Punilla se convierte en un campo de disputa opositora: la UCR busca protagonismo frente al acuerdo entre el PRO, LLA y el juecismo

POLÍTICAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La carrera hacia las elecciones de 2027 empieza a generar movimientos y diferencias dentro de la oposición cordobesa. En el departamento Punilla, mientras el PRO avanza en un entendimiento con La Libertad Avanza (LLA) y el Frente Cívico, la Unión Cívica Radical (UCR) busca consolidar su propia estructura para evitar quedar relegada en el reparto de candidaturas.

La estrategia radical apunta a fortalecer su presencia territorial, ordenar sus conducciones locales y llegar a una eventual negociación con dirigentes propios y respaldo político. En ese marco, el presidente provincial del partido, Matías Gvozdenovich, encabezó la semana pasada un encuentro con referentes departamentales en Villa Parque Síquiman, con el objetivo de mostrar capacidad de organización y acelerar la reorganización interna.

El movimiento se produjo después de que se confirmara el acercamiento entre el juecismo, el PRO de Punilla y La Libertad Avanza. Frente a ese escenario, el radicalismo busca preservar autonomía y evitar que las principales decisiones electorales queden concentradas en un acuerdo del que no forme parte en condiciones de igualdad.

La UCR busca consolidar su estructura en el departamento

La reorganización partidaria tendrá un nuevo capítulo el próximo 23 de octubre, a las 20, en el comité radical de Cosquín. Allí está prevista la asunción de las autoridades departamentales y locales.

Gustavo “Tavi” Pereyra asumirá la conducción de la UCR en Punilla, mientras que Walter Bernal quedará al frente del circuito Cosquín. La elección de esa localidad como sede del acto busca reforzar el peso político de la cabecera departamental en un momento en que el radicalismo intenta recuperar presencia y capacidad de intervención en el escenario local.

La nueva conducción tendrá el desafío de articular una estrategia común para todo el departamento y fortalecer el trabajo territorial. Entre los objetivos figura disputar espacios frente al oficialismo provincial y, al mismo tiempo, posicionarse ante los socios potenciales de una futura alianza opositora.

En ese esquema, el legislador juecista Walter Gispert aparece como uno de los nombres que podrían competir por la continuidad en la banca departamental, una posibilidad que comienza a influir en las conversaciones entre las distintas fuerzas.

El PRO respaldó la gestión de Walter Gispert

En medio de los movimientos políticos, el presidente departamental del PRO y concejal de La Falda, Ricardo Agost, expresó una valoración positiva del trabajo legislativo de Gispert.

El dirigente destacó la presencia del actual legislador en distintas localidades, su intervención ante los problemas de la región y su capacidad para representar las demandas de Punilla en la Legislatura provincial.

La declaración adquiere relevancia porque se produce antes de que se definan las candidaturas y los acuerdos electorales para 2027. Si bien el respaldo no implica necesariamente un compromiso formal para acompañar una eventual postulación, constituye una señal de reconocimiento hacia uno de los dirigentes que busca conservar protagonismo en el departamento.

La disputa por la banca legislativa podría convertirse en una de las primeras pruebas para la alianza opositora. El cargo representa no solo una representación institucional, sino también una herramienta para consolidar presencia territorial y fortalecer el posicionamiento de cada partido dentro de una eventual coalición.

Una alianza amplia, pero con intereses diferentes

Agost también defendió el entendimiento entre el PRO, La Libertad Avanza y el Frente Cívico, al que consideró un punto de partida para sumar a otras fuerzas que compartan criterios políticos y de gestión. En ese sentido, dejó abierta la posibilidad de incorporar al radicalismo a una construcción conjunta.

Desde esa perspectiva, el objetivo de los sectores opositores es disputar el predominio que el peronismo mantiene en Córdoba desde hace décadas. Sin embargo, la voluntad de confluir electoralmente convive con diferencias sobre los liderazgos y el reparto de los espacios de poder.

El PRO sostiene que cuenta con presencia en los distintos circuitos de Punilla y anticipa que buscará encabezar candidaturas en algunas localidades, mientras que en otras podría acompañar a los dirigentes que tengan mayor respaldo electoral.

Ese planteo refleja una negociación en la que cada fuerza pretende preservar su identidad y demostrar su peso territorial antes de definir las condiciones de una alianza.

Punilla, una prueba para la oposición rumbo a 2027

El escenario departamental expone una tensión que atraviesa a toda la oposición cordobesa: la necesidad de construir una alternativa competitiva frente al peronismo sin profundizar las disputas internas por las candidaturas.

La UCR busca llegar a esa discusión con una estructura fortalecida y dirigentes propios, mientras que el PRO, La Libertad Avanza y el Frente Cívico avanzan en la articulación de un espacio común. El respaldo a Gispert agrega un elemento a esa negociación, aunque todavía no determina cómo se distribuirán las postulaciones.

De cara a 2027, Punilla será un terreno clave para medir la capacidad de coordinación de los distintos sectores. El desafío no será solamente reunir fuerzas para competir contra el oficialismo, sino también resolver las diferencias entre partidos con estructuras, liderazgos y aspiraciones propias.

La definición de las candidaturas y de la representación legislativa permitirá comprobar hasta dónde puede avanzar la unidad opositora y qué lugar ocupará cada fuerza en el armado electoral.

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