El Gobierno reanudará en agosto las negociaciones con México para renovar el acuerdo automotor y evitar nuevos aranceles

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El Gobierno retomará en agosto las negociaciones con México para renovar el acuerdo automotor.
  • El convenio permite el intercambio de vehículos sin el pago de aranceles entre ambos países.
  • La industria busca evitar la aplicación de derechos de importación de hasta el 35%.
  • Las autoridades argentinas consideran que México reanudará las conversaciones durante las próximas semanas.
  • Las terminales automotrices destacan la importancia del acuerdo para mantener la competitividad.
  • La renovación del convenio es considerada clave para sostener el comercio bilateral de vehículos.

El Gobierno nacional retomará durante agosto las negociaciones con México para renovar el acuerdo bilateral de intercambio automotor, un convenio considerado estratégico para la industria del sector y cuya continuidad permitiría mantener el comercio de vehículos entre ambos países sin la aplicación de aranceles de importación.

Las conversaciones generan una fuerte expectativa entre las terminales automotrices que operan en la Argentina, ya que la falta de una renovación implicaría que los vehículos provenientes de México comiencen a tributar aranceles de hasta el 35%, una situación que impactaría de manera directa sobre los costos de importación y los precios finales para los consumidores.

El optimismo respecto de la reanudación del diálogo fue expresado por el CEO de Volkswagen Argentina, Marcellus Puig, quien aseguró que mantiene contacto permanente con los funcionarios encargados de las negociaciones y manifestó su confianza en que las tratativas volverán a tomar impulso durante las próximas semanas.

Según explicó el directivo, la Argentina ya se encuentra preparada para retomar las conversaciones y sólo resta que el gobierno mexicano concluya parte de las prioridades comerciales que actualmente concentran su agenda internacional.

De acuerdo con su análisis, el principal motivo de la demora no obedece a diferencias entre ambos países, sino a que México se encuentra enfocado en las negociaciones vinculadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (USMCA), considerado uno de los principales pilares de su política comercial.

Puig sostuvo que el acuerdo automotor vigente desde hace aproximadamente dos décadas ha demostrado ser beneficioso para ambas economías y expresó su confianza en que las autoridades mexicanas retomarán las conversaciones una vez finalizadas las instancias más urgentes de ese proceso internacional.

El convenio bilateral permite que los vehículos fabricados en la Argentina y en México ingresen a ambos mercados sin afrontar derechos de importación, un mecanismo que ha favorecido el intercambio comercial y la integración productiva entre las terminales instaladas en ambos países.

Para numerosas compañías del sector, la continuidad de este esquema resulta fundamental. En el caso de Volkswagen, varios de los modelos que comercializa en el mercado argentino provienen de plantas industriales ubicadas en territorio mexicano. Otras automotrices con fuerte presencia local también utilizan ese régimen para abastecer parte de su oferta.

La eventual aplicación de aranceles modificaría significativamente la ecuación económica de esas operaciones. Los mayores costos de importación podrían trasladarse a los precios de venta, reduciendo la competitividad de los vehículos mexicanos frente a otras alternativas disponibles en el mercado argentino.

Durante un encuentro realizado en Mendoza, Puig también remarcó la importancia de que las negociaciones se desarrollen mediante reuniones presenciales, al considerar que el contacto directo entre los representantes de ambos gobiernos facilitaría la búsqueda de consensos y aceleraría la firma de un nuevo entendimiento.

Las declaraciones fueron formuladas en el marco de una actividad organizada por Volkswagen Argentina para celebrar la producción de la unidad número 800.000 de la pick-up Amarok en la planta de General Pacheco, un hito que la empresa presentó como una muestra del desarrollo industrial alcanzado por la filial local.

En paralelo, el sector automotor sigue de cerca la evolución de las conversaciones, ya que la continuidad del acuerdo comercial aparece como un elemento clave para preservar el flujo de intercambio entre ambos mercados y brindar previsibilidad a las inversiones y a la planificación productiva de las terminales.

La expectativa es que el reinicio formal de las negociaciones durante agosto permita avanzar hacia una rápida renovación del convenio y evitar que el vencimiento del acuerdo derive en mayores costos para las empresas y en un eventual incremento del precio de los vehículos importados desde México.

Mientras tanto, tanto el Gobierno como las automotrices coinciden en la importancia estratégica de mantener un esquema comercial que durante dos décadas facilitó el intercambio bilateral y fortaleció la integración de la industria automotriz entre ambos países.

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