El aumento de tarifas ya aplicado en marzo no tuvo ningún efecto en los subsidios

ECONOMÍA Por Virginia Porcella*
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El Gobierno está debatiendo desde este martes y hasta el día el jueves el próximo aumento de tarifas que debería implementarse en junio, según está establecido en el acuerdo con el Fondo Monetario. El objetivo de tal incremento es reducir el costo en los subsidios, una de las principales metas del programa cuyo cumplimiento está en duda. Si bien la discusión se inició por el precio del gas, el foco central se abordará a partir de hoy con la electricidad.

Los datos de marzo avalan el escepticismo. Es que, a pesar del incremento promedio de 20% que se aplicó en ese mes, la proporción que pagan los usuarios por la electricidad no se modificó: el precio promedio que pagó la demanda en marzo cubrió apenas 41% del costo de generación, lo mismo que un año antes.

Este resultado se obtuvo porque los costos crecen a una velocidad mucho mayor que la actualización de las tarifas, prácticamente congeladas desde mediados de 2019 hasta hace dos meses. “El descalce entre costos, precio y tarifas de la energía eléctrica se ha mantenido por un periodo prolongado mientras los costos crecen 71% anual, el precio promedio que paga la demanda lo hace en solo 22,8%”, explica el último informe del Instituto Argentino de la Energía (IAE) General Mosconi, en el que se puntualiza que la cobertura actual del costo de la electricidad, si bien se encuentra lejos del equilibrio, registra un avance respecto del mínimo de julio pasado.

“El precio promedio que paga la demanda alcanzó a cubrir el 41% de los costos de generación en marzo, mientras en julio de 2021 se alcanzó la cobertura mínima con 28.5%. En marzo de 2021 el precio promedio pagado por la demanda cubrió el 41% de los costos de generación eléctrica. Esto revela que desde este punto de vista no hubo una modificación en la cobertura del mes de marzo”, señaló el reporte, que también indica que el descalce, que se inició hace tres años, persiste a pesar de la suba de tarifas aplicadas a los grandes usuarios y también a las reducciones estacionales en el costo de generación como a la suba de precios concedida a las distribuidoras.

La contrapartida de esta evolución es el incremento de subsidios, que crecieron en más de $194.000 millones, equivalente a un 273%, respecto del año pasado.

En conjunto, los subsidios energéticos subieron 190% en el primer trimestre de 2022 respecto de 2021. Este panorama será difícil de revertir aún con el aumento previsto en el plan que el ministro de Economía, Martín Guzmán, pondrá en debate en las próximas horas, que incluye la controvertida iniciativa de segmentación, medida también considerada por los expertos de dudosa viabilidad.

En el caso del gas también se registra una situación paradójica respecto del aumento aplicado en marzo, que redunda en un incremento de los subsidios en vez de su reducción. Las transferencias para subsidiar el precio del gas totalizaron $21.000 millones en el primer trimestre, lo que representa un aumento de 70% respecto del año pasado. En parte esto es así debido a la sanción de la Ley de Zonas Frías, que otorga un descuento promedio de 30% a los usuarios alcanzados por esa ley, lo que provocó que aún con el aumento estipulado, el valor abonado en las boletas fuera menor que antes del incremento. En conjunto, el economista experto en energía y ex director de YPF, Nicolás Arceo, calculó que las tarifas abonadas por los usuarios se redujeron 10% tras la sanción de la ley. Es probable que las subas que se dispondrán a partir del mes próximo corrijan sólo parcialmente esa situación, particularmente teniendo en cuenta la ola de frío intenso anticipada que se verifica en el sur del país.

En cualquier caso, el proceso que se inició ayer es el primer paso indispensable que exige el Fondo Monetario para empezar a poner en orden la cuenta por la que escurren los escasos dólares que el Banco Central logra retener. Los números de los primeros tres meses del año son elocuentes y los de abril empeoran el panorama. El desequilibrio es feroz: en apenas cuatro meses, el Gobierno ya gastó más de la mitad de los $700.000 millones totales presupuestados para Cammesa.

 

 

* Para www.infobae.com

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