El superávit energético superó los USD 11.000 millones y explica casi la mitad del saldo comercial argentino

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El superávit energético alcanzó los USD 11.071 millones en doce meses y explicó el 45,3% del saldo comercial de bienes.
  • Entre enero y agosto de 2026, el sector acumuló un resultado positivo de USD 7.834 millones, casi igual al de todo 2025.
  • Vaca Muerta aportó el 71% de la producción nacional de petróleo en agosto, cuando el país alcanzó un récord de 943.000 barriles diarios.
  • Las exportaciones de crudo crecieron un 30,7% interanual durante los primeros ocho meses y llegaron a 82,3 millones de barriles.
  • Estados Unidos y Chile continuaron como principales compradores, mientras Tailandia, Australia y otros mercados asiáticos ampliaron la demanda.
  • El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur prevé comenzar a operar en 2027 y podría elevar la capacidad de transporte hasta 700.000 barriles diarios.

La expansión de la producción de hidrocarburos transformó el balance comercial energético argentino y convirtió al sector en uno de los principales generadores de divisas del país. En agosto de 2026, el superávit acumulado en los últimos doce meses alcanzó los USD 11.071 millones, una cifra que representa el 45,3% del resultado positivo de la balanza comercial de bienes, según un informe de Fundación Libertad elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El cambio resulta significativo frente a diciembre de 2023, cuando la diferencia entre exportaciones e importaciones de energía apenas sumaba USD 41 millones en doce meses. En poco más de dos años, el saldo creció hasta representar casi la mitad de los USD 24.460 millones de superávit comercial total. Se trata de una participación inédita en la serie histórica disponible desde 2004.

La evolución muestra una aceleración sostenida. En agosto de 2024, el resultado positivo energético rondaba los USD 4.226 millones; un año después llegó a USD 7.200 millones y en agosto de 2026 superó por primera vez los USD 11.000 millones. Entre enero y agosto de este año, el sector acumuló un superávit de USD 7.834 millones, prácticamente el mismo monto que había generado durante todo 2025, cuando alcanzó USD 7.829 millones.

En agosto, las exportaciones de combustibles y energía totalizaron USD 1.494 millones, con un crecimiento interanual del 41,2%. La mejora respondió tanto al aumento de los precios, del 27%, como al incremento de los volúmenes exportados, del 12,2%. La mayor producción de Vaca Muerta y la suba de las cotizaciones internacionales del petróleo impulsaron el desempeño. En sentido contrario, las importaciones energéticas sumaron USD 517 millones, lo que dejó un saldo mensual favorable de USD 976 millones.

La balanza comercial general también mantuvo una evolución positiva. En agosto registró un superávit de USD 2.187 millones y completó 33 meses consecutivos con resultados favorables. En los primeros ocho meses de 2026, el excedente acumulado llegó a USD 18.249 millones.

El principal motor de esta transformación es Vaca Muerta. La producción nacional de petróleo alcanzó en agosto un récord de 943.000 barriles diarios, de los cuales aproximadamente 670.000 provinieron de la formación neuquina. Así, la cuenca concentró el 71% de la extracción nacional, frente al 64% registrado un año antes, y multiplicó por once su producción respecto de agosto de 2018.

El crecimiento también se reflejó en las ventas externas. Entre enero y agosto, la Argentina exportó alrededor de 82,3 millones de barriles, un 30,7% más que durante el mismo período de 2025. El petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación del país, con una participación del 9,5% del total, la más alta en dos décadas.

A la expansión productiva se sumó un escenario internacional favorable para los proveedores alternativos. El cierre del estrecho de Ormuz, tras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a fines de febrero, alteró los flujos mundiales de petróleo y obligó a distintos países asiáticos a buscar nuevas fuentes de abastecimiento. Por esa vía transitaban habitualmente unos 20 millones de barriles diarios, cerca de una cuarta parte del comercio mundial de crudo.

Estados Unidos se mantuvo como el principal comprador del petróleo argentino entre enero y agosto, con el 33,6% del valor exportado y operaciones por USD 2.229 millones. Chile ocupó el segundo lugar, con el 21,7% y USD 1.439 millones. La novedad fue la consolidación de nuevos mercados: Tailandia concentró el 9,1% de las ventas, seguida por Australia, con el 6,2%. También se registraron envíos a Uruguay, China, Brasil y otros destinos asiáticos, entre ellos Singapur, Malasia y Vietnam. Los mercados que no figuraban como compradores el año anterior representaron operaciones cercanas a USD 900 millones.

El crecimiento de las exportaciones, sin embargo, exige ampliar la infraestructura de transporte. En septiembre, los envíos de crudo por los distintos corredores alcanzaron un máximo cercano a los 420.000 barriles diarios. Puerto Rosales concentró la mayor parte, con alrededor de 300.000 barriles diarios, mientras que el Oleoducto Trasandino y la terminal chubutense de Caleta Córdova complementaron la salida de producción.

La próxima incorporación estratégica será el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, que conectará Neuquén con Punta Colorada, en Río Negro. El sistema prevé comenzar a operar a principios de 2027, con una capacidad inicial de 190.000 barriles diarios y una ampliación posible hasta los 700.000. La infraestructura permitirá cargar buques de mayor porte y reducir las limitaciones actuales para exportar grandes volúmenes.

En el mercado del gas, las exportaciones por gasoducto también reflejaron la mayor disponibilidad de producción no convencional. Los envíos alcanzaron 11,3 millones de metros cúbicos diarios en marzo y descendieron hacia los 7,7 millones en octubre, en un esquema condicionado por la demanda estacional. La ampliación de la infraestructura y la menor necesidad de calefacción durante el verano permiten incrementar los despachos al exterior.

La evolución del sector energético abre una oportunidad para consolidar una fuente estructural de divisas. El desafío será sostener el crecimiento productivo, ampliar los corredores de evacuación y aprovechar la demanda internacional para que el superávit se mantenga como uno de los pilares del comercio exterior argentino.

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