi 11 por mes.

En la comparación pre y poscuarentena, son los mayores de 65 años los que más han sufrido el incremento de la mortalidad. Mientras que, en el promedio precuarentena, representaban el 73,3 por ciento de los decesos, con el confinamiento aumentaron a 74,5 por ciento. En números absolutos: murieron, en promedio, 63,9 adultos mayores por día antes de la cuarentena y pasaron a ser 66,4 con el confinamiento obligatorio.

Contra los 89 de promedio diario del período de cuarentena, en 2019 hubo 29.708 decesos, a razón de 81,3 por día. Y en 2018 habían sido 29.404: 80,5 diarios. A pedido de La Voz, el Registro Civil provincial entregó los datos del mismo período que lleva el aislamiento, en 2019, para establecer una comparación interanual, que es la forma de cotejar datos estadísticos.

En la comparación del 1° de marzo al 15 de mayo, existe una diferencia de mayor mortalidad, de casi el ocho por ciento. Mientras que, de marzo a mitad de mayo del año pasado, se registraron 5.662 decesos, este año las muertes en ese mismo período fueron 6.361. Sin embargo, no es del todo correcta la comparación porque la cuarentena empezó el 20 de marzo, no el primer día de ese mes: tomando, entonces, en forma proporcional los datos por día (no se detallaron en el informe comparativo las muertes día por día de 2019), la diferencia de un año a otro se reduce a 335 fallecidos.

 
Para Martín Najo, director general de hospitales de Capital del Ministerio de Salud de la Provincia, “la mortalidad no se puede comparar mensualmente, se necesita un corte anual, porque si no la muestra es sesgada” y, si bien los datos muestran que este año hay un promedio diario mayor de decesos, los picos en los fallecimientos se dieron en febrero y en marzo, antes de la cuarentena. Dentro del período de aislamiento, lo que destaca Najo es que mes a mes va descendiendo el número de muertes: 2.735 en marzo, 2.499 en abril, 1.127 en 15 días de mayo, que, proyectados al doble, siguen la tendencia.

Najo ensaya, incluso, una explicación en su lectura del porqué de este descenso. “El descenso de la muerte en este período podría estar vinculado a que no existe aún patología respiratoria, que en el año anterior ya se presentaba, con más frío y circulación viral. Al no haber colegios, por el aislamiento disminuyó la circulación de personas y, al no adquirir la patología habitual para la época, los pacientes con comorbilidades no se enfermaron y no se generen esas muertes”, explicó.

La certificación

 
Los datos del Registro Civil provincial permitirían un monitoreo de la mortalidad casi en tiempo real y son posibles a partir de la digitalización que encaró el Ministerio de Finanzas provincial.

Pero el proceso recién comienza a ver los resultados este año y por esto la comparación con los mismos períodos de 2019 no tiene la misma precisión ni confiabilidad: hay datos duplicados, parte de las anotaciones digitales y parte por la metodología tradicional, y con bases de datos no compatibles entre el Registro Civil capitalino y el resto de la provincia, aclaró el secretario de Registros Públicos provinciales, Andrés Guzmán.

Por este motivo, alertó que aún no es posible calcular si hay exceso de mortalidad de año a año, un indicador que es utilizado en los países con mayor incidencia de casos de coronavirus para tener una dimensión más completa del impacto sanitario de la pandemia.

Para Estados Unidos, el Centro para el Control de Enfermedades, del Gobierno de Estados Unidos (CDC), determinó que, entre mediados de marzo y mediados de mayo, perdieron la vida alrededor de 24 mil personas más que las esperadas. Las muertes podrían haber sido por el Covid-19 o por la falta de atención debido al colapso sanitario.

El mecanismo de alta de un fallecimiento comienza con un certificado de defunción, que toman los registros municipales y envían al Registro Civil provincial. Desde el año pasado se digitalizan los datos y eso le permite tener estadísticas al día. Pero no puede corregir errores en la punta inicial, la que empieza con la constatación de un fallecimiento y la redacción del certificado, que ofrece datos genéricos como sexo y edad, pero es muy pobre en la identificación de causas reales de mortalidad. La mayoría de los certificados ponen apenas “paro cardiorrespiratorio”.

“Con la digitalización, que comenzó en 2016, podemos acceder al dato diario, con la edad del óbito, el sexo y la digitalización del certificado médico, pero no hay un criterio claro para establecer la causa real de la muerte”, explicó Guzmán.

Este déficit escapa al Registro: es preciso crear protocolos nuevos, que hagan que esos certificados sirvan para las estadísticas de salud.

Las causas

Conocer las causas de las muertes registradas en este período sería clave para entender el impacto sanitario del aislamiento preventivo. Pero, por el déficit en la certificación y porque no hay un registro que se lleve al día en los hospitales, no existe este dato.

Semanas atrás, La Voz publicó una advertencia de distintas sociedades médicas sobre un descenso en los controles de rutina de enfermedades crónicas, que identificaban como un riesgo de salud.

Alberto Lorenzatti, presidente de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), advirtió sobre el descenso en un 68 por ciento del total de angioplastias con las que se tratan infartos agudos de miocardio. “Que haya menos intervenciones no quiere decir que existan menos infartos”, señaló.

En el mismo informe, Carlos Navarro, presidente de la Federación de Bioquímicos de Córdoba (Febico), confió que los controles de laboratorio para detectar hipertensión primaria descendieron un 73 por ciento y los chequeos de diabetes en insulinodependientes, otro 76 por ciento.

Najo descarta que haya descendido el número de consultas por otras patologías (no Covid-19) en el sistema público provincial, aunque admite que sí se produjo una caída muy fuerte en las consultas en el sistema privado. “La persona que va a una guardia o llega con un servicio de emergencia no paró, por más que haya Covid-19. El que tiene una dolencia que puede esperar o acude al médico sólo para control es el paciente que no va”, aseguró.

Neumonía y patologías cardíacas, las primeras

Agrupadas, las patologías del corazón son casi el 20%.

La neumonía es la causa más frecuente de mortalidad en Córdoba. En el primer semestre de 2019 (hasta donde está completa la estadística de Salud), fallecieron 923 personas (6,8 por ciento) por esta causa. Le siguieron las causas coronarias: insuficiencia cardíaca (901 casos, 6,6 por ciento), taquicardia paroxística (890 casos, 6,6 por ciento) y infarto agudo de miocardio (869 casos, 6,4 por ciento). En 2018, ya eran estas las principales causas de muerte.

Fuente: La Voz del Interior. Autor de la nota: ARY GARBOVETZKY

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