A pesar del control de cambios y el superávit comercial, el BCRA ya vendió casi USD 400 millones en julio

ECONOMÍA Por Heretz Nivel
Las restricciones para que el público y, en particular, los importadores accedan al mercado oficial siguen siendo insuficientes para que el Banco Central pueda preservar sus reservas. Los casi U$S 1.500 millones que ingresan por comercio exterior por mes tampoco alcanzan
MIGUEL PESCE

El estricto cepo cambiario no resulta suficiente para proteger las reservas del Banco Central. La culpable de esta situación sería la brecha cambiaria, que en la medida que sigue aumentando tiende a presionar sobre los pocos dólares “baratos” que aún ofrece el BCRA. Hasta el 22 de julio (último dato disponible), la entidad tuvo que vender USD 391 millones y la cifra superaría con amplitud los USD 400 millones en el mes.

Un tipo de cambio informal en niveles de $134 mientras que el oficial apenas roza los $76 representa una diferencia de casi el 90%. La presión sobre las reservas “baratas” que a cuentagotas ofrece el Central es inevitable. Todos aquellos que pueden tratarán de comprarle, mientras que los exportadores tienen incentivo para atrasar todo lo posible la venta de divisas producto de sus operaciones.

El INDEC informó este martes que en junio el superávit comercial llegó a los U$S 1.484 millones, en un contexto marcado por descenso de exportaciones (-8,6%) pero sobre todo de las importaciones (-20,8%). El saldo comercial acumulado del primer semestre supera los U$S 8.000 millones. Sin embargo no alcanza para que el Central consiga recuperar reservas. Incluso también ayuda que el déficit por turismo prácticamente se derrumbó a cero por la imposiblidad de viajar.

Lo más preocupante es que el superávit comercial, superior a los USD 1.500 millones mensuales, no es suficiente para recuperar el stock de reservas. Al menos parcialmente uno de los motivos está relacionado con la compra de dólares “solidarios” por parte del público, que puede comprar a razón de USD 200 mensuales. Desde el BCRA impusieron una serie de restricciones para frenar a los “coleros digitales”, que contratan a terceros para comprarle dólares a precio más bajo. Pero todavía está por verse cuál será el resultado de esta decisión, aunque es posible que este efecto se note más en agosto.

El titular del Central, Miguel Pesce, aflojó algunas trabas que había para que los importadores pudieran acceder al mercado cambiario. Y aunque no hay cifras oficiales, es posible que esa mayor liberación luego de las fuertes trabas impuestas un mes atrás haya tenido al menos un efecto parcial, generando más demanda sobre el tipo de cambio oficial.

La vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, admitió el lunes que no están dadas las condiciones para pensar en abrir el cepo y criticó la decisión que en su momento tomó Mauricio Macri, que apuró la liberación del mercado ni bien asumió. “Si soltamos el mercado de cambios se estropea todo”, declaró. Aunque justificó las restricciones por la incertidumbre relacionada con la renegociación de la deuda, también dejó trascender que el Gobierno no está en contra de la administración de los flujos de dólares. En otras palabras, quedó claro que hay cepo para rato.

Por su parte, el ex titular del BCRA, Martín Redrado, sugirió que junto a la renovación del swap de monedas con China, cuya prórroga fue confirmada hace pocas horas, el Central debería transformar una porción menor a dólares. Así quedaría confirmado que se trata de programa que realmente puede servir para intervenir en el mercado cambiario. Hoy los casi USD 20.000 millones del swap no se consideran parte de las reservas netas de la entidad.

Con información de www.infobae.com sobre una nota de Pablo Wende

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