MSCI enfría las expectativas del mercado y aleja por ahora el regreso de Argentina a la categoría emergente

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • MSCI no mostró cambios en su evaluación y redujo las expectativas de una mejora para Argentina.
  • El país permanece en la categoría “standalone” desde 2021.
  • Las restricciones cambiarias continúan siendo el principal obstáculo para una reclasificación.
  • Algunos analistas prevén una toma de ganancias moderada en las acciones argentinas.
  • El mercado local viene de fuertes subas impulsadas por mejoras crediticias y un contexto internacional favorable.
  • Un eventual regreso a la categoría emergente podría atraer alrededor de 4.500 millones de dólares hacia acciones argentinas.

La expectativa que algunos inversores mantenían sobre una posible mejora en la calificación bursátil de Argentina recibió un golpe de realidad tras la publicación de la última Revisión Global de Accesibilidad a los Mercados elaborada por MSCI. El informe, considerado un paso previo a la decisión que la entidad dará a conocer el próximo martes, no mostró cambios respecto de evaluaciones anteriores y fortaleció la percepción de que el país seguirá, al menos por ahora, dentro de la categoría “standalone”, el escalón más bajo de la clasificación internacional.

La evaluación era seguida con atención por operadores financieros y gestores de fondos, ya que una eventual incorporación de Argentina al proceso de revisión para ascender de categoría podría abrir la puerta a un importante flujo de inversiones internacionales. Sin embargo, la falta de modificaciones en los criterios observados por MSCI fue interpretada por gran parte del mercado como una señal de que todavía no están dadas las condiciones para una mejora.

Argentina cayó a la categoría “standalone” en 2021 y desde entonces permanece fuera de los índices de mercados emergentes. Para recuperar esa condición, uno de los requisitos centrales es la existencia de un mercado de capitales con libre circulación de fondos y escasas restricciones cambiarias, un objetivo que todavía no se habría alcanzado pese a los avances registrados en materia de flexibilización económica.

La publicación del informe llegó apenas minutos después del cierre de los mercados, por lo que los operadores tendrán recién en las próximas ruedas la oportunidad de reaccionar plenamente a las señales emitidas por la entidad. Algunos analistas consideran que podría registrarse una toma de ganancias moderada, especialmente entre quienes habían apostado a una noticia favorable y acumularon posiciones en acciones argentinas durante las últimas semanas.

No obstante, otros especialistas relativizan esa posibilidad. Argumentan que la mayoría de los inversores ya descontaba que las probabilidades de una mejora inmediata eran reducidas debido a la permanencia de diversas restricciones vinculadas al acceso al mercado cambiario y al movimiento de capitales.

La cautela convive con un escenario particularmente favorable para los activos argentinos. En las últimas semanas, las acciones locales protagonizaron una importante recuperación impulsada por mejoras en las calificaciones crediticias del país y por un contexto financiero internacional más favorable. El índice S&P Merval superó los 2.200 dólares y comenzó a acercarse nuevamente a los máximos históricos alcanzados durante enero de 2025.

Los principales beneficiados de este movimiento fueron los bancos y las compañías energéticas. Algunas entidades financieras acumularon subas cercanas al 50% en dólares durante el último mes, mientras que varias empresas del sector energético registraron avances significativos en lo que va del año.

Sin embargo, el principal obstáculo señalado por MSCI continúa siendo la existencia de controles que limitan la libre movilidad de capitales. Entre los aspectos observados por la entidad aparecen las restricciones para el ingreso y egreso de fondos, las limitaciones que enfrentan empresas e inversores institucionales para operar libremente en el mercado cambiario y ciertas dificultades vinculadas a la disponibilidad de instrumentos financieros.

También fueron señalados aspectos relacionados con la estabilidad institucional y la accesibilidad general del mercado para los inversores extranjeros. Estos factores son considerados fundamentales para cualquier proceso de reclasificación.

La importancia de una eventual mejora radica en el enorme volumen de recursos que podría canalizarse hacia el mercado argentino. Diversas estimaciones privadas calculan que un regreso a la categoría de mercado emergente podría atraer alrededor de 4.500 millones de dólares hacia acciones locales, principalmente del sector financiero y energético.

Entre las compañías que aparecen como principales candidatas a recibir esos flujos se encuentran Banco Galicia, YPF, Pampa Energía, Banco Macro, Vista Energy y Transportadora de Gas del Sur.

La razón es simple: numerosos fondos internacionales estructuran sus carteras siguiendo los índices elaborados por MSCI. Cuando un país cambia de categoría, esos inversores deben ajustar automáticamente sus posiciones, generando ingresos o salidas masivas de capital.

Por ahora, el consenso predominante es que Argentina deberá esperar más tiempo para recuperar su condición de mercado emergente. Aunque algunos analistas consideran que ese objetivo podría concretarse entre 2027 y 2028, la continuidad de ciertas restricciones financieras sigue apareciendo como el principal escollo para alcanzar esa meta.

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