Los gobernadores reordenan el tablero: dos nuevos bloques buscan convertirse en árbitros del Congreso

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
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  • Gobernadores avanzan en dos grandes armados legislativos para ganar influencia en el Congreso.
  • Provincias Unidas ya reúne a 16 diputados y podría escalar a 23, disputando la tercera minoría.
  • La propuesta de que Scaglia presida el bloque generó un conflicto con Pichetto y Massot.
  • Un segundo espacio, País Federal, impulsado por Sáenz, Jalil y Jaldo, podría alcanzar hasta 20 escaños.
  • La salida de diputados catamarqueños podría complicar al peronismo en la pelea por la primera minoría.
  • Ambos bloques buscan negociar con la Casa Rosada y garantizar gobernabilidad a Milei.

La antesala del recambio legislativo y del inminente debate por el Presupuesto 2026 volvió a activar el músculo político de los gobernadores, que durante la última semana desplegaron movimientos decisivos para reforzar su peso en el Congreso. En un escenario de disputas abiertas y minorías fragmentadas, los mandatarios provinciales trabajan para asegurarse un lugar central en la negociación con la Casa Rosada. El objetivo es claro: construir masa crítica suficiente para incidir en la agenda legislativa de Javier Milei, posicionándose como interlocutores de peso entre los libertarios y la oposición tradicional.

El primer avance quedó plasmado el miércoles, cuando comenzó a tomar forma el nuevo bloque Provincias Unidas, fruto del acuerdo político entre Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio “Nacho” Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz). En su reunión inicial, las provincias fundadoras iniciaron el delineamiento de su agenda, sus prioridades y su método de funcionamiento. Pullaro propuso que Gisela Scaglia, presidenta del PRO santafesino y su vicegobernadora, sea la titular del bloque, un planteo que contó con el respaldo de Llaryora. Según argumentaron, Scaglia reflejaría con fidelidad la mirada de los mandatarios provinciales.

Sin embargo, esta definición abrió un conflicto imprevisto. Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot, que analizaban sumarse al armado, advirtieron que no integrarían el bloque si Pichetto no era elegido presidente. Su entorno sostuvo que el rionegrino tiene “más espalda” para conducir una bancada que aspira a ser clave en las negociaciones. La tensión derivó en una filtración temprana sobre la creación del espacio, adelantando una presentación que estaba prevista para la semana próxima.

Aun así, las conversaciones siguen abiertas. Provincias Unidas cuenta, por ahora, con 16 integrantes confirmados, aunque sus voceros aseguran que podría estirarse hasta 23, incorporando a Pichetto, Massot y referentes de la Coalición Cívica como Maximiliano Ferraro y Mónica Frade. Si supera ese número, superaría al PRO y pasaría a ser la tercera minoría detrás de La Libertad Avanza y Fuerza Patria. La nómina actual incluye a figuras como Juan Brügge, Carlos Gutiérrez, Alejandra Torres y los diputados electos Juan Schiaretti, Carolina Basualdo y Miguel Siciliano por Córdoba; Scaglia y Pablo Farías por Santa Fe; María Inés Zigarán por Jujuy; Diógenes González por Corrientes; Jorge Ávila por Chubut; José Luis Garrido por Santa Cruz; además de Martín Lousteau, Mariela Coletta y Pablo Juliano.

En paralelo, un segundo grupo de gobernadores avanza en un armado alternativo. El jueves, Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) se reunieron en la Casa de Salta para dar los primeros pasos hacia un interbloque propio. Se trata de un espacio que también busca representar los intereses provinciales y que podría terminar llamado País Federal. La ausencia del misionero Hugo Passalacqua y del santiagueño Gerardo Zamora restó volumen a la foto inicial, aunque el neuquino Rolo Figueroa pasó a saludar. No obstante, aclaró que su diputado no se sumará a la bancada.

En principio, este segundo armado tendría 14 legisladores, pero el número podría trepar a 20 si logran incorporar a los seis ex libertarios que integran los bloques Coherencia y el MID. Un dato clave inquieta al peronismo: Jalil controla cuatro diputados que hoy forman parte de Fuerza Patria, y su salida podría costarle al kirchnerismo la primera minoría. A eso se suman los cuatro diputados de Misiones, los tres de Salta y los tres de Tucumán.

El carácter dialoguista del nuevo grupo quedó expuesto rápidamente. Tras la reunión, Jalil cruzó a la Casa Rosada para encontrarse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, para discutir reclamos de Catamarca. El gesto confirma que los mandatarios no buscan confrontar sino posicionarse como mediadores con capacidad de presión y de acuerdo.

El panorama que se abre tiene consecuencias directas para el gobierno nacional. Con dos bloques de gobernadores dispuestos a negociar, Javier Milei enfrentará un Congreso más dinámico y menos previsible, pero también —potencialmente— más gobernable. Los mandatarios provinciales aspiran a convertirse en el fiel de la balanza en un Parlamento fragmentado, donde cada voto cuenta y donde la disputa por la tercera minoría puede definir el rumbo de las reformas estructurales que la Casa Rosada pretende impulsar.

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