Natalia de la Sota desafió a Llaryora a romper con Milei y tensó la interna del peronismo cordobés

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La diputada nacional Natalia de la Sota elevó la presión sobre el gobernador Martín Llaryora y le reclamó, sin nombrarlo directamente, que rompa definitivamente sus vínculos políticos con el presidente Javier Milei. El planteo, formulado durante un acto por el Día de la Lealtad en Córdoba capital, volvió a exponer las diferencias dentro del peronismo provincial y abrió interrogantes sobre el armado electoral de 2027.

“Lealtad es romper con Milei, porque sus políticas están rompiendo el trabajo registrado en Córdoba y están rompiendo la calidad de vida de cada uno de los cordobeses. Esa es la verdadera lealtad”, afirmó la legisladora durante el encuentro realizado en el barrio Ciudad Juan Pablo II.

De la Sota también apeló al concepto de coherencia política y sostuvo que está dispuesta a mantener esa postura junto a los dirigentes y militantes que comparten su posición. Sus declaraciones fueron interpretadas en su entorno como una advertencia al oficialismo provincial: espera que el cordobesismo adopte una posición más confrontativa frente al Gobierno nacional, incluso en las votaciones del Congreso.

La discusión incluye temas sensibles para la Casa Rosada, como la eventual suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Para la diputada, una eventual candidatura nacional dentro del peronismo podría depender de la existencia de ese mecanismo, mientras que en Córdoba tampoco descarta competir por la Gobernación si Llaryora avanza hacia un entendimiento electoral con los libertarios.

La relación con Milei, en el centro de la disputa

El mensaje de De la Sota llegó después de una intensa agenda mediática de Llaryora en Buenos Aires, donde el gobernador expuso sus diferencias con el modelo económico libertario y defendió las políticas productivas de Córdoba.

Durante sus entrevistas, el mandatario cuestionó la falta de una estrategia industrial nacional, las retenciones al sector agropecuario y la paralización de la obra pública. También destacó la importancia de las universidades públicas y defendió el esquema de articulación entre el Estado y el sector privado que caracteriza al modelo cordobés.

El empleo y la pérdida de ingresos de los hogares aparecen entre las principales preocupaciones que el oficialismo provincial busca instalar en el debate público. Desde el entorno de Llaryora consideran que el malestar económico puede abrir espacio para una propuesta provincial diferenciada, incluso en un distrito donde Milei conserva una base electoral significativa.

La estrategia consiste en cuestionar las consecuencias de las políticas nacionales sin convertir necesariamente esa confrontación en una ruptura política definitiva con la Casa Rosada. Esa distinción es precisamente uno de los puntos que De la Sota busca poner en discusión.

Las PASO, otro foco de tensión entre Córdoba y la Nación

La posición del gobernador sobre las primarias nacionales también generó interrogantes. Llaryora dejó abierta la posibilidad de acompañar una suspensión excepcional de las PASO, al argumentar que Córdoba no utiliza ese sistema para resolver sus candidaturas provinciales.

“No es un tema que nos preocupe en Córdoba, y tal vez lo mejor sería que se suspendan por una vez. Al financiamiento educativo hay que atender”, fue la postura transmitida desde el espacio cordobesista por uno de sus dirigentes históricos.

Una eventual suspensión tendría implicancias para la organización electoral de los partidos nacionales y para la definición de sus candidaturas. En ese escenario, la posición de Córdoba podría convertirse en una variable de negociación entre el Gobierno nacional y los gobernadores.

Para De la Sota, en cambio, la discusión se vincula con la coherencia de la oposición al mileísmo y con las condiciones para construir una alternativa electoral propia. Si el peronismo cordobés acompaña una iniciativa central para la Casa Rosada, las diferencias entre ambos sectores podrían profundizarse.

Schiaretti y De la Sota, dos alternativas para el peronismo

En su paso por Buenos Aires, Llaryora volvió a impulsar el nombre de Juan Schiaretti como posible candidato presidencial del cordobesismo para 2027. La referencia reabrió la discusión sobre quién representará al peronismo provincial en una eventual competencia nacional.

La apuesta por el exgobernador también puede leerse como una forma de reafirmar la autonomía del espacio frente a otros sectores del PJ. Sin embargo, esa estrategia plantea un interrogante sobre el lugar que tendría De la Sota, quien no descarta participar de una fórmula presidencial o construir una candidatura propia.

La diputada, fundadora del espacio Defendamos Córdoba, también dejó trascender su disposición a competir por la Gobernación si considera que el oficialismo provincial establece un entendimiento electoral con Milei.

De concretarse ese escenario, el peronismo cordobés podría enfrentar una disputa interna más compleja, con una candidatura impulsada desde el oficialismo y otra alternativa que busque captar el voto opositor al Presidente. La posibilidad de una competencia por fuera de la estructura tradicional del PJ agregaría incertidumbre al armado provincial.

Llaryora retoma la agenda federal en Entre Ríos

Mientras crecen las diferencias dentro del peronismo cordobés, Llaryora tiene previsto continuar con sus actividades fuera de la provincia. Este martes viajará a Paraná, Entre Ríos, donde se reunirá con el gobernador Rogelio Frigerio, dirigente del PRO que mantiene una relación fluida con la Casa Rosada.

La capital entrerriana será sede de las XII Jornadas de Desarrollo Productivo y Competitividad de la Región Centro y Corredores Bioceánicos, un ámbito en el que Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos buscan coordinar posiciones sobre infraestructura, producción y competitividad.

La agenda le permitirá a Llaryora insistir con sus diferencias económicas respecto del Gobierno nacional y defender una estrategia basada en la articulación entre provincias, inversión privada y políticas públicas.

El desafío político del gobernador consiste en sostener esa diferenciación sin cerrar las puertas a posibles acuerdos con la Nación. De la Sota, por su parte, busca que esa estrategia deje de lado cualquier margen de entendimiento con Milei.

Con 2027 cada vez más presente en las conversaciones partidarias, la relación con el Presidente, el futuro de las PASO y la candidatura de Schiaretti aparecen como tres asuntos que pueden definir el vínculo entre el llaryorismo y el sector de la diputada. La disputa ya no se limita a las diferencias sobre la gestión nacional: también involucra quién conducirá el peronismo cordobés y bajo qué condiciones competirá por el poder provincial.

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