Cristina Kirchner y Sergio Massa analizaron con estrategas de Lula cómo construir un frente opositor contra Milei para 2027

POLÍTICA03 de noviembre de 2026 Agencia de Noticias del Interior

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  • Cristina Kirchner y Sergio Massa mantuvieron reuniones con tres integrantes del equipo que llevó adelante la campaña electoral de Lula da Silva.
  • André Janones presentó la experiencia del Ejército de Lula, una red digital que superó los diez millones de participantes.
  • Chico Kertész y Rafael Marroquim explicaron la estrategia que combinó comunicación digital, producción audiovisual y militancia territorial.
  • La campaña brasileña modificó sus mensajes para concentrarse en salarios, empleo, endeudamiento familiar y políticas sociales.
  • Massa busca articular una coalición opositora amplia que incluya a las distintas corrientes del peronismo, gobernadores e integrantes de otras fuerzas.
  • Las diferencias entre Cristina Kirchner, Axel Kicillof y otros dirigentes siguen condicionando la construcción de una alternativa electoral para 2027.

La posibilidad de transformar la experiencia electoral brasileña en una herramienta para reorganizar a la oposición argentina comenzó a ganar espacio en las conversaciones del peronismo. Cristina Kirchner y Sergio Massa mantuvieron este lunes reuniones con tres integrantes del equipo político y comunicacional que trabajó en la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva, con el propósito de conocer los mecanismos que permitieron revertir un resultado adverso y convertirlo en una victoria electoral. El intercambio tuvo como telón de fondo la necesidad de construir una alternativa competitiva frente al gobierno de Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2027.

La delegación brasileña estuvo integrada por el diputado André Janones y los estrategas Chico Kertész y Rafael Marroquim. Los visitantes se reunieron inicialmente con Massa en sus oficinas de la avenida Del Libertador, en el barrio porteño de Retiro, y luego se trasladaron al departamento de Cristina Kirchner, ubicado en San José 1111, donde la ex presidenta cumple arresto domiciliario por la causa Vialidad.

Las conversaciones estuvieron centradas en los recursos utilizados por el Partido de los Trabajadores (PT) para modificar el escenario electoral entre la primera vuelta y el balotaje. Los especialistas explicaron cómo articularon la comunicación política, las estructuras territoriales y la participación de simpatizantes para ampliar el respaldo a Lula. Para los dirigentes argentinos, aquella experiencia ofrece elementos que podrían resultar útiles en un proceso de reconstrucción opositora.

Uno de los aspectos que despertó mayor interés fue el trabajo desarrollado por Janones, responsable de impulsar el denominado Ejército de Lula. Se trató de una comunidad organizada principalmente a través de WhatsApp que llegó a reunir más de diez millones de participantes durante la segunda vuelta. La estructura permitió distribuir contenidos, coordinar intervenciones en redes sociales y promover actividades presenciales para fortalecer la movilización electoral.

El diputado brasileño, representante de Minas Gerais e integrante de Rede Sustentabilidade, había desistido de su precandidatura presidencial en 2022 para respaldar a Lula. Su organización comenzó con unos 50.000 integrantes y creció progresivamente durante la campaña. La importancia de su tarea fue reconocida por el propio mandatario brasileño, quien lo definió como un general victorioso después del último debate presidencial.

La estrategia comunicacional también tuvo un papel determinante. Kertész y Marroquim formaron parte de Nordx, la agencia que colaboró con el equipo de campaña y trabajó junto al ministro de Comunicación, Sidônio Palmeira. La metodología combinó producción audiovisual, análisis electoral, intervenciones presenciales y acciones digitales. Sus responsables denominaron a ese esquema como una estrategia figital, en referencia a la integración entre el espacio virtual y la organización política territorial.

El cambio de orientación incluyó una revisión de los mensajes destinados a los votantes. La campaña comenzó a prestar mayor atención a cuestiones concretas de la vida cotidiana, como los salarios, las condiciones laborales, el endeudamiento de las familias y las políticas sociales. También procuró acercar la trayectoria de Lula a los sectores juveniles, muchos de los cuales conocían su paso por la Presidencia, pero tenían menos referencias sobre sus orígenes como obrero metalúrgico y dirigente sindical.

La dimensión del resultado explica el interés que despierta aquella experiencia. Lula pasó del 45,16% de los votos en la primera vuelta al 51,79% en el balotaje. El oficialismo brasileño consiguió sumar más de diez millones de sufragios entre ambas instancias, reducir la abstención y revertir resultados en 213 municipios de 18 estados.

En la reunión con Massa, el análisis de esa experiencia se vinculó directamente con los desafíos de la oposición argentina. El dirigente del Frente Renovador expuso su intención de promover una coalición amplia que reúna a las distintas vertientes del justicialismo y a referentes de otras fuerzas políticas. Su planteo incluye la necesidad de establecer acuerdos con gobernadores, intendentes y dirigentes territoriales, además de incorporar nuevas generaciones a la actividad partidaria.

Ese proceso se desarrolla en un escenario atravesado por las diferencias entre Cristina Kirchner, Axel Kicillof y otros referentes con aspiraciones hacia 2027. La distribución del liderazgo, las estrategias electorales y la definición de un programa común continúan siendo cuestiones pendientes para el peronismo.

La experiencia de Unión por la Patria en 2023 constituye un antecedente de la búsqueda de unidad que impulsa Massa. En aquella oportunidad logró reunir a las principales corrientes del espacio y llegar al balotaje, aunque finalmente perdió frente a Milei. Ahora, sin una candidatura presidencial anunciada, concentra parte de su actividad en facilitar entendimientos y contribuir a la construcción de una estructura política que pueda sostener una alternativa nacional.

La comparación con Brasil, sin embargo, presenta diferencias importantes. Lula contaba con un liderazgo consolidado y una organización partidaria propia, mientras que la oposición argentina todavía debe resolver sus disputas internas y establecer una conducción reconocida por sus diferentes sectores. La comunicación digital, la movilización territorial y la participación juvenil pueden aportar herramientas, pero difícilmente alcancen por sí solas si no existe previamente un acuerdo político capaz de sostener una propuesta común.

El encuentro con los estrategas brasileños dejó planteado precisamente ese desafío: transformar las experiencias de otras campañas en una estrategia propia, ordenar al peronismo y ampliar su base de representación para intentar competir nuevamente por el poder en 2027.

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