Llaryora advierte sobre la crisis económica y cuestiona el modelo de Milei

CÓRDOBAAgencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior

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Resumen

  • El gobernador Martín Llaryora volvió a marcar diferencias con el Gobierno de Javier Milei y advirtió sobre las consecuencias sociales del programa económico nacional.

  • Manifestó su preocupación por el endeudamiento de las familias, la pérdida de empleos formales y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas.

  • Confirmó que todavía no resolvió cuándo se realizarán las próximas elecciones provinciales y aseguró que no modificará la legislación electoral.

  • Defendió el modelo de gestión cordobés y sostuvo que las provincias están absorbiendo buena parte de las demandas sociales.

  • Ratificó que Córdoba continuará preparando una eventual visita del papa León XIV, aunque todavía no existe una fecha oficialmente confirmada.

Fuertes críticas a la política económica nacional

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, volvió a expresar sus diferencias con la administración del presidente Javier Milei, especialmente por el impacto que, según su análisis, está teniendo la política económica sobre el empleo, la actividad productiva y la situación financiera de las familias argentinas.

El mandatario provincial consideró que la estabilización macroeconómica es necesaria, pero insuficiente si no está acompañada por políticas que impulsen la producción, la inversión y la generación de puestos de trabajo.

En ese sentido, recordó que desde el comienzo de la gestión nacional había planteado la necesidad de complementar el ordenamiento de las cuentas públicas con una estrategia de crecimiento económico.

Llaryora también cuestionó determinadas disposiciones de la Ley Bases, particularmente las vinculadas con las retenciones que afectan a sectores industriales.

Para el gobernador, la Argentina necesita recuperar competitividad y fortalecer su entramado productivo, especialmente en aquellas provincias donde las pequeñas y medianas empresas constituyen una parte fundamental de la economía.

Preocupación por el endeudamiento y la pérdida de empleos

Uno de los aspectos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con el deterioro de la situación económica de numerosos hogares.

Llaryora advirtió que el endeudamiento familiar alcanzó niveles preocupantes y que la caída del empleo formal agrava las dificultades de millones de argentinos.

Según su interpretación, el retroceso de las pequeñas y medianas empresas repercute directamente sobre las oportunidades laborales y el poder adquisitivo de la población.

El mandatario sostuvo que los problemas económicos ya tienen consecuencias visibles en las provincias y cuestionó a quienes minimizan la gravedad del escenario actual.

“El que no vea una crisis es un ciego”, afirmó, en una de sus expresiones más contundentes.

También señaló que distintos organismos internacionales vienen advirtiendo sobre la necesidad de prestar mayor atención a las consecuencias sociales de las medidas económicas.

Para Llaryora, el equilibrio fiscal debe constituir una herramienta para ordenar la economía, pero no puede convertirse en un objetivo aislado de las necesidades de la población.

Córdoba reivindica su modelo de gestión

Frente a este panorama, el gobernador defendió el denominado cordobesismo, un modelo político y administrativo que, según sostuvo, permitió mantener inversiones en infraestructura y sostener servicios esenciales.

Destacó especialmente el desarrollo de la red vial provincial y las obras realizadas durante las últimas administraciones.

En su análisis, Córdoba logró consolidar una infraestructura que representa una ventaja competitiva frente a otras jurisdicciones del país.

Sin embargo, reconoció que la provincia no permanece ajena a las dificultades económicas nacionales, especialmente por la situación que atraviesan las industrias, los comercios y las familias.

Llaryora aseguró que los gobiernos provinciales debieron asumir responsabilidades adicionales para responder a demandas que anteriormente eran atendidas por organismos nacionales.

Las provincias frente al ajuste nacional

El mandatario afirmó que los gobernadores se convirtieron en una suerte de contención frente a las consecuencias sociales del programa económico nacional.

“Los gobernadores fuimos amortiguadores del Gobierno nacional”, expresó al explicar que las administraciones provinciales tuvieron que incrementar sus esfuerzos presupuestarios.

Uno de los sectores que mencionó fue el sanitario, donde aseguró que aumentaron las necesidades de asistencia.

Como ejemplo, hizo referencia a la situación de una clínica de Marcos Juárez que atendía a afiliados del PAMI y que terminó en quiebra.

En este contexto, consideró indispensable que los presupuestos públicos contemplen tanto la responsabilidad fiscal como las necesidades de crecimiento y protección social.

Llaryora anticipó que Córdoba buscará incorporar medidas destinadas a aliviar la situación económica de las familias, aunque no precisó cuáles serán los instrumentos que utilizará su administración.

Elecciones provinciales: todavía no hay fecha

En el plano político, Martín Llaryora reconoció que aún no tomó una decisión sobre la fecha de las próximas elecciones provinciales.

Ante las consultas sobre un eventual adelantamiento de los comicios, aseguró que respetará las disposiciones establecidas en la legislación vigente.

“En Córdoba tenemos una ley que prevé el plazo, no pienso cambiar la ley electoral. Tengo todo el próximo año”, respondió.

De esta manera, evitó anticipar definiciones sobre el calendario electoral y dejó abierta la posibilidad de resolver la convocatoria más adelante, dentro de los márgenes legales.

Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente discusión política sobre el futuro de Córdoba y las estrategias electorales de los distintos espacios provinciales.

La posible visita del papa León XIV

Otro de los temas abordados por el gobernador fue la eventual llegada del papa León XIV a Córdoba.

Llaryora confirmó que la provincia mantiene en funcionamiento los mecanismos organizativos necesarios para recibir al pontífice, pese a que todavía no existe una comunicación oficial que establezca una fecha.

Explicó que se conformó un comité de trabajo integrado por diferentes áreas gubernamentales y representantes de la Iglesia, encargado de coordinar los preparativos.

El mandatario consideró que suspender las tareas sería una decisión imprudente, ya que una eventual confirmación podría exigir una organización inmediata.

También expresó que la salud del pontífice debe constituir una prioridad absoluta y que Córdoba respetará los tiempos y las decisiones del Vaticano.

Un discurso que profundiza las diferencias con la Nación

Las declaraciones de Martín Llaryora vuelven a poner de manifiesto las diferencias existentes entre el Gobierno de Córdoba y la administración de Javier Milei respecto del papel que debe desempeñar el Estado en la economía.

Mientras el Gobierno nacional sostiene como uno de sus principales objetivos el equilibrio fiscal y la estabilización macroeconómica, Llaryora insiste en que esas metas deben complementarse con políticas de desarrollo productivo y atención de las necesidades sociales.

El gobernador procura, al mismo tiempo, reivindicar los resultados de la gestión provincial y diferenciar su propuesta política de la impulsada desde la Casa Rosada.

El endeudamiento de las familias, las dificultades de las pymes y la evolución del empleo aparecen así como algunos de los principales ejes de una discusión económica que también comienza a proyectarse sobre el futuro escenario electoral argentino.

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