Los salarios volvieron a superar a la inflación tras siete meses y renacen las expectativas de recuperación del poder adquisitivo

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Los salarios registrados crecieron 3,5% en abril y superaron a la inflación del 2,6%.
  • La mejora puso fin a siete meses consecutivos de pérdida frente al avance de los precios.
  • Los especialistas consideran que aún es prematuro hablar de una recuperación consolidada.
  • La continuidad de la baja de la inflación será determinante para sostener el poder adquisitivo.
  • La recuperación salarial sería más favorable para el sector privado formal que para el empleo público e informal.
  • El desempeño de la economía y del mercado laboral definirá la intensidad de la mejora de los ingresos durante el segundo semestre.

Los salarios registrados lograron en abril un resultado que no se observaba desde hacía siete meses: crecieron por encima de la inflación, alimentando las expectativas de una recuperación gradual del poder adquisitivo si la desaceleración de los precios consigue consolidarse durante el resto del año. De acuerdo con los datos conocidos, las remuneraciones avanzaron un 3,5% frente a una inflación mensual del 2,6%, marcando un cambio respecto de la tendencia que se había instalado desde agosto de 2025.

La mejora se produce después de un período complejo para los trabajadores registrados. Entre la segunda mitad del año pasado y los primeros meses de 2026, la aceleración inflacionaria y la incertidumbre económica provocaron un deterioro del salario real cercano al 5%, debido a que las negociaciones paritarias quedaron rezagadas respecto del ritmo de aumento de los precios.

El resultado de abril aparece, así, como un primer alivio luego de varios meses de pérdida del poder de compra. Sin embargo, los especialistas coinciden en que todavía es prematuro hablar de un cambio estructural y advierten que la continuidad de esta tendencia dependerá de que la inflación siga descendiendo y de que la actividad económica logre sostener un crecimiento más amplio.

En ese contexto, el presidente Javier Milei volvió a colocar la cuestión salarial entre las prioridades de su agenda económica al prometer "salarios enormes" en caso de obtener un nuevo mandato. Desde el Gobierno consideran que una recuperación sostenida de los ingresos permitirá impulsar el consumo y fortalecer la actividad económica durante el segundo semestre.

No obstante, los indicadores muestran que el camino aún presenta desafíos. Desde el inicio de la actual administración, los salarios privados registrados acumulan una caída real del 3,5%, mientras que en el sector público el retroceso alcanza el 17,3%, reflejando el impacto del ajuste fiscal y de la elevada inflación registrada durante distintos períodos.

Los analistas económicos sostienen que el comportamiento de los salarios estará estrechamente vinculado al desempeño general de la economía. Señalan que una mejora duradera requiere no sólo una inflación más baja, sino también un crecimiento sostenido de sectores intensivos en empleo, como la industria, la construcción y el comercio, que todavía muestran una recuperación desigual.

En esa línea, diversos economistas consideran que parte del incremento observado en abril responde a una recomposición luego del atraso acumulado durante los meses anteriores, cuando la aceleración inflacionaria superó ampliamente los aumentos pactados en las paritarias. Por ese motivo, entienden que difícilmente vuelva a repetirse un avance de la misma magnitud en el corto plazo, aunque sí visualizan un escenario más favorable para que los salarios recuperen lentamente parte del terreno perdido.

Las proyecciones para la segunda mitad del año son moderadamente optimistas. La continuidad del proceso de desinflación permitiría que los incrementos nominales tengan un mayor impacto sobre el ingreso real de los trabajadores, especialmente en el sector privado formal, donde las negociaciones salariales incorporan mecanismos de revisión y actualización.

Sin embargo, la recuperación no sería homogénea. Mientras los trabajadores registrados del sector privado cuentan con herramientas para ajustar sus ingresos mediante acuerdos paritarios, el empleo público enfrenta mayores restricciones presupuestarias y el sector informal continúa sin mecanismos de negociación que permitan compensar rápidamente la evolución de los precios.

A este escenario se suma un mercado laboral que todavía exhibe señales de debilidad. La pérdida de empleos registrados y el crecimiento de la informalidad aparecen como factores que limitan el margen para reclamos salariales más elevados y condicionan la velocidad de la recuperación del consumo.

Los especialistas coinciden en que, si la inflación logra mantenerse cerca del 2% mensual durante los próximos meses y la actividad económica consolida su recuperación, el salario real podría volver a convertirse en uno de los principales motores del crecimiento. No obstante, advierten que el dato positivo de abril representa, por ahora, un rebote significativo dentro de una tendencia que aún necesita varios meses de consolidación para confirmar un cambio definitivo.

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