Se terminó el sueño de la re re de intendentes en Córdoba. Schiaretti, Vigo y UCR felices

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“Enfrentamos y molestamos al poder de Córdoba: centralista y unitario, que solo mira su ombligo sentado en sus cómodas oficinas”. Con esas palabras y dejo de resignación en el tono, uno de los intendentes del sur provincial que trabajó durante meses para lograr modificar el artículo de la ley electoral que impide a jefes y jefas comunales, legisladores, concejales y tribunos de cuentas presentarse a una última reelección en 2023 dio por cerrado el debate en el mediodía del miércoles.

Pese a las expectativas que se alimentaron durante los últimos días, las noticias que llegaban desde la Legislatura de Córdoba no eran las mejores y confirmaban un temor que fue ganando lugar en el intendentismo con la cercanía de la última sesión del año, el Día D para la pelea de intendentes e intendentas del interior cordobés. La traba habían dejado de ser los bloques opositores. En Hacemos por Córdoba las voluntades de avanzar en una modificación de la ley se fueron achicando en número y en intensidad. Quienes estaban a favor, dejaron de insistir. Quienes mostraban indecisión, optaron por seguir el mandato de las dos referencias más gravitantes del peronismo provincial, Juan Schiaretti y Alejandra Vigo, y anticipar su negativa.

El malestar de jefes y jefas comunales se fue acrecentando con el paso de las semanas y la actitud de las autoridades provinciales tanto del oficialismo como de las principales fuerzas opositoras. “Hemos sido silenciados e ignorados”, advirtieron este miércoles en los municipios. Las palabras utilizadas tiempo atrás hablaban de “manoseos” y “destratos”.  “Hemos dejado parte de nuestras vidas por el desarrollo de nuestras comunidades, de nuestros pueblos, de nuestra gente”, dice uno de los intendentes que junto a sus pares reclamó al gobierno provincial por la aplicación de un artículo cuya aplicación retroactiva considera por fuera de los márgenes legales. “No nos consultaron cuando la aprobaron, y no nos escucharon ahora”, dicen conversando con este medio. Esa actitud es la que terminó por acrecentar el malestar en la relación política entre las autoridades partidarias provinciales, la representación legislativa y los referentes territoriales.

Esa situación excede al oficialismo, en donde se enrolan la mayoría de intendentes e intendentas sobre la que rige el impedimento para volver a presentarse, y alcanza también a una centena de referentes del radicalismo y el PRO. Sin votos en la Legislatura, Luis Juez es el protagonista provincial menos salpicado por ese humor corroído que prepara su ambulancia para salir a abrazar a la dirigencia ofuscada. La gran duda recae sobre la forma en que la situación impactará en la relación del peronismo municipalista con Martín Llaryora. El intendente que quiere ser gobernador no se pronunció públicamente sobre el proyecto, pero acató, con su silencio, las órdenes emanadas desde las oficinas centrales del PJ provincial que comanda Schiaretti.

“Hoy sentimos que hemos perdido una batalla, pero también nos vamos con la satisfacción de haberlo dado todo. Los intendentes y municipios no marcamos agenda con pauta sino con trabajo y dedicación full time”, señalaron voceros de la liga de autoridades municipales del interior, que se verá obligada a encarar un rápido proceso de renovación que no alcanzará solamente a las casi 280 autoridades locales que no pueden ser reelectas sino a cientos de concejales y concejalas que tampoco podrán seguir en sus bancas desde diciembre de 2023. La gran mayoría de esa dirigencia local desarrolla su actividad ad honorem. Hay 18 legisladores y legisladoras provinciales que tampoco podrán formar parte de las listas que aspiren a ocupar un lugar en la Unicameral en la elección del año próximo.

Si alguna esperanza todavía se resguardaba en algún sector de los espacios interesados en la modificación de la norma, se terminó de enterrar en la reunión de labor legislativa. Pasadas las cuatro de la tarde de este miércoles, el vicegobernador Manuel Calvo dio inicio a la sesión número 40 del 144° período legislativo en la Unicameral provincial. Allí, solo se trataron proyectos relacionados con la ampliación del radio urbano de las localidades de Mi Granja y Monte Cristo, y la creación de un fondo de emergencia para infraestructura de los establecimientos educativos de gestión estatal en la provincia. Ingresado apenas tres horas antes del inicio de la sesión, la iniciativa desató las críticas opositoras, en la que no quedaron exentas las chicanas en torno al debate reeleccionista. “Estuvieron todo el año distrayendo la atención, focalizando el debate en un tema que tiene que ver con la agenda del poder y que nada tiene que ver con los problemas de la gente”, dijo Marcelo Cossar. El legislador radical también reivindicó el posicionamiento de su bloque al señalar que, desde un primer momento, advirtió que no acompañaría el pedido del intendentismo.

 Afuera, el paso de la segunda lluvia de la temporada estival había tornado la atmósfera pesada. Córdoba le bajó la persiana al año legislativo y dio por terminada una discusión cuyas consecuencias de cara al año electoral que se avecina todavía no llegan a ser dimensionadas.

Con información de Letra P, sobre una nota de César PUCHETA

 

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