

Un avistamiento tan raro como impactante sacudió a científicos y curiosos: un tiburón duende, una de las especies más extrañas del planeta, fue detectado recientemente en aguas cercanas a las Islas Canarias, un hecho poco habitual para esta región del Atlántico.
El tiburón duende (Mitsukurina owstoni) es conocido como el “fósil viviente” del océano. Su apariencia parece salida de una película de ciencia ficción: hocico alargado, mandíbula extensible y piel rosada casi translúcida. Habita normalmente a más de 1.000 metros de profundidad, lo que explica por qué los encuentros con humanos son extremadamente raros.
El ejemplar fue registrado por pescadores y especialistas marinos que alertaron de inmediato a las autoridades ambientales. Según biólogos marinos, estos avistamientos suelen estar relacionados con cambios en las corrientes oceánicas, variaciones de temperatura o alteraciones en su hábitat profundo, lo que puede empujarlos hacia zonas menos profundas.
A pesar de su aspecto intimidante, los expertos aclaran que no representa un peligro para las personas. Se trata de una especie lenta, solitaria y con hábitos alimenticios basados en peces y crustáceos de profundidad.
El hallazgo generó un enorme revuelo en redes sociales y volvió a poner sobre la mesa la importancia de proteger los ecosistemas marinos profundos, todavía poco explorados y altamente vulnerables a la actividad humana. Para la ciencia, cada aparición de este “fantasma del océano” es una oportunidad única para aprender más sobre una de las criaturas más enigmáticas del planeta.




Salud redefine su estructura y absorbe la política de discapacidad para reforzar el control sanitario




:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/juez_quinteros.jpg)

















